Una revisiónde la historia de Perón

Gambini y Kocik enfrentan el “relato peronista”

06 Ago 2017
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LADO B. Los autores muestran -con bibliografía, entrevistas y textos del líder- el costado oscuro de los años peronistas.

INVESTIGACIÓN

CRÍMENES Y MENTIRAS

HUGO GAMBINI Y ARIEL KOCIK (Sudamernicana - Buenos Aires) 

Libro infructuoso porque intenta desmontar, con argumentos racionales y datos diversos, el mito de Perón. Operación imposible por su propia naturaleza, como insinúan los autores en el epílogo. Un mito es un relato con fuerza y valor de verdad apoyado en una estructura simbólica que nadie cuestiona porque es del orden de la creencia, no de los hechos. Los hechos son irrelevantes para el creyente, si no fortalecen al mito, peor para ellos. Lo que despierta una figura mítica –como Perón o Eva- es un sentimiento, una adhesión, no una justificación racional. Los mitos no se cuestionan, se los acepta o rechaza y el peronismo es un mito. Se habla del doble discurso de Perón, pero justamente, sus contradicciones enriquecen la figura del líder sin que nadie se escandalice. Del mismo modo, Eva, líder femenino del movimiento, asombrosamente pedía a sus seguidoras “fidelidad a Perón, subordinación a Perón y confianza ciega en Perón” (pág. 203).

Los autores muestran –recurriendo a cuantiosa bibliografía, entrevistas y textos del líder– el lado oscuro de los años peronistas. Se habla de las falsedades de información en momentos clave, como el 17 de octubre; de la sospechosa muerte de Juan Duarte; de la cantidad de muertos con nombres y apellidos en lucha contra el comunismo. Se denuncian las traiciones de Perón, la gran mentira de las investigaciones de la isla Huemul. La acogida a dirigentes nazis luego de la derrota de Alemania, incluso la posibilidad de la presencia de Hitler en Argentina. Mencionan una feroz represión a indígenas en Formosa de la que nunca se habló; de la intervención a las universidades donde se refugiaba el pensamiento libre; de la aparición de guerrilleros que en el inicio fueron peronistas y luego echados por el mismo líder. Ya caído Perón, gente de izquierda e intelectuales “enamorados del encanto plebeyo”, dicen ellos, fueron los que postularon una evidencia irrebatible: Perón hizo más por los derechos populares que cualquier otro gobierno sudamericano.

Esto confirma mi opinión sobre el libro: puede ser útil para estudiosos del movimiento peronista no comprometidos ideológicamente. En caso de tener una adhesión ideológica, es decir, una adhesión no racional al mito peronista, será inútil toda la argumentación usada por los autores.

© LA GACETA

CRISTINA BULACIO

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