Números locos de partidos y afiliaciones

17 Sep 2017

1- Tucumán está signada por una extrema partidización. Los datos oficiales así lo revelan. ¡Un partido cada 1.220 votantes!

2- El 70% de los electores está afiliado a partidos provinciales. Increíble, pero el cálculo surge a partir de lo que dice la ley. ¿Un desafío?: corroborarlo.

3- La reforma política avanza en silencio, aunque no en ese marco. Se están “desacoplando” organizaciones del padrón. Este año se barrieron a 36.

Tres afirmaciones que pueden sorprender, pero que se pueden sostener. Es sabido que la cantidad de organizaciones políticas se multiplicó a raudales desde 2006 a causa del sistema de acople. Sin embargo, pese a este desborde, lo que llama la atención es la cifra total de los posibles afiliados, un número que abre interrogantes y que siembra dudas respecto de la transparencia del sistema de inscripción y de control de los partidos. ¿Es posible que siete de cada 10 electores tucumanos esté inscripto en un partido de alcance provincial? La proporción parece desmesurada; pero la respuesta es sí, y en función de los datos existentes y de la legislación electoral, como ya se verá. Lo seguro es que algo parece estar fallando.

Con una simple comparación se tendrá idea de la magnitud de la desproporción: según un informe de diciembre de 2016 de la Cámara Electoral Nacional, el promedio nacional de afiliados a partidos políticos en relación con la cifra de electores es del 25,5%. O sea, un poco más de dos por cada 10. En ese mismo trabajo, Tucumán supera la media con un porcentaje del 31%, contemplando 1,2 millón de electores y 375.000 afiliados a organizaciones políticas nacionales. O sea, tres de cada 10. Entonces, ¿cómo es posible afirmar ahora que siete de cada 10 posibles votantes de la provincia está afiliado? Picardías de dirigentes, debilidades del sistema.

Después de las explicaciones que justificarán aquella relación, se concluirá que la reforma política local para 2019 es ineludible. El trámite político por ahora está paralizado en la Legislatura, a la espera de que llegue 2018 y de que se defina el futuro de Jaldo. ¿El vicegobernador quedará marginado de un proceso reformista donde puede ser la figura central? Es un dato a sopesar a la hora de evaluar qué hará una vez electo diputado nacional. Esa margarita, aunque lo nieguen, se sigue deshojando.Retomando, con una aclaración necesaria: el informe de la CEN hace referencia a los 23 partidos de distrito que, en el caso de Tucumán, requieren un mínimo de 4.000 afiliados para subsistir. Pese a esa condición, hay varios que no llegan a ese piso según se observa en la misma publicación (Kolina, MST, Partido de la Victoria, Fe, Demócrata Cristiano, Solidario, del Trabajo y la Equidad, PTP, PO y Laborista de la Independencia). Muestra que es difícil llegar a esa piso exigido por la ley.

Base de 4.000

En la provincia, de acuerdo a la ley 5.454 (orgánica de los partidos políticos) una organización también necesita 4.000 afiliados para tener alcance provincial (artículo 9: el reconocimiento definitivo se obtiene al acreditar la afiliación de un número no inferior al cuatro por mil del total de los inscriptos en el registro de electores del correspondiente distrito).

Ahora bien, según se desprende de un informe de la Junta Electoral Provincial -que sirvió de aporte la iniciativa gubernamental “Tucumán Dialoga”- hay 103 partidos provinciales reconocidos y 44 en vías de reconocimiento. O sea 147 organizaciones concentrarán como mínimo a 588.000 afiliados, a razón de 4.000 por cada una. Pero si el PJ tiene 180.000 socios, la UCR 56.000 y Fuerza Republicana 50.000; aquella cifra treparía a 860.000 personas afiliadas a partidos polìticos. Si los electores son 1.220.000; la relación matemática da siete de cada 10. ¿Es posible? Los números dicen que sí.

¿Es posible tanta masiva afiliación? Las estimaciones van por la positiva, pero el sentido común obliga a poner frenos y a dudar de tamaña cifra de socios partidarios, de tantas “ganas” por ser partidario. Las miradas llevan a la JEP. Por de pronto, el organismo ha comenzado un proceso de depuración: ha intimado a decenas de partidos a adecuarse a la normativa y ha caducado a otros tantos por no cumplir con la ley 5.454, entre otras cosas, por exigencias vinculadas a las afiliaciones.

Inevitablemente surge una consulta a primera vista: ¿es posible que una persona esté afiliada a más de un partido político provincial y que, por lo tanto, se verifique tamaña cantidad de adhesiones: 860.000? Desde la JEP se responde categóricamente que no; que tienen un sistema de cruzamiento de datos que impide que esa situación. Ergo, efectivamente habría tamaña cifra de afiliados. El sistema no permite y descarta la doble afiliación, se consignó ante una consulta desde el organismo electoral. Sin embargo, “la implementación gradual de la digitalización de las fichas de afiliación” se decidió el 16 de diciembre de 2016, a través de la resolución 06/16 de la JEP. El listado de partidos provinciales data de abril de ese año.

De todas formas, la posible cifra de 860.000 obliga a reflexionar. A tener en cuenta que los cálculos que se hacen a partir de los propios informes oficiales de la JEP avalan las dudas. Entonces, ¿es fácil afiliar en Tucumán, ya que hay miles de interesados en ser partidarios? Sí, por lo visto. Y pese a la seguridad con la que desde la JEP niegan la posibilidad de la doble afiliación, habría que conocer cómo funciona exactamente el sistema para despejar cualquier duda.

