Cartas de lectores

13 Nov 2017

El destino de la “primera confitería”

Quiero felicitar a vuestro matutino, antes de entrar en el tema, por la excelente nota referida a la confitería Parque Aconquija, o más conocida como “la primera confitería”, ya que todos aquellos que peinamos canas y tenemos más de 60 años no trajo recuerdos inolvidables. Ahora, entrando en el tema de la recuperación histórica de la misma, discrepo totalmente con la directora de Patrimonio, ya que por el año 2000 estudié y recorrí a fondo, con profesionales conocedores del tema, la mencionada edificación. Entonces estaba interesado en su restauración y reapertura como confitería y lugar de esparcimiento de los niños, con juegos, parque temático y la tradicional pileta para adultos y chicos. Allá por el 2000, LA GACETA publicaba que la gente se estaba robando las tejas, los sanitarios y todos aquellos elementos que constituían el citado complejo. Según Mercedes Aguirre no resultaría ni difícil ni costosa la recuperación del inmueble. Un error, ya que después de haber realizado el estudio correspondiente para poner en valor la propiedad, el costo resultaba excesivo para cualquier inversor gastronómico e irrecuperable de acuerdo con los términos de concesión, cantidad de años de adjudicación que no sabría si en la actualidad se modificaron. Tenemos la experiencia de otros edificios en recuperación como la ex Dirección General de Rentas, el Banco Nación, entre otros, que están abandonados y en pleno proceso de deterioro. Gracias a particulares, a los cuales felicito, no sucederá lo mismo con el ex Banco Hipotecario. Considero que en el caso de la primera confitería la solución es su demolición, al igual que se hizo con la casa Histórica -lo único que conserva original es el salón de la jura de la independencia-, y reconstruir en base a fotografías de la época una nueva confitería o darle otro uso al predio.

Fernando Carlos Brunet

[email protected]


Es hora de salir en defensa de Tucumán

A la hora de opinar y discutir somos dueños de la verdad y expertos en todo: religión, fútbol, política y amor...., porque “aunque tenga que aprender, nadie sabe más que yo”, como reza el tango. Pero si jugamos de visitantes embarran la cancha, te la pinchan y mandan cambiada la pelota, y lo peor es que el árbitro es de ellos. Ni Perón, ni Balbín, Ronaldo y Messi juntos podrán salvarnos; pedimos el reglamento y nos hablan de la reforma fiscal, que es para alentar la inversión extranjera y enamorar nuevamente al FMI. No importa que las economía regionales se fundan. En lo que respecta a Tucumán, hicimos un escándalo cuando los cordobeses prohibieron el consumo de azúcar en los bares y poco decimos hoy del impuesto a las bebidas azucaradas y de la baja del precio del bioetanol que generará millones de pesos de pérdida a la provincia, además del hambre y la desocupación, y la crisis y posterior cierre de ingenios. Luego volverán para “empaburarnos”; nos quieren vender el “espejito” de la bondadosa gobernadora Vidal, que frenará el juicio por el pago del “alquiler de ciudadanos del interior” que pueblan el conurbano bonaerense. Los cuyanos la hicieron bien: llevaron sus vinos regionales de regalo para los funcionarios y a la “Mona” Jiménez para que les cante “quien se ha tomado todo el vino”. Seguro que para cambiar de decisión pensaron: si los pobres que están con hambre se emborrachan, ni se enterarán de los aumentos. Y “de un toque” lo eximieron del pago del impuesto al vino. Queridos comprovincianos; a esta película ya la vimos y nos fue muy mal. Somos distintos y eso los de la “capi” no nos perdonan. Y si nos unimos jamás nos vencerán. Nos están atacando y debemos defendernos. No hay lugar para ninguna traición. Es hora de actuar.

