A 15 años de la tragedia en La Cuesta del Totoral, todavía no hay culpables

En 2002, 49 tucumanos murieron al desbarrancarse, en Catamarca, un ómnibus. Todas las víctimas eran peregrinos oriundos de Concepción.

17 Sep 2017
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PENOSO RESCATE. La tragedia enlutó a Tucumán y a Catamarca.

Hace 15 años, medio centenar de personas, la mayoría jubilados y niños, murieron, y 24 resultaron heridos anoche, en el peor accidente de tránsito que se haya registrado en la Argentina, ocurrido cuando un ómnibus cayó a un barranco desde unos 150 metros de altura, en la Cuesta del Totoral, situada a 50 kilómetros de San Fernando del Valle de Catamarca, en el límite con Tucumán.
Hace 15 años, medio centenar de personas, la mayoría jubilados y niños, murieron, y 24 resultaron heridos, en el peor accidente de tránsito que se haya registrado en la Argentina, ocurrido cuando un ómnibus cayó a un barranco desde unos 150 metros de altura, en la Cuesta del Totoral, situada a 50 kilómetros de San Fernando del Valle de Catamarca, en el límite con Tucumán.

La tragedia se produjo cerca de las 22 del 15 de septiembre, cuando el micro, que había salido a las 10 de la mañana desde Concepción, regresaba luego que sus pasajeros -todos oriundos de esa ciudad-, cumpliendo una promesa, visitaran el templo de la Virgen del Valle de Catamarca.

Los peregrinos, 72 en total -veinte más de la capacidad de asientos- iban en un ómnibus de la empresa Loyola Hermanos, de la localidad tucumana de Alberdi, que transitaba por la ruta nacional 38, cuando aparentemente al quedarse sin frenos, se desbarrancó en la Cuesta del Totoral -a 10 kilómetros de la localidad catamarqueña de La Merced- cayendo desde unos 150 metros de altura.


El micro comenzó a caer de forma abrupta y a dar tumbos; primero de punta, es decir, la parte trasera se levantó por sobre la frontal dejando el coche con las ruedas hacia arriba; y luego a rodar sobre sus costados, hasta ser detenido por la vegetación del lugar.

Un total de 47 personas perdieron la vida ese día, y muchas de ellas de forma instantánea. Las víctimas fueron 34 personas del sexo femenino y 14 masculinos, y de este total 4 eran menores de edad. Otras 25 resultaron con heridas de gravedades distintas, y mucho de ellos con serias secuelas físicas y psicológicas.

Los socorristas llegaron a los minutos, pero las tareas de rescate se vieron dificultadas por la geografía del terreno, la magnitud del hecho y la hora en la que ocurrió.

El accidente, según los registros de la crónica policial disponibles, es el peor que haya ocurrido con un sólo ómnibus en la historia del país.

El 12 de enero del año 2000, habían muerto 41 pasajeros, también coincidentemente la mayoría tucumanos, cuando se accidentó un ómnibus en una ruta del estado brasileño de Santa Catarina, rumbo a Camboriú a pasar sus vacaciones. 

Investigación

Según relata el diario El Ancasti, cuando comenzó la investigación se encontraron con una cadena de irresponsabilidades. La primera recayó sobre el dueño del colectivo siniestrado, que fue acusado por homicidio culposo y cohecho, ya que el micro no cumplía con ninguna norma de seguridad y no estaba habilitado para circular.

La segunda fue para dos policías del puesto fronterizo entre ambas provincias, acusados de cohecho. Existen testimonios que aseguran que el dueño del micro habría sobornado al control policial para que permitieran el paso del ómnibus.

La causa por la tragedia fue elevado a juicio oral y público en Tucumán, pero no hubo ninguna sentencia hacia los imputados.

El chofer, Juan José Soberón, fue imputado del delito de homicidio culposo agravado por el resultado múltiple, aunque nunca pudo responder por el hecho ya que quedó en estado de coma tras el vuelco y murió a los pocos días, por lo que el caso quedó archivado.

En Tucumán, el propietario del colectivo, y los agentes involucrados estuvieorn acusados de cohecho pero fueron absueltos.

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