Vendieron la casa donde Picasso vivió su último amor

13 Oct 2017

Genios como él dejan marcas y huellas por donde pasan. Su presencia no se acaba cuando el corazón les deja de latir, sino que queda impregnada en las personas que han conocido, en los barrios donde han vivido y en las paredes de las casas que han habitado. Ayer, la última mansión en la que vivió el artista español Pablo Picasso, con toda su esencia tapizando los muros, ha sido subastada por 20,2 millones de euros.

La residencia ubicada en la Costa Azul, precisamente en Mougins, al sur de Francia, fue subastada ayer y adjudicada a un financista neozelandés. Bautizada como Mas de Notre Dame de Vie, la casa fue atribuida por el precio de salida en la subasta, organizada por la inmobiliaria holandesa R365, filial del grupo de subastas Christie’s, que tuvo lugar en el Tribunal de Gran Instancia de Grasse, informó la agencia Télam. Es que nadie más que el financista neozelandés se presentó al acto de venta, por lo que se llevó la “humilde” morada de Picasso al precio inicial. El comprador es Rayo Withanage fundador de la inversora inmobiliaria BMB.

La residencia tiene 1.700 metros cuadrados habitables y está rodeada de más de tres hectáreas de terreno con vistas a Cannes y al Macizo de Esterel.

El artista malagueño compró esa residencia en 1961 e hizo de ella su taller, donde trabajó y residió hasta su muerte, en 1973. En ella vivió también hasta que se suicidó en 1986 Jacqueline Roque, su último gran amor. Fue Catherine Hutin-Blay, la hija de Jaqueline y del ingeniero André Hutin, quien heredó la casa y la vendió a la inmobiliaria por 12 millones de euros.

Comentarios