Cartas de lectores

20 Mar 2017

Las boletas de Gasnor

La empresa Gasnor presta un pésimo servicio administrativo. Desde hace un mes, el teléfono 450100 no es atendido, y el 0810-4441444 solo funciona con un mensaje grabado en el que informan de la página en internet, y acto seguido se corta la comunicación. La empresa “Eco”, encargada de la entrega de facturas, no posee personal responsable. Es frecuente encontrar en cestos de residuos 10 o más facturas. Y las tormentas hacen que no se las pueda recuperar. Quien no posee internet o no controla el próximo vencimiento en factura anterior corre el riesgo de que le corten tan vital suministro. Por favor, a remontar tanta mediocridad.

Ana María Pérez
Don Bosco 3.371
San Miguel de Tucumán



El Epam y la vejez

¡Qué alegría¡ Ya empezaron las actividades en el Epam Sarmiento de la Usina. Se nos hicieron largas y penosas las vacaciones. El tiempo parecía no pasar nunca. Se escucha el cotorreo de los pájaros y el vuelo de las palomas que pasan en bandadas entre los hierros, alborotadas al recibirnos. Parece que en su lenguaje nos están diciendo ¡Bienvenidas!, y hacen brillar las estrellas que tenemos adentro. Nosotras, felices. Pero de pronto miramos alrededor y vemos con horror que nada ha mejorado en el edificio. Nos prometieron un ascensor hace años. Sigue el hueco dormido. Pedimos dinero para cortinas para las aulas, para mitigar el tórrido verano. Los baños impecables, pero rotos. Sólo hay dos que funcionan. ¡Que vengan y comprueben el estado del predio! ¿Qué pasa, señores de la UNT, que nos tienen olvidados? Siguen habiendo hijos y entenados. Nosotros pagamos en tiempo y forma nuestras cuotas, aunque esto debería ser gratuito, ¿Qué pasa? ¿Por qué esa discriminación? Somos adultos mayores, etapa a la que ustedes llegarán alguna vez. Y creo que no les gustaría que se los trate así, con tanta indiferencia. ¡Total, son ancianos! A la vejez hay que cuidarla. La merece, por todo lo que dieron los que han llegado a esa etapa. El Papa dijo: “La vejez es la sede de la sabiduría de la vida”. ¿Lo escucharon? Seguro que no, es mejor ver un partido de fútbol. ¿Están sordos o se les subió la exitoína? Tal vez. Gracias a las personas que trabajan para nosotras, aquí en esta vieja usina, tan amada; a los maestros, que trabajan por un magro sueldo, y al personal de Dirección. ¡No nos olviden! Y ahora nos iremos a bailar una guaracha, para no ver lo que no queremos ver y nos hace daño; así tratamos de minimizar nuestra vejez.

María Miroli de Mariscal
Pasaje García 1.041
San Miguel de Tucumán


Salas y Valdez al 200

Este mes cumplo 50 años de vivir, con mi familia, en la misma casa. Vi progresar a mi querida Yerba Buena, vi mi tranquila calle de tierra transformarse en una importante avenida, bien iluminada y pavimentada, pero con una pequeña grieta, en la mano norte, tercera cuadra, por donde corría un hilo de agua potable. Creció la ciudad, aumentó el tráfico vehicular, incluida una línea de colectivos que nos vincula con la Capital. Y el hilo de agua también creció, y ahora aumentado con aguas servidas, hasta convertirse la calle en un río y la pequeña grieta en una laguna, justo frente a mi casa, haciendo de mi vereda una trampa verde y resbalosa, producto de las constantes salpicaduras de los vehículos, donde sufrieron caídas varias personas (algunas muy serias). Ello me obligó a clausurar mi vereda y a usar las de mis vecinos - un poco menos deterioradas - para poder cruzar la calle. También vi pasar varios intendentes, con sus respectivos Concejos Deliberantes. Todos prometieron solucionar este problema, pero todo quedó en promesas. El actual intendente, Mariano Campero, ¿pasó alguna vez por Salas y Valdez al 200? ¿Nunca le comentaron lo que todo taxista sabe, y por lo cual no quieren entrar cuando llueve? Hace unos meses repararon el pavimento en ambas manos de la avenida. Pero se saltearon el río y la laguna, pese a haber sido demarcada por el ingeniero Jorge Azaretzky, de la empresa encargada del trabajo. Reiteradamente reclamé a la SAT, pero solo recibí promesas. ¿Qué debo hacer? ¿Cortar la calle? ¿Hacer un piquete? ¿O barricadas? ¿ O resignarme a ver cómo mi propiedad se desvaloriza diariamente?

Rodolfo Squassi
Salas y Valdez 200
Yerba Buena


Paritaria nacional docente

El conflicto nacional docente tiene origen en la demanda gremial de “paritaria nacional” y en la negativa del Gobierno nacional a convocarla. Al respecto no hay un vacío legal; el marco legal es taxativo: así la ley 26.075 de Financiamiento Educativo (enero de 2006) en su artículo 10 reglamenta que el Ministerio de Educación de la Nación, el Consejo Federal de Cultura y Educación y las entidades gremiales docentes con representación nacional “acordarán un convenio marco que incluirá pautas generales referidas a condiciones laborales, calendario educativo, salario mínimo docente y carrera docente”, y la ley 26.206 de Educación Nacional (diciembre de 2006) otorga a “los docentes el derecho a la negociación colectiva nacional y jurisdiccional” (Art. 67). La cita legal no se ofrece a la opinión de su conveniencia o al análisis de su razonabilidad, manda a su cumplimiento, máxime sabiendo que la ignorancia no exime de la obligación; tal vez corresponda la expresión: “dura es la ley pero es la ley”. Conocemos que el Estado nacional no tiene escuelas ni paga salario docente alguno, pero conocemos también que la Nación no renunció, en virtud de las leyes citadas, a contar con una política educativa nacional que va más allá de una discusión salarial, porque la “paritaria nacional” significa mucho más que discutir salarios.

