Recreos y golosinas: ¿cómo cuidar los dientes?

COMPAÑÍA. Para que no sea tedioso, padres e hijos deben cepillarse juntos. COMPAÑÍA. Para que no sea tedioso, padres e hijos deben cepillarse juntos.

Los padres no deben descuidar la higiene bucal de sus hijos cuando comienza la actividad escolar. La opinión de expertos

27 Febrero 2017
A nivel mundial, entre el 60% y el 90% de los niños en edad escolar tiene caries dental, a menudo acompañada de dolor o sensación de molestia. Por ello, la vuelta al colegio no es únicamente volver a buscar libros, reponer útiles, uniformes nuevos y zapatos más grandes. También significa darles especial importancia a ciertos cuidados, como el de la salud bucal, ya que los chicos pasan una gran cantidad de horas en la escuela y suelen hacer varias comidas solos. Los jugos, las gaseosas azucaradas y las golosinas vuelven a ser los aliados más comunes a la hora de saciar su hambre y son ellos algunos de los responsables de que los chicos puedan empezar a tener problemas en la boca.

Para la odontóloga tucumana Marta Luz Mendilaharzu es importante que se trabaje desde la institución educativa. “Cuando estaba en la Facultad, intentamos proponer un cambio en los colegios, para que vendieran menos golosinas y más frutas, pero fue difícil. Erradicar la venta de gaseosas es casi imposible”, comenta la profesional. Por ello, recomienda que los padres presten mucha atención en casa a ciertos detalles, como que antes de ir a la escuela y al regreso los chicos se laven los dientes, supervisados y guiados por adultos.

“Es muy difícil pedirles que lleven un kit de limpieza para que se laven en el colegio, si ya es difícil que se cepillen en casa. La supervisión de los padres es importante sobre todo en los más pequeños, que todavía no tienen desarrollada la destreza para lavarse adecuadamente”, agrega.

¿Y qué es lo que más ayuda a disminuir la aparición de enfermedades bucales?: la prevención -sostiene Mendilaharzu-, que se logra yendo cada seis meses al odontólogo para que realice limpieza y aplicación de flúor. “Eso está demostrado: el índice de caries disminuye significativamente. En nuestras prácticas universitarias íbamos a escuelas de alta montaña y hacíamos limpieza y flúor: así los chicos no tenían caries. Otra cosa importante para pedirle al odontólogo: que él le enseñe al niño cómo cepillarse de la mejor manera, ya que dependiendo de la edad varía la técnica de cepillado”.

Para que los más pequeños adquieran el hábito de lavarse los dientes y no se convierta en una tarea aburrida, según una reconocida marca de cepillos de limpieza bucal, es fundamental motivarlos con una cuota de diversión, como por ejemplo con productos de su personaje favorito o con videos interactivos. Mientras que para Mendilaharzu la mejor forma es que se laven los dientes mientras lo hacen sus papás. “Se entusiasman y les parece más divertido”, explica.

La alimentación es otro de los puntos claves: comer frutas y jugos naturales que son más saludables y que contienen menor cantidad de azúcares, evitar el exceso de golosinas y gaseosas que tienen mayor cantidad de azúcares es fundamental. “Si se tienen cuatro momentos de azúcar al día, se considera que un niño o adulto tiene más probabilidades de tener caries. Hay un alimento específico que los niños consumen mucho y que es muy cariogénico: la leche de soja saborizada; hay que evitarla”, advierte Mendilaharzu.

Cómo cepillarse

El mejor cepillo -sostienen varias organizaciones dedicadas a la salud bucal- es el de cabezal recto, con cerdas rectas. Ese cabezal debe tener el tamaño de dos dientes aproximadamente, dice la odontóloga, y sobre la mejor forma de cepillarse afirma que la técnica varía de acuerdo con la edad del niño.

“Se usa poca pasta de dientes. Hay que poner una cantidad del tamaño de una semillita. Algo importante que casi nadie sabe: al iniciar la limpieza no hay que mojar el cepillo. Debe tener la pasta y estar seco”, finaliza.

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