CELEBRACIONES

Una institución que cumple 10 años pensando en la pantalla grande

Balance de Juan Carlos Veiga en el aniversario de la Escuela de Cine de la UNT. Una producción sin descanso y los desafíos a futuro
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PASADO Y PRESENTE. La Escuela de Cine de la UNT heredó las instalaciones históricas del Instituto Cinefotográfico de la UNT y levantó aulas nuevas. la gaceta / foto de DIEGO ARAOZ

Muchos aniversarios redondos esconden los pasos previos a concretar los logros. La Escuela Universitaria de Cine, Video y Televisión de la Universidad Nacional de Tucumán celebra una década de funcionamiento pleno, heredera del Instituto Cinefotográfico de la UNT, pionero en todo el país en el trabajo audiovisual desde su creación en 1946.

Así, los 10 años de la institución que conduce Juan Carlos Veiga desde su conformación académica son también los 70 de su predecesora. y los celebrará con una serie de actos que comenzarán esta noche (ver “Los festejos...”) en el Centro Cultural Virla y continuarán mañana en la sede de la institución, avenida Aconquija 729, Yerba Buena.

“El contexto del cine y del audiovisual en Tucumán cambió desde la existencia de esta licenciatura. No nos circunscribimos sólo a lo que se hizo desde la Escuela, sino que el mercado local se revolucionó con la formación que estamos dando, con los recursos humanos capacitados que se están aportando. Es el mayor logro y el mayor mérito de la tarea que se viene realizando”, sostiene Veiga a LA GACETA.

El director destaca la importancia de sumar docentes de trayectoria y experiencia como Benjamín Ávila (ver “Ideas...”) en la carrera para “potenciar la formación de los alumnos, especialmente por la dispersión que se produce al momento de la entrega del trabajo de tesis final, que pasan años hasta entregarla”. “Hemos tenido un salto de calidad con especialistas que vienen a dar seminarios”, agrega.

“Esta es una disciplina en la que se puede estar trabajando sin tener el título. Es una dicotomía afortunada y lamentable al mismo tiempo, porque demora que los alumnos se reciban pero les permite estar insertados en una industria en pleno crecimiento y evolución y con proyección regional y nacional”, señala.

Cambio tecnológico

Su despacho (en el primer piso del edificio histórico) expone equipos que para la tecnología actual provienen del túnel del tiempo, desde cámaras hasta una vieja consola completa; todo lo que fue de avanzada, ahora está en desuso por la evolución alcanzada. Pero en tiempos del imperio digital, el celuliode no se pierde, sino que hay mucho de lo registrado que está guardado y en proceso de recuperación en bóvedas especialmente acondicionadas dentro del predio. Uno de los ejemplos de recuperación fue “Mansedumbre”, el melodrama de Pedro Bravo estrenado en 1952 y que se relanzó acondicionada en 2012.

Esta acción fue uno de los hitos de la Escuela en su década de vida (ver “Los años...”), junto con los logros que individualmente están alcanzando su centenar de alumnos y sus cerca de 40 egresados. En total, se produjeron más de 150 cortometrajes, cuatro mediometrajes y un largo (el segundo está a punto de concluirse), según las cifras oficiales.

Esta noche se estrenará uno de esos productos en el Virla: se trata de “Apuesta al amanecer”, dirigido por Carla Casas y Ayelén Lago, quienes cuentan la historia de un médico de Monteros envuelto en una crisis por deudas de juego que ponen en riesgo su vida. El elenco lo integran Guillermo Katz, Rubén Ávila, Evelin Brandán, Alex Raddi y Yoni Aragón.

Uno de los aspectos institucionales destacados es la existencia de un consejo asesor de Veiga, integrado por docentes y estudiantes y con competencias similares a los Consejos Directivos de una facultad aunque sin tener ese rango, ya que depende directamente de Rectorado. Desde allí se impulsan los concursos para la designación de profesores, con 14 llamados en marcha.

“Todos los que se inscriben como alumnos sueñan en ser Steven Spielberg, pero los oficios cinematográficos son tan o más importantes que ser director. Estamos fortaleciendo algunas áreas que son fundamentales, como sonido o guión, porque hay que poner la dedicación, el tiempo y la cabeza en cómo contar historias. Estamos readecuando los espacios de la Escuela, reequipándonos y pensando un nuevo plan de estudios”, menciona en los desafíos a futuro.