PASO: la participación ciudadana, la incógnita a develar

La de mañana será la cuarta experiencia de las PASO nacionales en Tucumán. Desde las primeras, efectuadas en 2011, hasta las últimas, en 2015, el caudal de electores fue decreciendo en esta instancia

12 Ago 2017
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URNAS LISTAS. Las cajas serán distribuidas en casi 500 escuelas de toda la provincia donde se votará mañana. la gaceta / foto de inés quinteros orio

Los tucumanos participarán mañana de la cuarta edición de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) desde que fueron implementadas. ¿Cómo se comportó el electorado en las tres internas anteriores? Según muestran los números, la tendencia de participación del electorado provincial y de las fuerzas políticas va en baja; también, se observa que siempre sumaron más adhesiones los precandidatos afines a la Casa de Gobierno (nunca bajaron de 370.000 votos) y que si el voto en blanco fuera un partido, siempre pasaría a las elecciones generales por superar el piso de votos necesarios (1,5%).

Electores y partidos

Las últimas Primarias, las de 2015, fueron las de menor participación de la ciudadanía. Sucede que durante ese año hubo cuatro comicios (primarias, generales y balotaje nacionales y las provinciales del 23 de agosto). En esa oportunidad votó el 77,38% de los 1.171.255 electores habilitados. En las de 2011, en tanto, había concurrido el 82,19% del padrón. En 2013, el 80,4%.

Ahora, son 1.216.000 los vecinos que están en condiciones de pasar por el cuarto oscuro. Tanto desde el oficialismo como la oposición, advirtieron una marcada apatía que, esperan, no repercuta en las urnas.

En paralelo, menos partidos vienen participando de las contiendas bienales. En 2011, 11 fuerzas pujaron para pasar a las generales; en 2013 fueron 10 y en 2015, sólo siete. Mañana, en tanto, también competirán siete espacios políticos. Por otro lado, la competitividad dentro de los partidos y frentes nunca fue significativa: sólo en una oportunidad, en 2013, hubo internas reales en dos agrupaciones (dos listas se presentaron en el Frente para la Victoria y siete en el Acuerdo Cívico y Social). En 2011 sólo hubo más de una lista en la Unión Cívica Radical (se inscribieron seis). Y en 2015, hubo dos nóminas en el Frente de Izquierda. Los precandidatos del Partido Obrero y del Partido de los Trabajadores Socialistas protagonizaron una reñida competencia que derivó en la conformación de una lista mixta. Fue la primera vez que sucedió en este distrito.

Mañana estarán en carrera siete espacios y sólo en el Frente Justicialista habrá competencia. Nueve listas peronistas confrontarán.

Oficialismos en ventaja

Las listas de precandidatos avaladas por los gobiernos provinciales de turno siempre ganaron las PASO. Todas ellas fueron peronistas y sumaron la mayor cantidad de adhesiones: en 2011 lograron 452.000 votos; en 2013, sumaron 368.000 sufragios; y en 2015, 436.400.

Partido blanco

Si el voto en blanco (manifestación de la voluntad del elector de abstenerse de elegir entre las diversas propuestas) fuese un partido, hubiese pasado el “filtro” en las tres PASO anteriores. En la primera edición, los sobres vacíos sumaron 84.000 adhesiones; en 2013, 13.500; y en 2015, 29.020 unidades.

Apatía y participación

En el ámbito nacional, diversos especialistas advierten sobre el desinterés del electorado durante la campaña, pero advierten que no siempre se refleja en las urnas. Juan Germano, director de la consultora Isonomía, consignó que es notorio el clima de apatía, pero que no es una novedad y que si bien los ciudadanos se conectan tarde, van a votar.

“El problema está en el sistema de partidos políticos. Hoy sólo tenemos personas famosas, no partidos. Es difícil entender qué se está votando y eso genera una sensación de frustración en el electorado”, analizó el politólogo Marcelo Leiras.

Mariel Fornoni, titular de la Consultora Management & Fit, consideró que es alto el nivel de indecisos. “Hay cuotas de indiferencia porque estas PASO no dirimen ninguna interna. No hay una disputa por espacios, entonces la gente ve que va a votar lo mismo ahora que en octubre”, detalló. “Venimos además de un 2015 con mucha saturación electoral”, añadió. “Pasó rápido el tiempo (entre una elección y otra) y ya hay que volver a votar. La gente quiere ahora ver resultados después de esa elección y no tener que volver a votar; pero, bueno, es parte del sistema democrático”, consignó la especialista.

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