"Los tucumanos aportamos calidez, humildad, nobleza y amistad"

La distancia siempre aporta una mirada diferente del lugar propio, un cambio de perspectiva que empuja a pensar qué tenemos para enseñarle al mundo y, sobre todo, qué tenemos que aprender. Estos son algunos tucumanos que edificaron su vida fuera del país.

19 Mar 2017 2 950
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- Ezequiel Martínez Spamer tiene 32 años. Es médico por la Universidad Nacional de Tucumán y actualmente ejerce como médico residente en el Complejo Hospitalario Hospital Dr. Negrín, ubicado en Las Palmas de Gran Canaria.-

Temperatura primaveral durante todo el año, sol y playas de arena fina son los atractivos que definen las Islas Canarias como destino turístico preferido por los europeos que huyen del frío continental. Las bondades del clima se explican por su ubicación geográfica, frente a la costa de Marruecos, en el océano Atlántico.

El archipiélago de origen volcánico consta de siete islas e islotes, y constituye el territorio más austral de España, que conforma una comunidad autónoma. La capital es Las Palmas, de Gran Canaria, la isla central. Ese es el lugar que el médico tucumano Ezequiel Martínez Spamer eligió para afincarse.

- ¿Hace cuánto te fuiste? ¿Qué fue lo que te llevó a decidir mudarte?

- Me fui hace aproximadamente siete años, el 20 de septiembre de 2010. Sabía, desde mucho tiempo antes, que me iba a venir a vivir a Europa una vez que terminara mi carrera de médico. Siempre lo había proyectado, y fui a por ello. Mi idea siempre fue especializarme y ejercer mi carrera en España. En ese momento, en el país transcurría la primera presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. Al llegar allá me afinqué en Barcelona. Luego, por razones laborales y afectivas, pedí un traslado a Las Palmas de Gran Canaria, en las Islas Canarias.

- ¿A qué te dedicás actualmente? ¿En dónde? ¿Con quiénes vivís? ¿Qué edad tenés?

- Actualmente soy médico residente en el Complejo Hospitalario Hospital Dr. Negrín, en Las Palmas de Gran Canaria. Vivo hace seis años con mi pareja. Tengo 32 años.

- ¿Cómo fue la búsqueda laboral? ¿Sufriste un choque de culturas?

- Al principio no fue fácil; no tenía el título de médico homologado, por lo que no podía ejercer. Llegué en una época económicamente complicada para España donde la crisis era visible y conseguir trabajo era difícil. Debo reconocer que una vez que me salió la homologación (a los dos meses de llegar) no dejaron de ofrecerme puestos de trabajo, y tuve la suerte de poder elegir dónde y bajo qué condiciones aceptarlo. La sociedad catalana es cerrada, pero cercana, y una vez que lográs establecer vínculos son verdaderos amigos. Hablan una lengua diferente, que convive con el castellano y que me dediqué a aprender en mis ratos libres, para poder ejercer mi profesión de una manera más empática y cercana con mis pacientes. También como una forma de adentrarme en la sociedad que me acogía. Culturalmente es muy rica y está llena de sorpresas.

- ¿Qué le aportó Tucumán a tu formación profesional y como persona?

- Tucumán me formó y siempre estaré agradecido a la Facultad de Medicina de la UNT por hacerme en gran parte quién soy hoy. Como persona creo que me dio la calidez y, sobre todo, el sentido del humor, y me permitió conocer a personas que marcaron mi destino.

- ¿Qué es lo que más y lo que menos extrañás de Tucumán?

- Lo que más extraño es un domingo con mi familia, todos sentados alrededor de la mesa; los amigos... Sobre todo se extrañan los afectos (y también las empanadas). Lo que no extraño para nada son el calor, la humedad del verano y el caos del microcentro.

- ¿Con qué marcan la diferencia los tucumanos que viven en otro país? ¿Qué aportan de distinto?

- No he tenido la suerte de conocer a otros tucumanos que estén viviendo en el extranjero. Pero creo que teniendo en cuenta lo que mis contactos cercanos me dicen, les llama la atención nuestro acento al hablar porque tienen el concepto de que los todos los argentinos hablamos como los porteños. Aportamos la cercanía, la calidez, la humildad, la nobleza y la amistad que, creo, son algunas de las cualidades que nos representan.

- ¿Qué tenemos que incorporar en la provincia o aprender de otros para crecer y mejorar?

- Es una pregunta dificil de contestar porque no quiero herir susceptibilidades, pero creo que la ciudad se ha deteriorado mucho. La suciedad y el poco respeto por lo nuestro se hacen continuos y constantes. Las calles están atestadas de basura; la gente no respeta al prójimo; hay graves deficiencias educacionales. Sobre todo siento que la sociedad no ha evolucionado en estos siete años que llevo afuera de mi Tucumán. Escribo estas líneas con pesar, pero es una realidad que me toca vivir cada vez que vuelvo a casa, y cada vez se nota más. Creo que las mejoras deben empezar por lo más interno, desde cada hogar, con enseñar a respetar al otro, saber apreciar lo que se tiene, y cuidar lo que es nuestro y a la vez de todos. Defender nuestras raíces y caminar todos juntos hacia un mismo lado.

- ¿Volverías a Tucumán? ¿Algunas condiciones locales tendrían que cambiar para que regresares?

- Volver, he vuelto todos los años, pero no está actualmente en mis planes volver a vivir en Tucumán. En Canarias he encontrado estabilidad laboral, personal y emocional. He creado y estoy creando un camino, y una familia. Poco a poco voy abriendo puertas y voy descubriendo quién soy, lo que quiero ser y lo que aún me queda por lograr.

2 Comentarios

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Daniel_Bike #1 19 Mar 2017 11:21 Hs

Siempre creí que un profesional recibido en una Universidad estatal debería estar obligado a trabajar en su país como mínimo el mismo tiempo de estudio como una forma de devolver la inversion realizada. Vemos que muchos actúan como vampiros succionando recursos preciosos sin poner un peso y luego huyendo y beneficiando a otros países y construyendo su fortuna personal, generando recursos lejos del país y sociedad que los formó y apostó por ellos. ¿tienen idea cuánto cuesta formar un profesional? Obviamente tiene todo el derecho de hacer su vida dónde quiera, pero me parece totalmente injusto el esfuerzo de millones para que unos pocos lucren sin devolver siquiera un poco de lo que recibieron. Que tengan un excelente día.

bikevscar20 Mar 2017 04:08 Hs

No estoy de acuerdo de como expresas tu punto de vista. Creo que una persona que estudia en la UNT también ha pagado sus estudios no sólo con el IVA de sus impuestos que ha pagado desde que nació, sino que sus padres y todo el mundo. ¿Qué interés hay de sepultar a una persona porque se va? ¿la pregunta sería más qué hace que esa persona se quiera ir y le atraiga más otro país, pensas que realmente es hacerse rico? Y si es así, no tiene a libertad de hacerlo? Si pensás que son vampiros los que se van...(me sorprende que no hables de los infinitos vampiros locales) Para vos ¿Cómo se podría devolver de alguna forma lo que la universidad dio? y ¿pedirle a TODOS los estudiantes que se reciben que lo hagan? y ¿por qué habría que hacerlo? Que tengas un buen día.