CORO Y ORQUESTA

Estrenan la Misa del Bicentenario, llena de júbilo y con 27 ritmos populares argentinos

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ORQUESTA CORDOBESA. Paralelo 31 sólo interpreta música argentina. photodelivery.info

ENTRADA LIBRE Y GRATUITA

• Hoy, a las 22, en el Teatro San Martín (av. Sarmiento y Muñecas).


Huayno, tonada, tango, candombe, cielito, guaraña, cueca, chacarera y hasta cuarteto cordobés son algunos de los 27 ritmos que integran la Misa del Bicentenario de la Independencia Argentina. Esta noche, en el Teatro San Martín su autor, el maestro Luis Pérez, dirigirá la obra en estreno, a cargo del Coro Estable de la Provincia y de la orquesta cordobesa Paralelo 31.

“Tomé cinco regiones argentinas al azar. Para el Kyrie, elegí ritmos del Noreste; para el Gloria, de Cuyo y Centro; para el Credo, del Río de la Plata, con candombe, chamarrita, tango... El Sanctus lo guardé para el NOA y para el Agnus Dei, la pampa y la Patagonia”, describe.

La orquesta

Destacados y muy populares 11 músicos cordobeses integran Paralelo 31, que conduce Pérez. El sonido argentino es la matriz, y por eso la orquesta lleva un bandoneón que refiere al Río de la Plata y tres guitarras, las que remiten a todas las regiones. No podían faltar piano, contrabajo y dos percusiones. Y una fila de tres multiinstrumentistas de viento, que tocan unos 12 instrumentos.

“Para nosotros interpretar esta misa es realmente una fiesta, porque el nivel de los músicos es altísimo y tocar juntos es un disfrute -declara-. Gesté la obra pensando en ellos, con un coro y cuatro solistas líricos que entiendan cómo se canta la música popular argentina. Es una mixtura difícil, pero me interesaba que la obra tuviera la potencia de la música clásica interpretada con coro y orquesta, y que los cantantes fueran capaces de emitir sin amplificación”.

“Se canta en castellano -aclara-. Me pareció pertinente, dado que se trata del Bicentenario. No quito nada del texto original de la misa; sólo se nombra cada ritmo cuando se lo canta”.

El compositor la define como música folclórica argentina: “busqué los sonidos más puros, de raíz. Por ser celebratoria, cada número tiene un final festivo. Una marcha camión (un derivado del candombe), una chaya riojana, un malambo, una galopa... El Gloria termina con un cuarteto cordobés del año 40, el fundante, que nace del pasodoble español. Es puro júbilo y se puede bailar”.

Otra misa

Ante la inevitable comparación con la Misa Criolla, surgen los 75 minutos de música ante los 20 minutos de la obra de Ariel Ramírez. “Traté de despegarme de esos ritmos tan conocidos. Para mí fue un desafío adaptar los textos cortos a varios ritmos por región. En lo único que pensé sobre la Misa Criolla es en el carácter no elitista. Me gustaría que mi obra circulara entre los coros, también los vocacionales, con mucha intensidad sonora”, señala.

El Bicentenario ahora, y antes las Islas Malvinas en una ópera, inspiraron al maestro a componer música de temática argentina, que llega hoy al San Martín.


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