Producir en un campo arrendado: entre el equilibro y la deficiencia

Comparando rindes y costos de esta campaña, permite trazar una proyección de cómo actuar en lo que viene.

04 Nov 2017

La Sección Economía -integrada por las ingenieras Daniela Pérez, Virginia Paredes y Graciela Rodríguez- presentó los resultados de la encuesta de fin de campaña que realiza todos los años, desde 2002, y también un análisis de costos para el período 2007-2017.

Los objetivos de la encuesta son estimar un rinde promedio para Tucumán e identificar problemas y manejos frecuentes realizados durante el ciclo productivo. Los resultados 2016/17 indicaron un rinde promedio para la provincia del orden de las 6,2 t/ha. Además, se observó que los productores eligieron los materiales a sembrar utilizando más de un criterio, pero el que prevaleció en un 30% de los encuestados fue “la sangre del híbrido”, seguido por el “rinde” con un 28% y la “calidad de grano y evento” con un 21%. También se observó que los eventos elegidos para la siembra fueron VT3PRO en un 58%, Power core 17%, híbridos convencionales 12%, Viptera 9% y Leptra 3%. Un 64% de los encuestados realizó “refugio” y el 64% de respuestas indica que las empresas a las que compraron la semilla fueron quienes les proveyeron la semilla para los refugios.

En cuanto a la “sanidad”, un 55% de los encuestados indicó que tuvieron problemas con el control de malezas, y un 45% con enfermedades en planta o espiga.

En lo referido a “insectos”, en un 60% de la siembra con maíz convencional se efectuaron entre 1-2 aplicaciones, en un 26% más de dos, y en un 12% no se realizó ninguna. Por su parte, en el maíz con evento, el 50% realizó una aplicación y el 38% ninguna.

Finalmente en lo referido a” fertilización nitrogenada” las respuestas indicaron que un 32% fertiliza según la zona, 24% lo hace según el precio del maíz, el 23% fertiliza siempre, un 13% según el híbrido y un 8% nunca. En cuanto al “análisis de suelo” para determinar la necesidad de fósforo, el 40% lo realiza cada más de tres años.

Costos y márgenes

Se mostró un análisis de costos, ingresos y renta que abarcó el período 2007-2017. El mismo se hizo comparando el “rendimiento de indiferencia” (toneladas necesarias para cubrir costos) vs el “rinde promedio” de cada campaña. Con el índice se construyó una escala y un semáforo, así a las diferencias negativas entre el rinde de indiferencia y el promedio de campaña se asignó coloración naranja o roja, a valores en el punto de equilibrio color amarillo y a las diferencias positivas coloración verde.

Los costos se determinaron considerando los manejos técnicos más frecuentes en cada campaña y los precios del grano promedio de los meses finales del año de cosecha. Se observó que, en ese período de 10 años, el indicador para la producción en “tierras propias” se ubicó mayormente en el área verde, mientras que la producción en “arriendo” se ubicó mayormente en zonas amarillas o rojas.

En cuanto a la estimación de costos para la campaña que viene, el gasto de barbecho a cosecha, considerando un maíz híbrido, con los cuidados sanitarios adecuados y fertilizado con nitrógeno y fósforo, se ubicaría entre U$S 450-550/ha, incluyendo un gasto de administración de U$S 100/ha estimado para 1000 ha.

Considerando un precio esperado de U$S 150/t y un gasto de flete de U$S 50/t de maíz, para la cosecha 2018 el “rinde de indiferencia” tendría un rango de 4 a 5,5 t/ha, para la producción en tierras propia, y de 5 y 7 t/ha para la producción en arriendo.

Para finalizar la presentación se hizo referencia a la necesidad de incrementar la mirada sistémica del sistema y de medir y cuantificar asignando en lo posible un valor económico a los servicios del agroecosistema: efecto de las rotaciones y sucesiones de cultivos en la regulación de plagas, en el almacenaje de agua, en la fertilidad físico química del suelo, en los flujos de nutrientes y energía.

También se buscó cuantificar el impacto ambiental de las “prácticas de manejo” para seleccionar las que sean más amigables con el ambiente. Se determinó el “margen bruto” y la relación “margen bruto/costo” como indicador de rentabilidad para monocultivo de soja y 10 secuencias de diferentes combinaciones de cultivos de granos que incluían: soja, maíz, trigo, garbanzo y coberturas centeno y vicia. Se observó que aquellas que incluían maíz presentaban una relación superior al 24%, mientras que en las que no lo hacían, la relación estaba por debajo del 20%, salvo en la sucesión soja/garbanzo. En este último caso no estaba contemplada la valoración de los efectos negativos que, en el largo plazo, esta secuencia puede ocasionar (proliferación de plagas, extracción de nutrientes y menor cobertura) por tratarse de dos leguminosas con alta extracción de fósforo y relación C/N de rápida mineralización.

Comentarios