19 Jun 2017

Rutas temáticas

Cuando concluyan las obras, el Aeropuerto Benjamín Matienzo se erigirá como uno de los mejores de la región. Extraordinario, sin dudas. La capacidad para llevar nuestros productos por vía aérea será formidable. Sólo agrego que, desde lo turístico, estamos pobres, muy pobres. Tucumán debe ser mucho más que Tafí del Valle y la Casa Histórica. Tenemos un turismo cultural, único en el país, que no es explotado debidamente. Falta de fondos, recursos, imaginación y decisión política de muchos gobiernos anteriores... el Norte Grande debe ser una realidad y esta plataforma nos permitirá abrir las puertas para recibir a turistas de todo el mundo, y también de nuestra Argentina. ¿Si no es ahora, cuándo? Ninguna otra actividad genera tanta riqueza (para tantos) como el turismo. Otras alternativas deben ser explotadas; me refiero a lo que funciona en todas partes: lo temático. Estamos flojos en ello. La ruta del azúcar apenas se pone en movimiento; allí podríamos mostrar el desarrollo de la formidable industria azucarera, que fue, en su momento, la primera industria pesada de América del sud; el Camino de la Independencia debe ser también un eje que una las provincias de Jujuy, Salta y Tucumán (el Norte Grande), en un recorrido temático de gran atractivo y que involucre a cada municipio o comuna que tiene su historia que contar. ¿Dimensionamos lo que ello significaría para el NOA? Insisto: ¿si no es ahora, cuándo?

José María Posse

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Concepción de la democracia

“Por segunda vez, Herrera plantó a los foncejales”, dice el titular de LA GACETA del 17/6, haciendo alusión a la actitud del secretario de Gobierno de la Municipalidad de Concepción, Julio César Herrera. Dicha nota recuerda, además, que en marzo, Herrera (también presidente de la UCR Tucumán) había faltado a otra interpelación aprobada por los ediles, aduciendo que el debate “se había politizado”. Por no vivir en la “Perla del Sur”, evitaré emitir juicio sobre el conflicto que enfrenta a ambos poderes del Estado municipal, pero como dirigente de la gloriosa Unión Cívica Radical, no puedo guardar silencio ante un presidente partidario que condena la politización del debate. Demasiada sangre y vidas humanas nos costó esta joven e imperfecta democracia, como para callar posiciones políticas. No somos un partidito vecinal que hace política desde la apolítica. Somos la Revolución del Parque y el Juicio a las Juntas Militares. Sea digno del cargo que ostenta.

Javier Ernesto Guardia Bosñak

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Peña El Cardón

Desde hace varios años vengo bregando para que la casona de Las Heras 50 vuelva al esplendor maravilloso que tuvo en más de 50 años. Esa casa de Francisco Javier de Avila y Godoy, cuando la calle que mencionamos se llamaba Alsina, fue comprada a Terán de Rougés y allá por los años 1947 un grupo de artistas locales, pintores, escultores, músicos y poetas se reunieron primero en la biblioteca Sarmiento y luego en el solar descripto. Tuve el honor de ser secretario de la institución y de Gustavo Bravo Figueroa, presidente. He visto crecer y renovarse a distintas comisiones, compartí con señores de la cultura de Tucumán, que trabajaron en forma gratuita, como Guillermo Kreibohm, Magdalena Norry, Carlos Bonani, “Pato” Gentilini, Fernández Larrinaga, Abel Tannuré, Juan Carlos Madariaga y Mona Imbert, entre tantos que tuve el honor. Ahora es increíble el deterioro de la institución, que tuvo actividad cultural cero en 2016 y vamos por 2017 y ni siquiera hicieron un acto cultural para rememorar el 25 de Mayo y ya se viene el 9 de Julio y no se ve a nadie de la Comisión Directiva. Sábado a sábado se solía hacer actos culturales como, charlas, conferencias, música, homenajes y hasta multitudinarios como los fueron los de Yupanqui. Abrir el Salón Primavera era todo un honor, las Jornadas del Valle Calchaquí, y siendo una institución sin fines de lucro, se dirá ¿por qué? Porque en esta comisión no existe el espíritu cultural. La peña tenía subsidios y donaciones; desapareció la hermosa biblioteca “Antonio Torres” y sus computadoras; el Colegio de Abogados hacia sus actos allí, en forma frecuente. Ninguno de los que hoy dicen ocupar cargos directivos hace nada; la peña está cerrada. Les pido a todos los que amamos ese terruño cultural donde fue curado de sus heridas Gregorio Aráoz de La Madrid que no dejen caer esa hermosa institución. Por favor piedad con el Cardón.

