San Pablo T: hace 10 años nacía en Tucumán una universidad boutique

La historia de un modelo académico surgido del mundo empresarial de la industria azucarera.

14 Sep 2017
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EL CAMPUS. Era la antigua sede del ingenio San Pablo, que cerró en los 90. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI (ARCHIVO).-

“De Harvard tomé la independencia de los centros de investigación; de Stanford, la forma de relacionarse entre las distintas ciencias; y del Técnico de Monterrey, el modelo industrial, creando una universidad para preparar los recursos humanos que una región necesita”, explica Catalina Lonac.

Así nació San Pablo T, universidad que hoy cumple 10 años. “El nuestro es un modelo matricial, con ciclos básicos comunes e interacción de distintas carreras. Una universidad boutique”, sintetiza Lonac diferenciándolo del modelo del siglo XIX, claramente segmentado por Facultades, que impera en la mayoría de las universidades argentinas.

“Me gustaría que esta universidad fuera recordada como un legado de la industria azucarera para Tucumán. Fue creada por la Fundación para el Desarrollo con mucho esfuerzo de mi familia”, afirma. Los modelos de Harvard, Stanford y Monterrey surgieron de una investigación que hizo Lonac: salió a recorrer el mundo para analizar cómo funcionan las casas de altos estudios privadas. Pero no pensaba copiar nada. “Tucumán tiene su propio temperamento, yo no puedo traer un enlatado”, se decía. Sin embargo, se inspiró en esos tres paradigmas.

¿De dónde surgió la idea de crear una universidad? “Cuando era chica me gustaban las películas extranjeras donde se veía el mundo de las universidades americanas. Allí la vida estudiantil transcurría en hermosos edificios y los alumnos convivían en forma plural. Estudié y me recibí de abogada en la UNT, pero nunca olvidé ese sueño. Cuando mi familia adquirió el viejo ingenio de San Pablo junto con sus tierras recordé aquella fantasía”, evoca.

Cuenta que con una pareja de amigos periodistas fue a ver el viejo ingenio y que frente al casco de estancia, en ruinas, les confesó: “tengo dos opciones, ‘tiro todo y planto caña, o lo convierto en una universidad’”.

“Si bien Tucumán tenía tres universidades, hacía falta una que naciera del mundo empresarial, como había ocurrido en ciudades de gran crecimiento como Buenos Aires, Córdoba y Rosario -sostuvo-. Teníamos tres buenas universidades (la estatal, la católica y la tecnológica) pero hacia falta una privada laica creada por el mundo industrial. Una universidad moderna, no enciclopedista, sino al servicio de las necesidades de la región, una universidad con una manera distinta de entender la educación”.

ACTO

• La celebración se hará hoy, a las 17, en el aula “Dr. Carlos R. Fernández” del campus universitario de San Pablo T.

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