Detuvieron a dos curas acusados por abuso sexual contra niños hipoacúsicos

Uno de los sacerdotes, de 82 años, ya había sido denunciado años atrás por maniobras similares.

28 Nov 2016
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EN LA MIRA. Instituto Antonio Próvolo, de Luján de Cuyo, en Mendoza. FOTO TOMADA DE LANACION.COM.AR

Dos sacerdotes católicos y un empleado de una escuela para chicos hipoacúsicos fueron detenidos en Mendoza, acusados de abuso sexual contra alumnos de la institución, se informó oficialmente.
   
Los detenidos son los curas Nicolás Corradi, de 82 años, y Horacio Corbacho, de 55, junto a un empleado del Instituto Antonio Próvolo para niños con problemas de audición, ubicado en la localidad de Luján de Cuyo.
   
La institución funciona como establecimiento educativo y a la vez como albergue en los casos de chicos que llegan de lugares más lejanos.   El caso fue denunciado por la senadora provincial por el radicalismo Daniela García, quien el viernes pasado, durante un acto en la Legislatura supo del caso, cuando se lo contó una integrante del Movimiento de Sordos que se le acercó para interesarla en los hechos.
   
En ese momento, pidió que una "intérprete me ayudara a entender lo que me decía y, cuando me di cuenta, de inmediato llamé al procurador (de la Corte Suprema de la Provincia) Alejandro Gullé", sostuvo García, en declaraciones a Radio Andina.
   
De inmediato intervino la justicia, que tomó declaración de una testigo mediante el lenguaje de señas, por lo que en la noche de ese mismo día los dos sacerdotes y el otro hombre fueron detenidos.
   
"La testigo dice que hace al menos seis años que pasan este tipo de abusos", sostuvo la legisladora, aunque otras fuentes vinculadas con el caso admitieron que sospechan que se habrían iniciado en 2007.    
García aseguró que luego de la denuncia recibió a "testigos y abusados" que le relataron lo que ocurría en esa institución.
   
"Lo único que pensé fue en proteger a los niños que aún están en el instituto. Se trabajó rápido y la primera chica que se convirtió en denunciante declaró el viernes, eso permitió que el fiscal detuviera ya a dos curas y un empleado del instituto pero habría más casos y más culpables", aseguró.
   
Por su parte, el Arzobispado de Mendoza, de quien depende el Próvolo, emitió un comunicado.
   
"Nos entristecen e indignan dichos sucesos. Manifestamos nuestra solidaridad y cercanía con las víctimas de los hechos objeto de la denuncia", afirmó.    
"Apenas conocida la noticia de estos sucesos fueron informadas las legítimas autoridades del Instituto (que es de Derecho Pontificio), quienes deberán iniciar el debido proceso canónico establecido por la Iglesia para estos delitos denunciados", manifestó.
   
"En cuanto esté al alcance de este Arzobispado se brindará toda la cooperación que corresponda a las autoridades judiciales para el pronto esclarecimiento de los hechos denunciados", garantizó.
   
El sacerdote anciano habría sido denunciado años atrás junto a otros curas por hechos similares ocurridos en el mismo instituto, pero en Verona, Italia.    
Según detalló el periódico La Izquierda Diario, algunos de los curas, entre los que se encontraba Corradi, fueron enviados a Argentina, a sedes del Próvolo de Mendoza y La Plata.       
El caso quedó en manos del fiscal Fabricio Sidoti, a quien el gobierno de la provincia pidió un jury de enjuiciamiento por el caso de Ayelén Arroyo, una joven de 19 años asesinada por su padre, en setiembre.    
El fiscal fue quien poco antes del crimen recibió la denuncia de Arroyo contra su padre por lo que fue señalado porque no habría dispuesto de los controles necesarios para evitar que el hombre la asesinara.
Dos sacerdotes católicos y un empleado de una escuela para chicos hipoacúsicos fueron detenidos en Mendoza, acusados de abuso sexual contra alumnos de la institución, se informó oficialmente.
 
Los detenidos son los curas Nicolás Corradi, de 82 años, y Horacio Corbacho, de 55, junto a un empleado del Instituto Antonio Próvolo para niños con problemas de audición, ubicado en la localidad de Luján de Cuyo.
   
La institución funciona como establecimiento educativo y a la vez como albergue en los casos de chicos que llegan de lugares más lejanos. El caso fue denunciado por la senadora provincial por el radicalismo Daniela García, quien el viernes pasado, durante un acto en la Legislatura supo del caso, cuando se lo contó una integrante del Movimiento de Sordos que se le acercó para interesarla en los hechos.
   
En ese momento, pidió que una "intérprete me ayudara a entender lo que me decía y, cuando me di cuenta, de inmediato llamé al procurador (de la Corte Suprema de la Provincia) Alejandro Gullé", sostuvo García, en declaraciones a Radio Andina.
   
De inmediato intervino la Justicia, que tomó declaración de una testigo mediante el lenguaje de señas, por lo que en la noche de ese mismo día los dos sacerdotes y el otro hombre fueron detenidos.
   
"La testigo dice que hace al menos seis años que pasan este tipo de abusos", sostuvo la legisladora, aunque otras fuentes vinculadas con el caso admitieron que sospechan que se habrían iniciado en 2007.    

García aseguró que luego de la denuncia recibió a "testigos y abusados" que le relataron lo que ocurría en esa institución.
   
"Lo único que pensé fue en proteger a los niños que aún están en el instituto. Se trabajó rápido y la primera chica que se convirtió en denunciante declaró el viernes, eso permitió que el fiscal detuviera ya a dos curas y un empleado del instituto pero habría más casos y más culpables", aseguró.
   
Por su parte, el Arzobispado de Mendoza, de quien depende el Próvolo, emitió un comunicado.
   
"Nos entristecen e indignan dichos sucesos. Manifestamos nuestra solidaridad y cercanía con las víctimas de los hechos objeto de la denuncia", afirmó.    

"Apenas conocida la noticia de estos sucesos fueron informadas las legítimas autoridades del Instituto (que es de Derecho Pontificio), quienes deberán iniciar el debido proceso canónico establecido por la Iglesia para estos delitos denunciados", manifestó.
   
"En cuanto esté al alcance de este Arzobispado se brindará toda la cooperación que corresponda a las autoridades judiciales para el pronto esclarecimiento de los hechos denunciados", garantizó.
   
El sacerdote anciano habría sido denunciado años atrás junto a otros curas por hechos similares ocurridos en el mismo instituto, pero en Verona, Italia.    

Según detalló el periódico La Izquierda Diario, algunos de los curas, entre los que se encontraba Corradi, fueron enviados a Argentina, a sedes del Próvolo de Mendoza y La Plata.       

El caso quedó en manos del fiscal Fabricio Sidoti, a quien el gobierno de la provincia pidió un jury de enjuiciamiento por el caso de Ayelén Arroyo, una joven de 19 años asesinada por su padre, en setiembre.    

El fiscal fue quien poco antes del crimen recibió la denuncia de Arroyo contra su padre por lo que fue señalado porque no habría dispuesto de los controles necesarios para evitar que el hombre la asesinara. (DyN)

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Mendoza
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