"Se nos fue la Gatta", la noticia que nunca quisimos recibir

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"GATTA" COLOMBRES GARMENDIA. La periodista, en la imagen, mira a su novia, Pilar Salas. GENTILEZA VALENTINA BECKER

La periodista Graciela Colombres Garmendia murió hoy.

19 May 2017 2524

Sabíamos que nos iban a dar la noticia. A diferencia de lo que nos pasa siempre, esta vez no queríamos recibirla. Antes del amanecer llegó el mensaje: “se nos fue la Gatta”. Se fue en silencio.

Graciela Colombres Garmendia amaba lo que hacía. Quería al periodismo como pocos. En silencio, disfrutaba de una palabra. El diccionario era un amigo que solía darle la razón y también la precisión para que su obsesión rubricara sus notas.

La Gatta era muy rigurosa con su trabajo. Siempre le buscaba una vuelta más a lo que estaba haciendo porque el periodista es un curioso inestable como lo era ella.

Gracielita, como le decían sus primeros afectos, derrochaba profesionalismo. Aunque no le gustara el tema o la nota que tenía que afrontar, ella la resolvía con un esfuerzo más, con el entusiasmo de siempre y con tranquilidad. La procesión iba por dentro pero su mirada de ojos bien abiertos siempre devolvía la seguridad de que el producto, la nota que iba a encarar, tenía un gran final.

La Gatta, como todos le decíamos en la Redacción, se ponía LA GACETA.com al hombro y los domingos, con el tedio del trabajo de la mañana del domingo, los despertaba a todos ordenando el “Home”, para que los lectores madrugadores estén informados. La sonrisa y la buena onda se veían detrás del ordenamiento que ella elegía para que ustedes supieran lo que estaba pasando en todo el mundo.

La Gatta, con dos t como solía poner ella, caminaba despacio por el larguísimo pasillo de la redacción. Se detenía en la máquina de café para compartir ideas, charlas, alegrías y tristezas.

Los periodistas son personas raras, incómodas, insatisfechas, alegres, entusiastas, locas, curiosas, severas, transparentes, felices, enamoradizas. La Gatta era una periodista que se nos fue en silencio.