Un año, doce libros

Novelas, cuentos y ensayos. En 2016 se publicaron muy buenos libros y de varias temáticas. Acá, una guía para tener en cuenta al momento de elegir entre lo publicado en el año que termina.

31 Dic 2016

1. Lacrónica (Martín Caparrós - Planeta)

Apareció en la primera mitad del año, Martín Caparrós cuenta su relación y sus ideas sobre el periodismo en todas sus vertientes. Habla de la tan mentada crónica, pero también de la entrevista, de la innovación al escribir y de sus experiencias personales en sus viajes. También de su relación con el llamado periodismo deportivo. Es muy recomendable para quienes quieran ser periodistas, pero además para aquellos que deseen pasar un gran momento de lectura, incorporar ideas y entender a uno de los autores más prolíficos de nuestro país. Junto a Lacrónica incluyo otros dos trabajos de la misma temática: Periodismo Narrativo (Roberto Herrscher - Editorial Marea) y Literatura que cuenta (Juan Cruz Ruíz - Adriana Hidalgo), donde el autor entrevista a exponentes de la no ficción.

2. Mis héroes - ensayos de admiración (Tomás Abraham - Galerna)

Hacía tiempo que el filósofo trabajaba en este libro que contiene textos sobre artistas que por diversos motivos admira. En 2016 apareció en una gran edición de más de 600 páginas. Bob Dylan, María Elena Walsh, Ernesto Sabato, Sandor Márai, Amelie Nothomb y Glenn Gould son algunos de los mencionados. Con un estilo directo y por momentos irónico, y alejado de la solemnidad, es una gran recomendación para leer en cualquier momento. Se celebra su aparición.

3. Pájaros en la boca (Samanta Schweblin - Páginas de Espuma)

Acá va una pequeña trampa, porque se trata de una reedición sobre un clásico de esta gran cuentista argentina. Sus relatos son formidables; en especial el que da título al libro. Es probable que cuando empieces a leer el primero de los siete cuentos no puedas parar hasta terminar el último.

4. El partido (Andrés Burgo - Tusquets)

Al conmemorarse 30 años del Mundial de México 86, varios fueron los libros que, desde distintas miradas, recordaron el título del seleccionado argentino. Inclusive, una de esas miradas fue la de Diego Maradona. Pero Burgo la trabajó con un detallado profesionalismo y enfocó aquel campeonato a través de un partido muy especial: el de Argentina 2 - Inglaterra 1. Maradona hizo esa tarde dos goles inolvidables: el de la Mano de Dios y el del Siglo, en el que superó a seis rivales. Burgo no se quedó sólo con ese encuentro de cuartos de final, sino que recordó cómo fueron los años de gestación del equipo de Bilardo, los días previos al partido y qué fue de sus protagonistas tres décadas después. Sus entrevistas abarcan personajes originales y sorprenden. Es un libro que pueden leer también aquellos a los que no les interese el fútbol.

5. Fuera de lugar (Martín Kohan - Anagrama)

Para mí, una de las mejores novelas del año. Kohan es un maestro del suspenso. Tiene al lector en vilo hasta el sorprendente final. La historia que cuenta en Fuera de lugar provoca reticencia hacia sus personajes, que explotan la perversidad y el abuso. Pero no es sólo eso: es también cómo cuenta el autor. No se lo pierdan.

6. Bailando en la oscuridad (Karl Ove Knausgard - Anagrama)

Ya es un clásico del noruego. Esta es la cuarta entrega de Mi lucha, que empezó con La muerte del padre, Un hombre enamorado y La isla de la infancia. En Bailando en la oscuridad el autor recuerda sus años juveniles como maestro de pueblo, sus inicios sexuales, sus borracheras y su siempre conflictiva relación con el padre. No es el mejor de esta seguidilla. Pero si uno se ha convertido en su seguidor, no podrá dejarlo de lado. Sobre todo si se tiene en cuenta que vendrán más y que los tres primeros fueron muy buenos.

