Los desafíos: mayor nutrición y fertilización del maíz

La Estación Experimental mostró las conclusiones de su Taller de Híbridos. Más rendimiento y trabajo en red.

04 Nov 2017
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ESPECIALISTAS. Devani y Gamboa, de izquierda a derecha, presentaron las principales conclusiones que dejó el XVII Taller de Híbridos de Maíz de la Eeaoc.

XVII TALLER EEAOC

Se llevó a cabo el XVII Taller de Híbridos de Maíz, organizado por el Proyecto Trigo y Maíz en las instalaciones de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) el jueves 19 de octubre. Aproximadamente 150 personas participaron de las diversas exposiciones que desarrollaron técnicos de las diferentes disciplinas de la Eeaoc y los invitados de las empresas ACA y Dow.

La apertura estuvo a cargo del coordinador y jefe de la Sección Granos de la Eeaoc, ingeniero Mario Devani, y del coordinador del Proyecto Trigo y Maíz, ingeniero Daniel Gamboa.

El ingeniero Devani remarcó la importancia de este taller dentro de las actividades que lleva a cabo el Programa Granos y agradeció la colaboración de los auspiciantes, del personal de la Estación Experimental, de los responsables de las macroparcelas y de todos los medios de comunicación presentes.

Destacó, además, la presencia de los expositores invitados, quienes se refirieron a la fertilización del maíz y a las prácticas pertinentes para lograr un óptimo desarrollo de ese cultivo en nuestra región.

A su turno, el ingeniero Gamboa destacó el aporte desde las diferentes secciones de la Eeaoc durante la jornada; además, agradeció la participación de los disertantes invitados.

“Quiero darles una especial bienvenida a los expertos que hoy nos acompañan, el doctor Sergio Uhart, asesor de Dow, quien tiene mucha experiencia en el manejo de maíz en el norte, y la ingeniera Amancay Herrera, jefa del laboratorio Suelofertil de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), con un tema que nos parece sumamente importante para el NOA y que queríamos abordar desde hace tiempo, como es el de la fertilización”, recalcó el Gamboa.

La ingeniera Herrera (ACA) subrayó que “cada vez es más importante la fertilización en el cultivo del maíz”. “La idea es apuntar mínimamente a los nutrientes principales como son el nitrógeno, el fósforo y el azufre y, además, de otro nutriente -cuya deficiencia está muy generalizada- como es el zinc. Por supuesto que todo tiene que presentar un buen diagnóstico basado en los análisis de suelo, para así poder realizar una recomendación exitosa”, puntualizó la profesional.

Fertilizar

Respecto a esto, sostuvo que claramente, “la fertilización estratégica podría ayudar a disminuir las brechas de rendimiento en maíz”. “Esto sucede porque a veces no se conoce qué nutrientes tenemos en el suelo y cuánto le está faltando; o en realidad sí se sabe, solo que no se pone en práctica este proceso”, reflexionó. Destacó, asimismo, la necesidad de analizar los beneficios a largo plazo. “Hay que realizar un enfoque del sistema en su conjunto para ver las ganancias; es decir, no analizarlo sólo desde el cultivo que se va a fertilizar en esta campaña, sino también de la rotación. Es necesario fertilizar la rotación y que ésta, a su vez, sea balanceada; eso nos va a ayudar a que tengamos mejor rentabilidad”, recomendó.

“Para cada nutriente hay un momento óptimo para fertilizar. Por ejemplo, en nitrógeno puede ser hasta V6; el fósforo, en tanto, como es un nutriente que se fija en el suelo, puede ser anticipado o a la siembra. También es importante remarcar que hay una alta respuesta de azufre en maíz, en diferentes zonas de producción, pero habría que chequear en la nuestra. Por último, en cuanto al zinc -que es un microelemento- es muy poco lo que necesita, y lo recomendable es aplicarlo en fertilizantes de mezcla química, y que cada gránulo contenga ese nutriente para que esté uniformemente distribuido en el suelo”, detalló la experta.

Para sintetizar, Herrera resaltó tres puntos importantes: “la generación de información técnica debe ser validada a cada condición, localidad y objetivo de producción; el análisis de suelo es una herramienta tecnológica disponible para tomar decisiones de alto costo, y las fertilizaciones balanceadas nos acercan a mayores rindes y mayor rentabilidad”.

Más alimentos

Por su parte el doctor Uhart, experto de la empresa Dow, presentó un análisis de las condiciones ambientales que influyeron sobre el rendimiento de maíz en la campaña 2016-17, e hizo hincapié en el vertiginoso incremento en la demanda de alimentos a nivel mundial, lo que motiva aún más la necesidad de mejorar los rendimientos en los cultivos.

“Por una parte, hay un gran desafío de crecer y abastecer los mercados. En el 2050, si no hay cambios importantes, vamos a ser alrededor de 10.000 millones de habitantes a quienes hay que alimentar. No obstante, el panorama actual generado por los cambios climáticos: fuerte precipitaciones que provocan inundaciones o las sequías extremas, nos exige tratar de ser cada vez más eficientes en la producción agrícola”, manifestó.

Durante su disertación, Uhart presentó datos de los cultivos en Argentina, que mostraron el bajo rendimiento que experimentó el maíz en los últimos 15 años, “inclusive también en soja, la tasa de rendimientos ha decaído”. “Esto nos muestra que estamos en el camino inverso, con lo cual es aún mayor el desafío”, reflexionó.

Si bien señaló que la superficie del cultivo no puede incrementarse mucho más de un 9%, “la propuesta está en aumentar el rendimiento, pero en cuanto a los pisos de producción y no tanto los techos.

“Cada vez hay que buscar tener más tolerancia a los distintos tipos de estrés abiótico y, de esa manera, ir mejorando los rendimientos promedios. Esto realmente es un desafío, porque está directamente vinculado a la mayor utilización de insumos, y lo que buscamos es realizar producciones más eficientes y con menos productos”, remarcó. En ese aspecto, el experto exhibió ejemplos de cómo se puede lograr un salto cualitativo en la eficacia de los recursos, realizando un mejoramiento genético y efectuando, en conjunto, una combinación de una o dos prácticas agronómicas. El especialista analizó el uso de las mejores técnicas para alcanzar rendimientos compensatorios en la región NOA. Opinó que “mejorando el uso de los recursos se pueden lograr saltos de pendientes importantes y pasar a una curva superior con el uso racional de las tecnologías disponibles”.

“Vemos cómo, en algunos lugares, con la misma cantidad de agua y de nitrógeno estamos produciendo más kilogramos de granos por unidad de área”, afirmó.

Agregó que “muchas veces tomamos un camino equivocado, por lo menos en parte, ya que nos ocupamos de alguna variable aislada y descuidamos otras; o sea, si colocamos mucho nitrógeno y tenemos muy bajas densidades, la respuesta va a ser menor, al igual que a la inversa, si ponemos altas densidades y descuidamos el nitrógeno”.

El especialista ponderó la importancia del conocimiento como “la llave para poder avanzar” y enfatizó en la necesidad de trabajar en red. “Hay mucha información disponible; hay que comenzar a trabajar en redes. Vimos cómo hay muchos datos del pasado que están mostrando cuáles son los caminos -como en los ejemplos que mostré de los grupos CREA, Los Gatos, entre otros- quienes han analizado bastante bien las brechas de rendimientos. Trabajar en red va a permitir que se pueda avanzar más rápido y alcanzar el desarrollo deseado”, aseguró el experto.

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