Manzur olvida el “lado B” del fallo

17 Jul 2017 21 163

“Con el objetivo de consolidar nuestra democracia debemos pensar en el desarrollo de una reforma política que se construya a partir de la participación del conjunto de los actores de la sociedad, como así también un sistema electoral que tienda a lograr mayores niveles de democratización institucional y social”. Esta definición trascendental corresponde a Juan Manzur. Fue pronunciada ante la asamblea legislativa el 29 de octubre de 2015 y forma parte de su discurso de asunción como gobernador de Tucumán. Es decir, es parte fundamental y fundacional del programa de gobierno que anunció al pueblo de la provincia a través de sus representantes.

La reforma política, entonces, no es una promesa proselitista del gobernador. Conviene precisarlo porque esa reforma política es el “lado B” de la sentencia de Corte Suprema de Justicia de la Nación. Esa que acaba de revolcar la queja del Acuerdo por el Bicentenario contra el fallo del superior tribunal tucumano, el cual validó los comicios de agosto de 2015, revirtiendo la anulación de los comicios que había dispuesto la Sala I de la Cámara en lo Contencioso Administrativo. Como el fallo federal se dio a conocer en las vísperas de la campaña electoral de las PASO, que tiene como precandidatos a miembros de las fórmulas enfrentadas en las urnas y en las cortes hace dos años (el radical José Cano, de un lado, y el peronista Osvaldo Jaldo, del otro), el pronunciamiento judicial no demoró en convertirse en un elemento más de los discursos de los postulantes de uno y de otro sector. La cuestión, sin embargo, no merece banalización semejante.

Los jueces cimeros de la Nación han legitimado el triunfo de Manzur, quien no demoró en traducir la sentencia: “La Corte, por unanimidad, dijo que no hubo fraude”. Lo que hubo, en cambio, fue una elección desbordante en maniobras fraudulentas. El resultado redundó en la anulación de 20.000 votos. La diferencia que Manzur le sacó a Cano quintuplica esa cifra, recalcaron los jueces nacionales. No menos cierto es que esa cifra equivale a que los votantes de todo Juan Bautista Alberdi, para dar un ejemplo, o de toda Trancas y todo Graneros juntos, para dar otro, se hubieran quedado privados de elegir gobernantes en esos comicios.

Como bien distinguió Manzur cuando le dijo al pueblo tucumano cómo gobernaría, el sistema electoral es sólo una parte de la reforma política. “Daremos inicio a un proceso de diálogo político con representantes de los distintos partidos, universidades, organizaciones políticas y sindicales para debatir de manera abierta diferentes propuestas que contribuyan a mejorar la calidad de nuestro sistema político”, anunció hace 21 meses. De esa convocatoria surgió el libro “Tucumán Dialoga”, que contiene el informe de la Junta Electoral Provincial sobre los comicios de 2015. Allí, el organismo de control comicial detalló que compitieron en Tucumán 454 partidos con sus propias listas, más 1.657 acoples, es decir, partidos que “acoplaron” a otros sus listas de concejales o de legisladores. La Junta advirtió también que para 2019 la cifra de partidos será de 1.051. Si ese incremento del 130% se traslada a los acoples, estos rondarán los 3.800.

Cifras semejantes revelan que Tucumán antes que un sistema político tiene una kermés. Primero hay que reformar esa burlesca para luego avanzar en un sistema electoral mejor. Curiosamente, todo ello tampoco es mera promesa de campaña, sino que conforma un conjunto de imperativos normativos impulsados por el propio Manzur, con los que Manzur tampoco cumple.

El actual gobernador presidió la convención constituyente que reformó la Constitución de Tucumán en 2006, cuyo texto manda dictar la “Ley sobre Régimen Electoral y de los Partidos Políticos” y la “ley reglamentaria” del voto electrónico, en ambos casos antes de que termine ese año. Con la primera se puede limitar el número de acoples. Con la segunda, fijar un instrumento de sufragio que evite las urnas quemadas, embarazadas y refajadas. Manzur presidió la Legislatura de 2007 a 2015. Ninguna de esas leyes se dictó jamás.

La reforma política se completa, por cierto, legislando (no como en Europa, sino como en el resto de América latina) para conjurar el acarreo de votantes, la entrega de bolsones, la compra/venta de votos, el ofrecimiento de puestos de trabajo u otras ventajas estatales para captar sufragios, y la transparencia en la inauguración de obras públicas o el otorgamiento de planes sociales para que el contribuyente y el beneficiario sepan que lo hace el Estado y no el gobernante o su partido. Todo ello se resume en la idea de clarificar el origen de los recursos con los que se financian las campañas electorales.

