Reconocimientos a una idea del teatro como labor colectiva

El director Rubens Correa fue premiado por el INT por su trayectoria artística.

27 May 2017
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DOS GENERACIONES. Rubens Correa recibe la estatuilla de Marcelo Allasino. Prensa int

La vida de Rubens Correa es una síntesis histórica del teatro argentino y una demostración ética de los principios que lo mueven desde su nacimiento.   

Referente del movimiento independiente que comenzó a germinar a fines de los 50, maestro de maestros, fundador de salas, gestor cultural empedernido y funcionario cabal e íntegro en la administración pública (condujo el Teatro Nacional Cervantes durante casi una década, hasta el año pasado), el director recibió el premio a la trayectoria nacional. La emotiva ceremonia se realizó en el ámbito de la Fiesta Nacional de Teatro que tiene lugar en Mendoza. Correa recibió la distinción de manos de Marcelo Allasino, director ejecutivo del Instituto Nacional de Teatro (INT), cargo que él mismo había ocupado varios años atrás.

En su discurso de agradecimiento efectuó una definición contundente, que refiere en forma directa a una idea del arte como construcción colectiva. “Un grupo de teatro es como una sociedad en miniatura; se hace con las diferencias entre distintos que tienen un propósito común claro. Esto hace que el teatro sea un arte más revolucionario y social que otras artes”, sostuvo al recibir la estatuilla, creación del reconocido artista plástico mendocino Chalo Tulián, quien falleció en 2016.

Correa reivindicó al INT (“representa la lucha de casi 40 años del teatro independiente por tener una herramienta”, sostuvo) y consideró que el reconocimiento es un premio a la constancia, ya que empezó en 1954.

El concepto del teatro como una labor conjunta fue remarcado por otros premiados durante la ceremonia. “El teatro es grupal o colectivo, o es un verso”, aseveró Ernesto El Flaco Suárez, referente mendocino ampliamente reconocido y aplaudido, quien retiró el reconocimiento del INT al grupo El Taller, en el rubro de la trayectoria a los colectivos teatrales de la región Nuevo Cuyo. En esta misma categoría fue distinguido el tucumano Manojo de Calles por el NOA: Verónica Pérez Luna recibió el diploma respectivo de manos del representante del INT en Tucumán, Roberto Toledo, como otro ejemplo de una propuesta que reivindica el trabajo conjunto desde hace 30 años.

“El planteo del teatro de grupo y de teatro colectivo es un gran camino para conservar nuestro teatro. Vine yo solo porque si veníamos todos, no iba a alcanzar la plata”, afirmó entre risas, a su vez, Adhemar Bianchi. Este teatrista nacido en Uruguay es el referente del grupo Catalinas Sur, un emblema de esta clase de iniciativas en el barrio porteño de La Boca desde 1983, como una forma de sanar las heridas sociales abiertas por la dictadura militar. Hoy, más de 300 personas se vinculan a su estructura, en distintas tareas.

En los reconocimientos a las trayectorias individuales, por la región NOA fue premiado Claudio García Bes, de largo paso por Tucumán y Salta; y por Centro, el bonaerense Alberto Félix Alberto (“el circuito del teatro independiente no siempre fue reconocido como se debería”, reclamó). Otros premios fueron para el escenógrafo cordobés Rafael Reyeros; la gestora cultural correntina María Esther Aguirre; la mendocina Lita Tancredi y el rionegrino Hugo Mario Aristimuño (padre de los músicos Tomás y Lisandro Aristimuño). En el campo de los grupos, se destacó también la labor de La Gorda Azul (Santa Fe); Raíces (Corrientes) y La Hormiga Circular (cooperativa de Río Negro).

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