Francisco Amable Díaz

Pedro G. Sal 1.180

San Miguel de Tucumán


La visita del Santo Padre

Cuando escucho a la gente criticar a Su Santidad por no pisar suelo argentino, pongo todo el pecho y lo defiendo a muerte. Pero en rigor de verdad, tengo en mi interior una sensación de abandono por parte de un ser tan admirado, querido y respetado por el mundo entero. Sé que nadie es profeta en su tierra, pero me cuesta creer que por rencillas políticas internas el Papa nos prive de semejante alegría. La mayoría de los argentinos no pueden darse el gusto o no tiene posibilidades de ir hasta Roma para verlo en persona. Se perfectamente que Dios tiene sus planes y que escribe derecho sobre renglones torcidos. No quiero desmerecer la inteligencia y los planes del Papa, pero me empieza a doler que venga a visitar a nuestros vecinos chilenos y a nosotros nos deje mirando al sudeste. Dios quiera que Francisco no muera antes de que pueda volver a su tierra natal. Lo contrario sería una doble herida muy difícil de cicatrizar.

Diego María García Santillán

Cariola 946

Yerba Buena


¿En qué quedamos? ¿sí o no?

El título de una nota de LA GACETA del último viernes encierra un juego de palabras e interpretaciones que- lejos de aportar claridad- desploma nubarrones de verano sobre la ciudadanía. “Guiño de un constitucionalista a la licencia de Jaldo”, refiriéndose a una nueva y mejor acondicionada opinión de circunstancias del Dr. Sergio Díaz Ricci, constitucionalista que con otros colegas dijo cosas distintas en agosto de este año. “El Ejecutivo provincial no puede ser parte del Congreso” (25/08/ 2017). En este mismo diario le adjudica LG (10/11/2017), haber expresado “los principios interpretativos en material electoral y representativa señalan que deben evitarse proscripciones por respeto a la voluntad de los electores”. Precisamente es lo que señaló el propio Jaldo en una entrevista de LG del 26/06/2107:

- ¿Usted será un candidato testimonial por el Frente Justicialista por Tucumán? (pregunta LA GACETA)

- No. Si el pueblo tucumano me acompaña con el voto, el 10 de diciembre asumiré y juraré por el cargo en disputa. Asumiré el compromiso público, político e institucional durante la semana. Ante escribano, si es necesario, firmaré un documento que respalde mi decisión, para evitar suspicacias, porque el compromiso no es sólo formal, sino político, siempre y cuando la gente me acompañe con su voto.

A partir de este análisis no deberían quedar dudas. Pero las dudas, las incertezas, lo sorpresivo, todo subsiste en el ejercicio de la política comarcana. Para el desencanto de la ciudadanía que abarca tanto a los políticos como a los que desde la cátedra esgrimen argumentos, interpretaciones ajustadísimas a derecho y normas que sólo valen en el terreno ideal de las especulaciones. Nada más que allí. Mientras, los políticos “de profesión” hacen tabla rasa con las leyes y se autoproclaman innovadores all uso nostro.

Carlos Duguech

[email protected]


“Sembradíos” de políticos

Mirando los diferentes medios de comunicación y escuchando las diferentes realidades con las que habitamos, concluyo la idea de que el país fue tan generoso, pero tan generoso, que la mayoría de los políticos se dieron con el gusto de “cultivar” lo que se les dio la gana, y fueron tan persistentes que lograron hacer germinar, florecer y reproducir el “sembradío”. Se encargaron de cultivar semillas de ignorancia, despotismo, indiferencia. Semillas de codicia, avaricia e injusticia. Abonaron con mentiras, especulaciones, extorsiones, manipulación, estafa y perversión. ¡Vaya! Cuántos contenidos nutricionales, más aun si le sumamos aditivos como la droga y la pobreza. ¡Guau! ¡Qué cosecha lograron con el correr de los años! Hoy, el país se convirtió en el primero productor de especuladores, vagos, drogadictos, delincuentes, desocupados, corruptos, pijoteros, indiferentes, explotados, rebeldes “sin causa”, zánganos que se benefician con la desgracia ajena. El sistema de almacenamiento para esta producción, no da abasto. Tenemos más de 30 años por delante para poder, sobre la marcha, encontrar el modo transformar la materia prima resultante en un producto elaborado. Ruego a Dios que la “tierra” no pierda su fertilidad. Es hora de cambiar la semilla, la semilla de los inmigrantes. La semilla que, quizás con el tiempo, nos permita volver a cosechar los verdaderos trabajo, educación, salud y justicia.

