Perdió a su esposa en un accidente: "lo único que me quedó pendiente fue decirle chau"

El choque ocurrió en la Curva de los Vega. A Daniel Aguilar también le amputaron parte de una pierna.

15 Jun 2017

Dicen que, en segundos, un accidente de tránsito puede cambiar radicalmente la vida de una persona. Eso le pasó a Daniel Aguilar, quien sufrió un siniestro vial el 9 de agosto del año pasado, al ser chocado por una camioneta. En el episodio perdió a su esposa, Verónica Galván, y parte de una de sus piernas. En diálogo con Panorama Tucumano, el hombre contó su historia.

Aguilar viajaba en horas de la tarde en moto junto con su esposa hacia la capital, desde el barrio Islas Malvinas.

Cuando circulaban -ambos con casco- por la ruta provincial 315, en Cebil Redondo, en la zona conocida como la Curva de los Vega, una camioneta que venía en sentido contrario los chocó de frente, según narró el oriundo de Villa Carmela.

Tras el siniestro, fue trasladado en ambulancia hacia el Centro de Salud, y su esposa al Hospital Padilla. Nunca más la vio.

Luego de un par de días de incertidumbre internado en el hospital, su familia le comunicó que su esposa había fallecido tras el accidente. “Preguntaba por ella y me decían que estaba bien, pero era porque no me querían avisar. Cuando me han avisado ha sido muy doloroso”, relató Daniel. Y confesó: “lo único que me quedó pendiente fue decirle chau”.

Estando internado también, los médicos le informaron que sí o sí iba a tener que perder parte de su pierna. “Tenía que ser así, no tenía ninguna salvación”, lamentó.

Luego de que le dieran el alta, se refugió en la casa de su hermana, en el campo. Pero su paso por el nosocomio no terminó allí.


DANIEL AGUILAR. Perdió a su esposa y le tuvieron que amputar una pierna.

Como le habían amputado parte de una pierna, era necesario ponerle otra de palo. “Me llamaron y me avisaron que estaba mal hecha la operación y que para poder ponerme una prótesis iban a tener que operarme nuevamente”, recordó.

Después de la segunda intervención quirúrgica, pudo retornar a su casa en Villa Carmela.

Antes del accidente, Daniel trabajaba todo el día como plomero. Hoy no puede trabajar, por lo que permanece todo el día en su casa. Allí limpia y cocina -tareas que antes del accidente no realizaba él, sino su esposa- para su hijo de 14 años, Cristian Aguilar. Desde que sufrió el accidente de moto, estuvo subsistendo económicamente a través de donaciones, rifas y ahorros. Es que recién en marzo de este año pudo ir hasta las oficinas del Estado para hacer los trámites a fin de acceder a una pensión por discapacidad y a una prótesis que mejore su calidad de vida, que todavía sigue esperando.

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