Ingenieros civiles están en alerta por una resolución de la Nación

De aprobarse -explican- se podría restringir un 70% el alcance del título universitario. Esto afectaría a futuros egresados.

28 Nov 2017

El festejo por los 100 años de la carrera de Ingeniería Civil de la Universidad Nacional de Tucumán (que se cumplieron ayer) llega en un momento muy especial. Los profesionales del sector están preocupados por el posible recorte de actividades que podría darse a través de una resolución del Ministerio de Educación de la Nación. Esto, según los ingenieros, les restaría el campo de acción.

En marzo de 2016, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que nuclea a los rectores de las 56 universidades públicas, emitió una resolución (N°1131) que revisa las actividades reservadas de las carreras comprendidas por el artículo 43 de la Ley de Educación Superior (N°24.521). Este texto prendió la luz de alerta de los ingenieros civiles, pese a que la resolución abarca a 46 carreras más.

“Si esto se aprueba tal cual lo elevó el CIN al Consejo Universitarios (CU), entonces significaría que perderemos un 73% del alcance del título universitario”, explicó Luis Antolini, presidente del colegio de Ingenieros Civiles de Tucumán.

Si bien son las universidades las que en el marco de su autonomía fijan los perfiles profesionales y definen los planes de estudio, el Estado tiene intervención en las carreras que integran el artículo 43 de la LES (las que comprometen el interés público). “Las actividades reservadas las fija el Ministerio de Educación en acuerdo en el Consejo Universitario, que está integrado por el CIN y por el Consejo de Rectores de las Universidades Privadas (CRUP)”, explicó Sergio Pagani, decano de la facultad de Ciencias Exactas. El CU es presidido por el propio ministro de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro.

Actualmente, las actividades reservadas de la ingeniería Civil están detalladas en la resolución ministerial (N°1232) de 2001, cuando se decidió la incorporación de las ingenierías al artículo 43. “Ahí están bien explicadas, pero el temor nuestro es que se apruebe esta nueva redacción que es muy escueta”, insistió Antolini.

Más allá de que para muchos ingenieros esto responde a intereses políticos y gremiales de algunos sectores y que se debe a fallas de la propia Ley de Educación, concretamente el punto de atención está puesto en la redacción y enumeración de las actividades reservadas de la “madre de la ingenierías”. Un ejemplo se da en el caso de Arquitectura, ya que el texto habla de “diseñar, calcular y proyectar obras destinadas al hábitat humano”, mientras que en el detalle de la ingeniería Civil, solo dice “diseñar, calcular y proyectar estructuras, edificios, obras”.

“Algunas actividades reservadas se pueden compartir entre dos o más profesiones, siempre y cuando cada una de estas profesiones las tenga definidas como actividad reservada para si”, apuntó Pagani. Los ingenieros tienen mala experiencia con las redacciones ambiguas de las normas porque eso los ha llevado a librar la batalla con los agrimensores, tratando de dirimir quién puede hacer las mensuras. Es también por eso, quizás, que fueron los únicos en reaccionar ante esta resolución del CIN.

Paulo Falcón, director Nacional de Gestión Universitaria, aseguró que no existirá tal recorte en los alcances de los títulos y reconoció que la resolución ministerial está “al salir”. En paralelo, en la próxima reunión del CU este tema podría plantearse nuevamente.

En un pronunciamiento público, los profesionales de la Federación Argentina de la Ingeniería y del Consejo Profesional señalaron que se pretende “achatar” la formación de los futuros ingenieros civiles.

De aprobarse -insistió Pagani- la resolución impactará en los ingenieros civiles que se reciban con posterioridad a la decisión del Ministerio de Educación.

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