Ana Cabbad

[email protected]


Acciones legales contra la SAT

Como vecino de la ciudad de Tafi Viejo quedé espantado al enterarme que desde el espacio Cambiemos-UCR recorren los barrios juntando firmas solicitando intervención de la Sociedad Aguas del Tucumán, lo cual aplaudo. Pero me pregunto si nos toman el pelo, pues sabemos dónde van a parar esas notas, amén de saber que no es la primera vez que acuden a esta modalidad. Señores de Cambiemos-UCR, hace falta acudir a la Justicia Federal: se debe judicializar el tema. Ustedes, como agrupación política, tienen los medios y pueden hacerlo. Quien suscribe esta carta tiene una notificación del Ersep, que ante una denuncia realizada me da la razón: la SAT contamina poniendo en riesgo la salud de la población. Hoy la Ciudad del Limón es una cloaca a cielo abierto. Muchos niños se bañan en el zanjón Esperanza, que es el depositario de los desechos cloacales que corren por las calles debido al derrame desde la red principal. Basta de superficialidades: tomen al toro por las astas. Repito: ustedes, señores de Cambiemos-UCR, pueden hacerlo.

Marcelo Maza

Constitución 1.600

Tafí Viejo


El peligro de los drones

Por distintos medios tomamos conocimiento del incidente aéreo ocurrido en el aeroparque de Buenos Aires, cuando un avión de Aerolíneas Argentinas impactó contra un dron. Según lo manifestado por el comandante, el problema pudo haber inutilizado un motor si impactaba en la turbina. Es increíble que, conociendo la irresponsabilidad que nos caracteriza, las autoridades competentes no hayan tomado cartas en el asunto para anticiparse y establecer protocolos y reglas a las cuales deberían ajustarse, inexorablemente, los responsables que vuelan esos aparatos. No hace falta tener poderes de predicción para suponer que dada la mentalidad lúdica de los argentinos, esto iba a suceder tarde o temprano. Por lo tanto no considero aceptable justificar con liviandad estos incidentes que son debidos exclusivamente a la irresponsabilidad del o los propietario/s de estos aparatos. Claro está que esto significa suponer que las autoridades responsables no padecen de la misma ceguera psicológica del promedio.

Humberto Hugo D’Andrea

[email protected]


ADMITIR LOS ERRORES

Vuestra habitual página de Opinión (11/11) me sorprendió gratamente con la exhaustiva explicación y pedido de disculpas del columnista Federico Türpe por un error en su reporte sobre el salario de los trabajadores del citrus. ¿Por qué gratamente? Es una muestra de humildad intelectual; lejos de empequeñecer, engrandece a quien la emite. Y aunque en silencio obliga a reconocer la implícita nobleza que conlleva esta autoreacción, también es en salvaguarda de los eternos principios morales. Aun cuando desde la creación el hombre ha estado sujeto a equivocaciones (recordemos lo de Adán y Eva), siempre ha sido muy difícil admitirlo. Ni siquiera apoyados en el latino adagio “errare humanum est”, resulta fácil enfrentarlo cuando caemos en algún involuntario desliz. Por ello, reconozco el coraje de admitir el error. Lo felicito como también a LA GACETA que no escatimó tiempo y espacio para preservar así la seriedad que la caracteriza ante sus lectores.

Darío Albornoz

[email protected]


Justina y la donación de órganos

La donación de órganos salva vidas: Justina Lo Cane está internada hace más de tres meses en terapia intensiva y se ubica primera en la lista de urgencias del Incucai. Tras la visibilidad que ha tomado su caso, Justina se ha transformado en la cara protagonista de miles de personas que están a la espera de un donante. Es por ese motivo que reflexiono en este espacio sobre la importancia y la necesidad que implica la donación de órganos. Según el Incucai, actualmente hay 7.873 personas en el país que esperan por un trasplante de órganos. Si cada uno de nosotros toma conciencia de lo que realmente implica la donación y es asumida como algo personal y natural, se podrá transmitir ante toda la población lo valioso que es semejante acción. Sobre todo para aquellos que tienen la necesidad urgente de reemplazar un órgano. Cada trasplante implica una nueva vida, y una batalla ganada. Tenemos nosotros en nuestras manos el poder de salvar vidas; manifestemos nuestra voluntad de ser donantes.

Sofía Núñez

[email protected]

Comentarios