Por de pronto, sólo la CEN dispuso de un link (www.padron.gov.ar/cne_afiliados/) donde cualquier persona puede saber si está afiliado a un partido político nacional. El trámite es sencillo y la respuesta es “usted no figura en el Registro Nacional de Afiliados”, o sí. No especifica a qué partido, por lo cual hay que dirigirse a la secretaría electoral del distrito.

En Tucumán esa alternativa no existe, no se puede conocer si un ciudadano está afiliado a uno de los 147 partidos provinciales; a los posibles 850 municipales, o a los posibles 54 comunales (serían los números si todos finalmente obtienen el reconocimiento definitivo). Sería una alternativa interesante. Ingresando a la página de la CEN se sabe que por lo menos hay 375.000 tucumanos afiliados a los 23 partidos con reconocimiento nacional, o sea a los que pueden participar de elecciones nacionales (presidenciales y legislativas).

Ahora bien, según los números que surgen de contemplar los partidos provinciales existentes y los “a punto de existir” -los que están en vías de reconocimiento, según la JEP-, habría 860.000 personas afiliadas. ¿Es posible que alguno de ellos no sepa que figuran en esas planillas de fichas? ¿Es posible que suceda? Hay que analizar la forma de que no sólo los interesados puedan acceder de alguna forma a esos listados partidarios. La ley nacional orgánica de partidos políticos (23.298) establece que “el registro de afiliados es público” (artículo 26) y que “el padrón partidario será público” (artículo 27).

Imaginen que sean públicos los padrones de los 147 partidos provinciales y que cualquier persona pueda ver si figura en alguno de los listados, o en varios, o si es que se repiten las afiliaciones. Tremendo lío. Por ahora, sin pruebas a la vista, debemos aceptar la posibilidad cierta de que haya 860.000 tucumanos inscriptos en partidos provinciales, ¡más de la mitad de los habitantes!

Esto lleva a otra pregunta: ¿es tan fácil constituir un partido en la provincia? Se estima que en las próximas elecciones, según la tendencia de inscripción de partidos, habría más de 1.000 organizaciones políticas en condiciones de ir a los comicios en Tucumán. ¡Un partido cada 1.220 electores! ¿Y en esa votación siete de cada 10 votantes estaría afiliado! Tremendo, pero las matemáticas no mienten -¿alguien sí?-, sólo vienen a revelar la desmesura que permite el sistema, débil ante las picardías.

Por ejemplo, hay comunas en las que se puede armar, con todas las de la ley, un partido político con tan solo uno (Anca Juli), dos (La Esperanza, Sargento Moya y las Talas), tres (Monte Bello, Teniente Berdina, Soldado Maldonado, Rumi Punco, Huasa Pampa y Villa Padre Monti), cuatro (Escaba, Manuel Pedraza, 7 de Abril) y cinco (Atahona) afiliados. Y hay municipios en los que se pueden constituir partidos con 15 (Burruyacu), 18 (Graneros), 23 (Tafí del Valle y Trancas), 26 (La Cocha), 32 (Simoca), 55 (Bella Vista), 76 (Monteros y Alberdi), y 92 (Lules) afiliados.

Muchos y menos

No parece dificultoso constituir un partido en base al cuatro por mil de electores de cada distrito que fija la ley 5.454 (artículo 13). Si observamos que hasta la elección de 2015 estuvieron habilitados los “apoderados múltiples”, vemos que no es complicado. Así llegó a haber personas que manejaron 16, 17, 19, 21, 25 y 32 organizaciones políticas a la vez. Baste un dato para tener en cuenta la magnitud de este fenómeno nacido a la luz del acople: en las planillas de la JEP, a abril de 2016, se contabilizan 586 partidos; 286 de ellos se distribuían entre 33 apoderados. Para graficarlo mejor, si aquella planilla fuera un listado de teléfonos, en lugar de tener 586 números, sólo habría 344. O bien, en lugar de 14 páginas con nombres de partidos, sólo habría siete,

La JEP, para atacar este problema, emitió resoluciones en septiembre de 2016 intimando a los apoderados de varias agrupaciones a optar por una. Como consecuencia de ese accionar, hasta el 12 de septiembre pasado; el organismo electoral intimó a 59 partidos y caducó a 36. De alguna manera, la JEP hace punta en materia de reforma política, aunque de manera silenciosa, ya que sus decisiones aparecen como gotas “perdidas” en el Boletín Oficial. Sin embargo, cuando el Ejecutivo, o Jaldo, eventualmente, decidan impulsar cambios para atenuar los efectos del acople, el listado depurado del padrón de partidos terminará siendo un aporte importante.

En definitiva:

1-La reforma política es necesaria ante la excesiva cifra de partidos políticos, multiplicados a la sombra de un sistema de acople que provocó desmesuras. En ese marco, habría que repensar los requisitos para ser considerados un partido político; lo que exigiría un gran debate.

2- Habría que mejorar los sistemas de controles sobre las afiliaciones porque si las matemáticas son correctas, en Tucumán hay una locura inexplicable por ser socio de un partido. Eso genera dudas y habilita a transparentar la información sobre partidos y afiliados.


Comentarios