Las distintas ciencias ponen sus saberes al servicio de la Justicia

20 Ago 2017

Alan Temiño - Responsable del Programa “Ciencia y justicia” del Conicet

¿Qué tiene que para aportarle la ciencia a la Justicia? Mucho, cada vez más. Hace dos años, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) -el mayor organismo de financiación de la ciencia en el país- creó el Programa Nacional Ciencia y Justicia, con el objetivo puesto en el fortalecimiento de la relación entre los servicios científicos y tecnológicos al sector Justicia en la República Argentina.

¿Qué son las ciencias forenses? Toda área del conocimiento requerida por un Magistrado, Fiscal o agente judicial en el marco de una investigación civil o penal. ¿De qué disciplinas hablamos? Todas las áreas del conocimiento científico cuentan con herramientas potenciales aplicables a la investigación de interés judicial: desde las Ciencias Sociales y Humanidades, hasta las Bio-Médicas. La Química, las Físico-Matemáticas, Informática y las Ciencias Económicas pueden ser requeridas operativamente por la Justicia.

El Programa Nacional Ciencia y Justicia pretende establecer vínculos operativos para mejorar el intercambio de esos conocimientos y experiencias de los investigadores del CONICET con las distintas áreas de conocimiento, al servicio de justicia y de los laboratorios del sistema judicial de la Nación y de las provincias. Optimizar protocolos experimentales, informar sobre disciplinas no jurídicas, capacitar a magistrados, fiscales y funcionarios, peritar y optimizar la utilización de equipamientos, además de favorecer la formación de recursos humanos con una preparación específica en el campo de la comprensión de los métodos de conocimiento en el quehacer forense.

Por ejemplo, en Tucumán el Programa viene forjando vínculos muy estrechos entre los investigadores y los estamentos judiciales. El CONICET suscribió con la Magistratura de la provincia de Tucumán un convenio mediante el cual se establecen vínculos de cooperación científica y tecnológica como capacitaciones, cursos, asesoramiento técnico y actividades relacionadas. En ese marco, ya se celebraron numerosas capacitaciones a cargo de especialistas en materias como actualización del derecho, aprovechamiento y utilización de las pericias judiciales, genética forense y perspectiva de género en causas judiciales.

Otro compromiso asumido en la provincia de Tucumán en torno al vínculo entre científicos y la Justicia es el reciente convenio celebrado entre el CONICET y el Ministerio Público Fiscal. Se acordó la colaboración y el desarrollo en capacitaciones, asesoramiento técnico y otras actividades relacionadas a la investigación y análisis de muestras forenses. En esa línea, en mayo pasado, se inauguraron nuevos laboratorios de Genética Forense y el doctor Daniel Corach, investigador del CONICET, realizó una disertación sobre “Pautas y Consejos para la realización de pericias”.

También, funcionan desde hace tiempo en Tucumán los Servicios Tecnológicos de Alto Nivel (STAN). Un microscopio electrónico de barrido se utiliza para hacer análisis de indicios de utilidad forense, es un ejemplo de estos servicios.

Los investigadores que forman parte del Programa tienen perfiles muy diversos. Participan desde un físico que realiza pericias balísticas, un genetista que cruza perfiles de ADN para conocer a quién pertenecen las huellas de una escena del crimen, una abogada feminista que vela por el derecho al cuidado a nivel internacional, un médico que analiza las huellas de la voz en un crimen, una química que fue de las primeras mujeres que integraron la Policía Científica, una bioquímica que impulsa la adecuación a normas de calidad internacionales en laboratorios forenses y una astrónoma que colabora con la determinación del grado de luz en un crimen. Todos ellos, desde su disciplina, en distintos aspectos, aportan conocimientos para que la Justicia encuentre las pruebas fehacientes para los crímenes y casos que debe dilucidar, con precisión y método.

Los científicos del CONICET son parte de un modelo de ciencia que responde a las demandas sociales, contribuye al bienestar general de la población y provee herramientas científico-tecnológicas en ámbitos diversos, como pueden ser también la salud o la seguridad.

Que la investigación esté al servicio de la Justicia no es apenas una anécdota o algo hecho a medida de un puñado de científicos curiosos: es, ni más ni menos, que un nuevo paradigma en materia científica.


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