Miguel Ángel Villafañe
[email protected]


Conflicto de poderes

El conflicto entre el Poder Ejecutivo, secundado por la Legislatura, y el Poder Judicial llega a límites extremos. No es necesario ser especialista ni jurista para entenderlo, ya que el ciudadano común está impuesto de esta vergonzosa situación. En el fondo, el problema se reduce a que el Ejecutivo no quiere ser contrariado ni acotado por el Poder Judicial. Y en vista de que este, a través de la Cámara en lo Contencioso Administrativo, que es la que atiende los juicios en los que es parte el Estado, no se avino, en ocasiones, a secundar sus pretensiones hegemónicas, se lanza a un terrible ataque, a un verdadero atropello contra la Justicia, a través de leyes y proyectos que intentan amordazarla y atarle las manos, para reducirla a ser otro organismo ejecutor de sus políticas. Es paradójico que el Gobierno diga que esta “remodelación de la Justicia” se hace para mejorarla, dándole más transparencia, independencia y celeridad, cuando las medidas son impulsadas por quienes, estando en el gobierno actual, fueron funcionarios de primera línea en el anterior, sin haber demostrado el menor interés por el funcionamiento eficiente de los tribunales. Es también sugestivo que esta acometida se dé en tiempos en que la Corte Suprema debe dictaminar sobre causas tramitadas en el fuero Contencioso Administrativo, donde se presentaron distintos actores la sociedad tucumana impugnando judicialmente leyes que atentan contra el Poder Judicial. Un ejemplo de esos conflictos es el que se da en la investigación de los gastos sociales en la Legislatura durante el año 2015. El oficialismo se resiste, desobedeciendo el pedido de los jueces a que muestre los recibos de los subsidios otorgados discrecionalmente por el Poder Legislativo. Esta actitud, en sí misma, es, a criterio de la ciudadanía, una admisión de culpabilidad, ya que con sentido común se preguntan: si todo está claro, si se hizo bien, si no hubo irregularidades ni delito, ¿ por qué no se presentan los comprobantes que así lo acreditan? Se cortaría de plano con acusaciones y sospechas. En cambio, se debaten como “gato panza arriba”, dando manotazos de ahogado, buscando atemorizar y reducir a los jueces. Estas situaciones muestran a las claras la decadencia del prestigio de los tres poderes de la República en nuestra provincia. Expresa con gran acierto el periodista Alvaro Aurane (LA GACETA, 5 de marzo). “Claro que la Justicia no es inocente de los desmanes del Poder Político durante tres períodos de gobierno consecutivos. Claro que este no es inocente de querer copar la Justicia”. Todo esto nos lleva a la dolorosa conclusión de que en nuestra querida provincia no existe la división ni el respeto entre los Poderes, establecidos por la Constitución, cada uno con sus atribuciones, autonomía e independencia. Y que Tucumán es hoy una burda ficción de República.

Martha Rojas de Flores
Ayacucho 1.958
San Miguel de Tucumán


Subsidio de Salud

Las diarias denuncias contra el Subsidio de Salud me llaman a la reflexión, recordando que la institución fue fundada por una gran persona, el amigo Oscar Sarrulle, quien fuera fundador del colegio San Miguel. Hoy, el Subsidio se ha convertido en una institución cuyos afiliados viven denunciando a quienes la dirigen, por no resolver sus denuncias ni brindarles el trato que merecen cuando a diario hacen sus reclamos pidiendo soluciones. Es deber de las autoridades del Subsidio atender los reclamos de los afiliados, para que quienes trabajan en esta institución cumplan con amabilidad y orden con las funciones para las que fue cread. Y que así deje conforme a su creador, aquel que, cuando era gobernador de Tucumán, me invitaba a tomar un café en Bernasconi cuando se daba un tiempo en sus tareas de gobierno.

José Antonio Chaves
Sabin S/N
El Corte
Yerba Buena


Las Talitas también existe

Le recordamos al Gobernador que la zona de Las Talitas también pertenece a la provincia; y que tiene, igual que las restantes del territorio tucumano, necesidades edilicias que de manera urgente deben ser atendidas, para evitar, en el futuro, situaciones lamentables. En efecto, se hace prioritaria la construcción de un puente peatonal sobre la ruta 305 a la altura de la rotonda del barrio Soeme que, dada la intensidad y aumento considerable del tránsito en la actualidad, nos es casi imposible cruzarla en ambos lados para resolver algunas de nuestras necesidades diarias. El tráfico va en aumento y llegará el momento en que sólo podremos cruzarla en helicóptero. No desconocemos la preocupación del Municipio sobre el tema pero, por falta de presupuesto, le resultará difícil llevar a cabo esta obra.

Aldo Narciso Monteros, Walter Sánchez, José Agustín Alvarez, Arnaldo Paz y otros.
Barrio Soeme
Las Talitas


Comentarios