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El blanqueo de obras en infracción en Yerba Buena

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LA GACETA

Los mamíferos se agrupan en rebaños o en manadas. En su condición de tal, el ser humano también ha desarrollado ese sentido gregario, es decir que ha creado grupos y comunidades, por lo general, sin distinción de raza o de ideología. Para que la convivencia no fuese un caos, inventó la ley, norma que manda o prohíbe algo en consonancia con la justicia y para el bien de los gobernados. En la medida que surgieron las ciudades, en pro de su regulación, se elaboró una compilación de disposiciones para ordenar los aspectos referidos a las habilitaciones, la organización del tejido edilicio y distribución de usos, como por ejemplo, el empleo del suelo, las estructuras e instalaciones, la apertura y ensanche de vías públicas, la subdivisión y englobamiento de parcelas, los volúmenes edificables, la preservación de los ámbitos históricos, arquitectónicos, ambientales y paisajísticos y con todos aquellos aspectos que tengan relación con el ordenamiento urbanístico del territorio de una urbe. Es decir que se creó un código de planeamiento urbano, que en muchos lugares, se respeta a rajatabla y en otros no, como por ejemplo, en Yerba Buena.

En estos días el intendente de la “Ciudad Jardín” intentará que el Concejo Deliberante apruebe la implementación de un “blanqueo” de las obras que violan el Código de Ordenamiento Urbano (COU). La iniciativa plantea la creación de un plan excepcional de regularización de obras que no han respetado la ley. El beneficio alcanza a las edificaciones con fines comerciales en construcción o ya ejecutadas en su totalidad, que carezcan de la documentación técnica aprobada. El proyecto surge luego de que el Tribunal de Faltas de esa ciudad condenara a una constructora a pagar $4,6 millones por haber infringido el Código. El empresario sancionado firmó un acuerdo con el municipio, por el que se comprometió a construir una calle. Sin embargo, en similar situación se hallan alrededor de 35 emprendimientos comerciales que superaron el porcentaje de ocupación del suelo permitido. Se trata de construcciones aprobadas por la anterior administración por fuera del COU y sin ordenanzas de excepción que lo justifiquen, según un funcionario municipal. La principal argumentación es que la reglamentación es obsoleta porque data de varios años atrás, cuando Yerba Buena era una “ciudad dormitorio” y ahora es un “municipio mixto”. “Con este blanqueo pretendemos dar una solución a los emprendimientos ya construidos”, dijo el funcionario. Para acogerse al blanqueo, los interesados podrán solicitar el certificado de Propiedad Horizontal y por cada metro excedido en la construcción, deberán pagar una multa.

Las excepciones a la ley o blanqueos indican que hay individuos que no respetan la ley adrede y de autoridades que miran para otro lado, en lugar de hacerla cumplir. Es el modo en que se produce una irregularidad. Cuando esta prerrogativa alcanza a numerosas personas, significa que se está atentando contra el desarrollo armónico de una ciudad. Antes de conceder privilegios, sería importante investigar quiénes fueron los responsables de haber permitido la violación de las normas y sancionarlos. Si las irregularidades se solucionan con blanqueos, ¿cuál es el sentido de tener un código de ordenamiento urbano? “Todos sus habitantes son iguales ante la ley”, dice el art. 16 de la Constitución Argentina. Al parecer, hay lugares en el territorio nacional donde no es así.