César Ricardo Trejo

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Aburguesado

Una entrevista brindó Carlos Tevez desde China. Relató el profundo cambio en su vida. De aquel niño con carencias y necesidades básicas insatisfechas a la “estrella” que en la actualidad tiene uno de los salarios más abultados del mundo del fútbol. “A medida que fui ganando cosas, llenando la heladera de la casa y pude comprarle la casa a mi viejo, a mis hermanos y saqué a la gente que quiero del barrio, o pude que mis sobrinos tengan un estudio mejor que el que tuve, uno se hamburguesa”. ¿Se confundió realmente? Quiso decir aburguesa, aunque lo “correcto”, diccionario en manos, es aburguesado. Según una definición, aburguesado, es el acomodado, adinerado, burgués y próspero. Otra es “hacerse burgués” y en coloquial significa “acomodarse en un puesto o una situación estable”. Saliendo del diccionario, Karl Marx explica, hablando de “burgueses y proletarios”, que “por burguesía se comprende a la clase de los capitalistas modernos propietarios de los medios de producción, que emplean el trabajo asalariado. Por proletarios se comprende a la clase de los trabajadores asalariados modernos que, privados de los medios de producción propios, se ven obligados a vender su fuerza de trabajo para poder existir”. El mencionado, según esta definición, no es un burgués, ni tampoco un aburguesado. Contó, también, que le “empieza a costar ir a entrenar”. Como trabajador, “adinerado” o no, a sus empleadoras, siempre cedió plusvalía. Nunca le pagaron el equivalente a la restauración y producción real de su fuerza de trabajo. La “hamburguesa” de Tevez es quizás el símbolo desigual de la cantidad de trabajo que se puede hacer, por encima de lo que se necesita para el mantenimiento de una fuerza de trabajo.

Pedro Pablo Verasaluse

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Humanismo médico

Tucumán ha sido pionera en el desarrollo del Humanismo Médico. En la década de los 70 ya contaba con cátedras de Bioética, Antropología Médica e Historia de la Medicina. Junto con la Universidad de la Plata, en coordinación con José Alberto Mainetti, organizamos los primeros ateneos y simposios nacionales de Humanidades Médicas, que culminaron con el libro “La Muerte en Medicina”, un clásico de la visión interdisciplinaria sobre este y otros problemas de la medicina de la época. A partir de 1980 organizamos las Jornadas De Humanismo Médico para el NOA, que contaron con la presencia de distinguidos colegas humanistas de Estados Unidos y Europa, como Pedro Laín Entralgo, Agustín Albarracín Teulón y Tristram Engelhardt, entre otros, creando un polo La Plata–Tucumán que permitió un fructífero intercambio de profesionales con centros europeos y americanos, que dio frutos como la Federaciòn Latinoamericana de Bioética y la Sociedad Internacional de Historia de la Medicina, que ya cumplen más de 30 años de vida. Tucumán fue la primera Facultad de Medicina en contar en su reforma curricular con un Departamento de Humanidades Médicas, que me tocó dirigir desde su creación y por muchos años, y uno de cuyos mejores logros fue la creación de la Escuela de Ayudantes en Humanidades Médicas, que nos ha permitido tener colegas en muchas provincias formados en esta línea y que hoy son un orgullo para quienes fuimos sus profesores. La semana próxima, los que pergeñamos esos proyectos y su desarrollo concreto nos reunimos en un congreso internacional; no quedamos muchos de los iniciadores, pero los frutos son numerosos, afortunadamente. Tucumán además fue sede del V Congreso Argentino de Historia de la Medicina en 1985 y del primero de Antropología Médica (Filosofía Médica) en 1990, de importante presencia nacional e internacional de especialistas prestigiosos, que abrieron nuevas líneas de trabajo y docencia. El camino ha sido largo, pero el trabajo dio frutos que sirvieron para que Tucumán tuviera el sello de humanidades médicas de prestigio a nivel nacional e internacional.

Armando M. Pérez de Nucci

Balcarce 680

San Miguel de Tucumán


Repertorio bien criollo

El jueves 15 de junio pasado, el folclorista tucumano Carlos Coronel, un verdadero defensor de nuestra tucumanía, festejó sus 55 años con el folclore y presentó en la sala Eugenio Flavio Virla su trabajo discográfico “Volcando mi canto”. Durante su espectáculo se resaltaron valores de la Batalla de Tucumán, de nuestra patrona, la Virgen de la Merced, del general Manuel Belgrano, de Gregorio Aráoz de La Madrid y de Bernabé Araoz, a cargo de un historiador que cautivó con sus palabras al auditorio presente. Tuvo un repertorio bien criollo, impecable su voz, así como el acompañamiento de sus compañeros músicos en guitarra, bandoneón, violín, teclados y percusión. No fue sorpresa la ausencia de músicos y colegas tucumanos en este evento, a pesar de tanta prédica de unión que a veces expresa cuando se pretende defender el folclore tucumano.

Oscar Castillo

Catamarca 328

Yerba Buena

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