Cartas de lectores

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Fidel Castro (I)

Mientras el mundo capitalista vive una gran crisis económica producto de la tremenda acumulación del dinero –el 1 % de la población acapara el 49 % del PB internacional- países como EEUU, Japón, España, Grecia, Alemania y otros se endeudan cada vez mas y producen aumentos de la pobreza, desnutrición, desocupación y enormes cifras de mortalidad infantil, Cuba un país pobre, muestra las cifras más bajas de mortalidad infantil, de analfabetos y desnutridos de América Latina y del mundo desarrollado. Invito a los que celebran la muerte de Fidel Castro y que auguran el entierro en la historia de la Revolución Cubana a recorrer América Central y palpar en directo el dolor humano del pueblo cubano que pierde un líder, pero orgullosos de los resultados conseguidos. Rodeados de otros países con “democracias donde se vota” pero inmersos por políticas neoliberales que los sumergen en la pobreza, el analfabetismo, la desnutrición, desocupación y cifras crecientes de la mortalidad infantil. Las democracias no se miden por el régimen electoral, sino por la cantidad de derechos humanos que se cumplen en un país. Las democracias según Nelson Mandela, “son cáscaras vacías si no resuelven el hambre, la pobreza, el analfabetismo, y la accesibilidad a una calificada asistencia médica, y a los medicamentos gratuitos. En EE.UU. un 11 % de la población quiebra y no vuelve de la pobreza si gasta más del 40 % de su presupuesto en medicamentos. Además 40 millones de norteamericanos no poseen acceso a la asistencia médica. No es cierto que Fidel Castro exportó la guerrilla a nuestro país. Al contrario desaconsejó los intentos del Che Guevara de hacerlo y festejó el acceso al poder de su amigo el doctor Salvador Allende, por elecciones en Chile, luego destituido-asesinado por un golpe genocida. Por último, no me extraña que a un gorila le alegre la muerte de un ser humano. Lo llamativo es que se alegre un médico, católico, en la seguridad de que el Papa Francisco no pensará igual.

Daniel Mirkin

danielmirkin@arnet.com.ar


Fidel Castro (II)

Leí con atención las cartas relacionadas a la biografías del líder cubano Fidel Castro, con relación a las cartas de Maximiliano Herrera y de Luis Iriarte (29/11). A mi criterio fue fiel a sus principios. Dice el lector Herrera que un avión de Aerolíneas fue secuestrado por una mujer que nació en San Pablo, llamada Alicia Herrera, y que fuera reconocida por Pablo Zjaria, entonces proveedor de la fábrica de papel del ingenio Ledesma. Es cierto que Zjaria era proveedor del ingenio Ledesma que fabricaba azúcar; le vendía a la firma sal industrial; tenía una mina al norte de nuestro país. Es cierto que llegaron a Cuba, luego la aeronave retornó a nuestro país; los pasajeros fueron tratados correctamente. Cierta vez en una reunión le pregunté a Zjaria sobre lo que había publicado LA GACETA; se retractó y dijo que las mujer era “muy parecida a Alicia Herrera”, que tenía muchas dudas de que fuera ella. A esta mujer de más de 80 años la vi en San Pablo a mediados del año 2015, acompañada por una hermana, y me comentó entre otras cosas que habían fallecido su hermano al que lo apodaban Molinolo; trabajó bastante tiempo en un almacén de esta localidad de don Arturo Lea Place, a quien le fusilaron una nieta el 22/8/72 en Trelew. Con relación a la carta del lector Iriarte, entiendo que luego de la muerte de Juan D. Perón, grupos parapoliciales y militares, también civiles, encolumnados en la siniestra figura de José López Rega, quien fue uno de los formadores de la triple A, actuando en las penumbras mataron un sin número de militantes de izquierda, llámese ERP, o Montoneros. Entiendo que a partir de la firma del decreto de febrero de 1975, los militares ya tenían la idea fija de tomar por asalto el poder; muchos de los oficiales y suboficiales que actuaron en el Operativo Independencia, fueron alumnos de la Escuela de las Américas que funcionó en Panamá, entre 1946 y 1984; los creadores de este centro de sicarios fueron EEUU, Francia, Inglaterra, Italia, Alemania, Holanda, etcétera. Encolumnados en el Plan Cóndor, que logró imponer gobiernos de facto en bastantes países de América -Argentina, Bolivia, Chile Brasil, Perú, Ecuador, Uruguay, Paraguay, Colombia, Venezuela-. En estos países gobernados en distintas épocas por militares hubo demasiados muertos y desaparecidos también. Estos saldos son dolorosos y lamentables. Nunca más.

Carlos Drube

carlosdrube1@gmail.com


¿Democracia?

