Panorama Tucumano: La Estrella, una confitería histórica para el sur de la provincia

02 Nov 2017
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SÍMBOLO. Hace 77 años que el bar abrió sus puertas en Concepción.

“Las masitas”, respondieron sin dudar los clientes de La Estrella cuando se les preguntó qué caracteriza al histórico bar de la Perla del Sur. La confitería abrió sus puertas por primera vez en 1940 y, aunque cambió de ubicación 20 años después, siempre fue manejada por sus dueños: la familia Iturbe.

Abel Raúl Iturbe es uno de los hijos del matrimonio que abrió la confitería. Nació el mismo año que el bar, y a sus 77 años no tiene problemas para bromear al respecto. “No sé si he nacido con La Estrella o estrellado”, dijo riendo. “En esa época las calles eran de piedra y había palenque. La gente del campo venía a caballo. Venían a comprar las masas y a tomar las bebidas típicas, que eran el vino en bordalesa y la aloja, con algarroba”, relató. Explicó que no fue fácil mantener a flote el negocio durante todos estos años, pero sentenció que tiene esperanzas de que va a continuar por mucho tiempo más.

Entre los clientes de La Estrella se encuentra Adela Moyano, quien se acuerda del local original. “Yo la conozco desde que sus creadores (los padres de Abel Raúl) la atendían en calle San Martín. Siempre iba con amistades”, relató. Fue recién en 1960 que la confitería se trasladó al edificio que ocupa hoy frente a plaza Mitre, por calle Nasif Estéfano. El ex intendente de Concepción, Octavio Muedra, destacó el valor de La Estrella para la ciudad. “Es un lugar de reunión para mucha gente de Concepción. Tiene unas hermosas masas que son muy apreciadas también por gente de lugares vecinos que vienen a comprarlas acá”, sostuvo.

Tercera generación

Leonardo Iturbe, hijo de Abel Raúl, es uno de los tres hermanos que llevan adelante a La Estrella. “Es un emblema de Concepción”, afirmó antes de recordar que por sus mesas pasaron presidentes, gobernadores y artistas. En la cuadra de Tribunales, donde se abrió una nueva sucursal de La Estrella en 2006, explicó que les pareció necesario abrir el negocio a nuevas posibilidades gastronómicas, por lo que en ese local se trabaja con un variado menú de comidas. Luego de destacar el trabajo del personal, parte del cual lleva décadas en la confitería, afirmó que el negocio va a seguir y que “hay Estrella para rato”.

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