Los robos de motocicletas y un mercado negro

14 Sep 2017

Desde hace años forman parte del paisaje tucumano. Las motocicletas se han convertido en una pesadilla para el tránsito, porque muchos de sus conductores no respetan las normas viales, pero también en una herramienta predilecta de los delincuentes para asaltar al prójimo y además robarle el vehículo. El último fin de semana se registró una docena de denuncias. De acuerdo con los datos obtenidos por nuestro diario, se sustrajeron en promedio cuatro motos por día y una persona terminó con heridas leves al intentar resistirse.

En una extensa nota que publicamos en nuestra edición de ayer, señalamos que en las zonas más alejadas de San Miguel de Tucumán y en otras jurisdicciones, los motociclistas suelen ser abordados por entre dos y seis jóvenes que se desplazan en moto, los reducen a punta de pistola, y uno de los integrantes huye en el rodado que acaban de quitarle. De acuerdo con un relevamiento de los episodios publicados en nuestras páginas, 25 de los 90 homicidios ocurridos en lo que va de 2017 se produjeron en ocasión de robo. Entre ellos se cuentan víctimas del robo, asaltantes y terceros que intentaron evitar el delito. De esas víctimas, ocho murieron cuando les quisieron quitar la motocicleta.

En los controles que efectúa la Policía Vial se secuestran más de 800 motos por mes; el servicio 911, entre junio y agosto, incautó 126 motocicletas que participaron en diferentes delitos y, durante ese lapso, recuperaron 29. “Solos no podemos. Necesitamos de la ayuda de la Justicia. Pretendemos que las personas que sean sorprendidas circulando en motos robadas queden detenidas por encubrimiento. El fiscal Navarro Dávila es el único que utiliza este criterio”, afirmó el jefe de Policía.

Abogados penalistas consultados, dijeron que existe un mercado negro que sostiene de este delito. “La población, que resulta víctima de estos robos, a la vez adquiere los repuestos. Por eso los ladrones roban rodados de primera marca, porque tienen repuestos que no son fáciles de encontrar en el mercado legal. Si tenemos una sociedad que no rechaza esa venta, lógicamente el delincuente tendrá compradores que busquen esos elementos y los seguirá robando”, dijo uno de ellos. Pero también hay ciudadanos, que circulan en motos robadas y portan como documentación solamente el boleto de compraventa común, sin la transferencia. Aseguran que han comprado de buena fe el vehículo, pero se trata de uno robado.

La realidad muestra que las motos secuestradas por la Policía van a engrosar los corralones provinciales y permanecen durante un tiempo considerable sin que los propietarios las retiren. Parece una buena idea que las personas que sean sorprendidas circulando en motos robadas, sean detenidas y reciban alguna sanción. De hecho si se adquiere un vehículo sin todos los papeles, el comprador está aceptando que este puede ser robado.

Respecto de la existencia de un mercado negro, un buen trabajo de inteligencia determinaría los lugares donde funciona, para obrar en consecuencia. Más difícil será erradicar el mal hábito de transgredir las normas, propio de una buena parte de los tucumanos, que son los que se caracterizan por adquirir cosas de origen ilegal. Los mercados negros y ladrones de motos, no existirían, si no hubiera compradores. La educación, una Justicia eficaz, el control y la sanción parecen ser los mejores caminos para combatir este flagelo.

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