“El dinero es divertido. Pero no hago las cosas para ganar dinero. Las hago porque me encantan y da la casualidad que gano dinero con ellas” (Donald Trump) Hemos visto el resultado de las elecciones en EEUU después de un año intenso de actividad política de los distintos candidatos. Ganó la presidencia Donald Trump. Y esto es lo curioso para la democracia que estamos acostumbrados los argentinos y gran parte del mundo porque fue Hillary Clinton la que sacó la mayor cantidad de votos. Lo mismo le pasó al otro candidato demócrata Al Gore en su disputa por la presidencia con George Bush (h). Hillary y Gore habían ganado la elección de acuerdo a la cantidad de votos de la ciudadanía pero perdieron de acuerdo a los votos de los congresistas electorales. Esto en Tucumán ya tuvimos dos experiencias cuando existía el Colegio Electoral y dio la gobernación a Lázaro Barbieri y a Domato sacando menos votos que el ganador de dicha elección, gracias a componendas entre los electores. Por suerte superamos ese sistema que era dentro de lo malo mejor aún que el norteamericano. Este sistema vigente en EEUU afecta a la democracia electoral. Esta es la que permite que la mayoría, el famoso la mitad más uno, sea representada por el ganador de la contienda. En cambio, el sistema para elegir presidente de la nación más importante del mundo permite que cada estado sea un parte independiente del todo. Es decir que si los republicanos ganaran en el estado, por ejemplo de Florida ,este partido se lleva todos los congresales disponibles de ese estado para la elección final de presidente no quedando representada por ningún delegado (supongamos los demócratas) los perdedores en la contienda. El sentido democrático de la mayor representatividad posible de mayorías y minorías queda desvirtuado, al quedar transferido todo el poder de la elección a esa mayoría de cada estado y no de la mayoría de los ciudadanos. O sea que el ciudadano que votó y perdió en la elección estatal deja de estar representado en la elección definitoria de presidente. Para una democracia en la que toda la ciudadanía debe elegir y participar del resultado final es un contrasentido. Un perdedor que al final resulta ser el ganador de la contienda como el caso de Donald Trump. Gana y pierde a la vez Hillary. Un verdadero dislate. Y algo de eso está presente en las actuales manifestaciones que se realizan en algunas ciudades de EUA cuando dicen que Trump no es su presidente aparte de representar una ideología no compartida. Nuestro sistema electoral se acerca mucho más a lo que podría ser una democracia en la que la voluntad del pueblo es más respetada que la supuesta democracia estadounidense.

Everardo Maris

Los Ceibos 524

Yerba Buena


Yerba Buena

Sorprendentes, y por lo menos curiosas las explicaciones que ofrecen las declaraciones de funcionarios municipales de Yerba Buena al reclamo unánime por las construcciones “fuera de la ley” (decenas de ellas) existentes en esta ciudad. Según las mismas, las futuras medidas estarán dirigidas a “dar una solución a emprendimientos ya construidos” (sic). Curiosa manera de defender un accionar absurdo, basado en el “fait accompli”, o sea, adaptemos las leyes y códigos a lo ya hecho, aun fuera de la ley. La pregunta surge de inmediato: puede una multa (sin tomar en cuenta lo irrisorio del monto) o una donación de obra posterior (una calle) resarcir a la comunidad por un daño urbano irreparable? Exageremos. Si un empresario lograra derribar la Torre de Pisa, o el Arco de Septimio Severo, para construir un shopping, ¿se saldría con la suya pavimentando un ignoto pasaje, o donando una escuela? ¿Sería este un resarcimiento aceptable para la comunidad? Guardando las distancias obvias, ¿se compensa una pérdida estética y urbanística irreparable pagando con dinero y quedando impune? No sería un verdadero acto de gobierno valiente el ordenar la demolición del adefesio? Jurisprudencia existe: Tafí del Valle se acercó bastante con el famoso hotel... Que sean 35 emprendimientos, o 350, o 3.500, no es lo importante; lo relevante es la idea. Deberemos dar cuenta a futuras generaciones por permitir lo irreparable. Se habla de un Código “obsoleto”, por haber cambiado el carácter de Yerba Buena de “ciudad dormitorio” a “mixta” (?). ¿Es esto un avance, o un lamentable retroceso? Demasiadas preguntas, muy pocas respuestas.

Ignacio Páez de la Torre

arqignaciopaez@gmail.com


Riñas de gallos

Quiero referirme a la carta del señor Guillermo Corbalán Costilla (“Riñas de gallos”, 27/11). Muy linda la historia del que llaman “deporte” de los gallos de riña que dice que existen desde el año 480 a.C. Habla de cuanto mide un brete; dice también que ahora los trasladan en una valija, que el juez rechaza al gallo con parásitos u otra enfermedad infecto-contagiosa; es decir, que me imagino que el señor juez es un veterinario, cosa que dudo. Los hacen pelear durante una hora y 10 minutos, y si ambos gallos llegan en posición de combate es un empate. Pero no dice nada, cuando los gladiadores plumudos, como el lector los denomina, se quiebran una pata, un ala, o con las puntas; que él sabrá cuantos centímetros tienen las que les colocan en las espuelas; que si le atraviesa un ojo le pasa al otro ojo dejándolo ciego (si no muere antes) y tratan en lo que llaman careo de que el gallo tire picotazos al aire, eso significa si sigue picando que sigue en pelea y recién ahí arreglan el porcentaje del premio. Por favor terminen con el verso, de que este supuesto “deporte” no tiene crueldad. Tan sólo imagínense ustedes una hora diez minutos hincándose el cuerpo con esas tremendas puntas estas pobres aves para divertimento de algunos.

Ana Simión

simionana27@gmail.com


Boleto urbano

Es una vergüenza que los concejales capitalinos rechacen en primera instancia el pedido de incrementar el pasaje por parte de las empresas de colectivos pero después accedan a cambio de nada, y digo nada porque expresan que será a cambio de mejoras en las unidades y servicios, olvidándose que esa condición es una obligación de las empresas privadas que de no cumplir deberían ser sancionadas.

Williams Fanlo

Pasaje Pedro de Valdivia 2.951

San Miguel de Tucumán