Con mucho de razón, y bastante de envalentonamiento por el fallo de la Corte nacional, Manzur le reclamó al jefe municipal de Concepción, Roberto Sánchez, que pida licencia sin goce de sueldos para afrontar el período proselitista, dado que es precandidato a diputado de Cambiemos. “El intendente no puede hacer campaña política con la plata de todo el pueblo de Concepción”, advirtió. Mientras no haga la reforma política que le anunció a todo el pueblo de Tucumán, el gobernador tampoco escapará a esa condena que él ahora adjudica. En 2015, la Legislatura que él administró elevó de $ 150 millones a $ 600 millones la partida con la que se financiaban los ahora extintos “Gastos Sociales”. De ese dineral, $ 200 millones salieron en valijas del banco oficial dentro de los 90 días previos a los comicios, dominados por ejércitos de dirigentes llevando y trayendo electores a los que les entregaban mercaderías y dineros en efectivo…

La reforma política no tiene que ver con campañas electorales: tiene que ver con la democracia. Así lo diagnosticó Manzur. El fallo nacional alivia su investidura. ¿Cuándo aliviará él al pueblo con la democratización institucional y social que le prometió en el primer día de su gestión?

La sentencia nacional cierra el capítulo de la judicialización de los comicios de 2015. El capítulo del vandalismo electoral sigue oprobiosamente abierto.

21 Comentarios

Comentarios 21

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Daniel_Llovera #21 17 Jul 2017 22:00 Hs

Muy buen análisis, como acostumbra el Sr. Aurane

Javier Cristobal #19 17 Jul 2017 16:22 Hs

aurane estuviste 2 años gritando fraudeee, minimamente y por una cuestión de etica profesional analiza el fallo en su conjunto. Decir q se anulaton 20 mil votos sin aclarar que sobre 1 millon es infima la cifra ademas que en esos 20 mil hubo votantes de ambas fuerzas politicas.

Carlos Ernesto Gordillo #18 17 Jul 2017 14:09 Hs

Escuché el discurso completo del Sr. Gobernador cuando asumió, y dije ahora este hombre puede cambiar el rumbo de nuestra querida Provincia, pero al pasar los días me fui dando cuenta que me había creado falsas expectativas. Solo quiero una administración transparente, que no mientan, que gobiernen sin estar pensando en el voto, porque cuando no hay transparencia surgen las dudas. Felicito al Sr. Alvaro Aurane, un excelente periodista.

Critica constructiva #17 17 Jul 2017 13:59 Hs

Leonardo Violetto, la línea editorial de La Gaceta, así como los comentarios en éste foro, están digitados, controlados, manipulados, conforme con los intereses del dueño del circo (al que todos conocemos) pero la función de Aurane como periodista no es conseguir votos para uno u otro lado de la grieta sino informar y hacer pensar a los lectores (cosa que cumple cabalmente) pues lo contrario es el famoso periodismo militante, un periodismo mercenario ciego ante la verdad, que trata de mantener en esa misma oscuridad a los incautos que confunden relato con realidad.

Gatillazo Récord #2017 Jul 2017 16:23 Hs

No sé si usted lo sabe, pero el que escribe la columna es afiliado a cierto partido político creado hace unos 120 años, así que no me venga con la "objetividad"...lo escribo así para que no me censuren

Roberto Diaz #16 17 Jul 2017 13:59 Hs

qué se le puede creer a este personaje que hace 12 años vino a alquilar aqui y ahora tiene hasta edificios?

Critica constructiva #15 17 Jul 2017 13:51 Hs

Max Peralta, durante la década ganada los que la pasaban rebomba eran los funcionarios enriquecidos ilícitamente con dinero que robaban a los pobres, los empresarios socios de los Kirchner que hacían negocios multimillonarios con el dinero del Estado y los narcos que financiaban las campañas de los políticos en el poder mientras llenaban de droga y delincuencia el país. No me parece que volver a eso sea un triunfo sino todo lo contrario.

Leonardo Violetto #13 17 Jul 2017 13:07 Hs

Voy a decir algo que me dijeron cuando trabajaba en la Casa de Gobierno: "Lo que importa es la línea editorial de La Gaceta, una columna semanal de Alvaro Aurane no le mueve el amperímetro a nadie". Textual

Lebbos Alberto #12 17 Jul 2017 12:48 Hs

Y ese manzur también se olvida de devolver los $$$ del Pueblo tucumano saqueados impunemente!!! http://www.lagaceta.com.ar/nota/724739/actualidad/se-viralizo-archivo-2015-donde-manzur-afirma-recibio-250-millones-para-obras-tucuman.html http://www.lagaceta.com.ar/nota/659459/politica/efectivo-legislatura-pasea-valijas-ciudad.html Alberto Lebbos