7. Tenía que sobrevivir (Roberto Canessa y Pablo Vierci - Planeta)

Canessa es uno de los sobrevivientes de la Tragedia de los Andes: el 13 de octubre de 1972 el equipo uruguayo del Old Christians Rugby Club -en el que jugaba- iba a Santiago de Chile en un avión que se estrelló en la cordillera de los Andes. De 45 personas, 13 murieron en el acto, 16 en los días siguientes y el resto fue rescatado. Estaban a 4.500 metros de altura. Los alimentos eran escasos, la salud física estaba resquebrajada y la anímica casi vencida. Enfrentaron la disyuntiva de alimentarse de los cuerpos de los fallecidos. Algunos, incluso, eran familiares. Primó el instinto de superviviencia. Como no eran rescatados, el 11 de diciembre Canessa y su compañero Nando Parrado salieron a buscar ayuda. El relato que hace Canessa sobre el encuentro con un arriero que los salvó es por demás emocionante. Canessa ahora es un reconocido cardiólogo infantil. En este libro cuenta cómo aquella experiencia le sirvió para aplicarla en padres que saben que sus muy pequeños bebés están en la cornisa de la vida.

8. Cómo ser malos (Gonzalo Garcés - Letras del Sur)

En estos ensayos de literatura, como se aclara en la portada, el escritor analiza escritores e influencias. Va desde Fabián Casas a Roberto Bolaño y Michel Houellebecq. Está buenísimo porque no pone a la literatura en el bronce, sino que desde su experiencia la acerca a cualquier lector. El ejemplo está en que no sólo habla de los más reconocidos -entre quienes también está Rodolfo Fogwill- sino que menciona a otros populares pero geniales como Washington Cucurto. Cómo ser malos no es apenas una guía para descubrir autores o conocer los gustos de Garcés: es sobre todo una guía muy buena que abre puertas.

9. Falcó (Arturo Pérez Reverte - Alfaguara)

Ambientada en la España de los años 30, Falcó es un personaje al mejor estilo Reverte. Desde el Capitán Alatriste -para mí su gran creación literaria- no aparecía un personaje así. El español sabe escribir y lo demuestra en esta gran novela cuyo protagonista es un mercenario que además de cazar hombres a cambio de buen dinero se dedica a cazar mujeres para saciar su instinto machista. Pero esta vez su corazón le jugará una mala pasada: se enamora y por amor pone su vida en riesgo. Muy recomendable para leer.

10. Hiroshima (John Hersey - Debate)

Gran reedición de un clásico no sólo del periodismo sino del relato en general. Hiroshima, donde Hersey cuenta las secuelas de la bomba atómica a través de las voces de sobrevivientes (o sea, testimonios directos), debería ser incluído como material obligatorio en las escuelas. No hay golpes bajos ni show sino relatos crudos. La traducción de Juan Gabriel Vásquez, además, es buenísima, lo que mejora aún más al libro. No sobran palabras. Al terminarlo cualquier lector se preguntará cómo pueden algunos seres humanos llegar a esto y por qué no aprendemos del dolor.

11. Tres días y una vida (Pierre Lemaitre - Salamandra)

¡Puffff! ¡Novelón! Un adolescente se ve envuelto en el crimen de un chico y tiene que sobrellevar la culpa por el resto de sus días. La historia se centra en tres momentos de la vida del protagonista: 1999, 2011 y 2015. Hay suspenso, pero también mucho de psicología. Y una pregunta, entre tantas: ¿qué es la honestidad y para qué sirve?

12. Eduardo Galeano, un ilegal en el paraíso (Roberto López Belloso - Siglo XXI)

Belloso no sólo describe maravillosamente al escritor uruguayo, sino que convoca a otros autores a que se le sumen. Ninguno defrauda. Leer a Joan Manuel Serrat referirse a Galeano es un goce. Lo mismo con otros de los convocados, como Elena Poniatowska, Sabrina Duque o Federico Bianchini. Hay humor, hay nostalgia y hay muchas voces. Este trabajo es un Galeano en estado puro. No sólo se cuenta su vida. También -y esto es lo más atractivo- sus pasiones: los libros, los dibujos, los relatos orales, la música, las comidas, el amor, los amigos y el fútbol. Eduardo Galeano, un ilegal en el paraíso es el gran libro para cerrar 2016.

© LA GACETA

Comentarios