“Lo que tenemos hoy es una tradición remixada”

La identidad nacional se adapta a los cambios sociales. Somos mucho más que folclore, mate y asado. La globalización nos impone tensiones.

06 Nov 2016 1 10
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RECUPERANDO TRADICIONES. En mayo, en Tafí del Valle un matrimonio decidió llegar a la iglesia a caballo, como lo hacían sus antepasados. LA GACETA / FOTO DE OSVALDO RIPOLL (ARCHIVO).-

Si hablamos de costumbres argentinas, lo primero que probablemente imaginará la mayoría será el asado, el mate y el folclore. Son tres cosas que se inscriben entre los símbolos típicos de nuestra identidad. Sin embargo, hay otras tantas costumbres nuevas que fuimos adoptando en los últimos años, desde el festejo de Hallowen hasta el sushi. Hoy los sandwich de milanesas son tan de los tucumanos como las empanadas, por ejemplo. Entonces, y a propósito del Día de la Tradición que se celebra esta semana, nos preguntamos ¿qué es hoy la identidad nacional?

Los expertos coinciden: lo que tenemos es una tradición remixada. E insisten en que eso es bueno. “La tradición se reinventa o se pierde”, dicen.

Definiciones

“Consideramos tradición a un cuerpo de costumbres que, al ser compartidas por un grupo de personas, se consolida en el tiempo. Sin embargo, permanentemente se está resignificando a la luz de lo que los hombres en su hacer van modificando”, define la socióloga Alicia Ugarte. Y avanza: “cuando la tradición se disuelve, y se trata de sostener mediante la fuerza el sociólogo inglés Anthony Giddens afirma que se convierte en fundamentalismo”.

Ugarte aclara que la tradición no se agota en objetos determinados como pueden ser las comidas, la vestimenta o la música típica. La tradición también son valores, son cuerpos de costumbres, de saberes y de maneras de ser. “No hay que temer que las tradiciones cambien, sí hay que mantener una conducta de respeto ante la diversidad y de respeto hacia lo que es nuestro”, opina.

Raúl Arué, licenciado en Sociología, comenta: “hay una resignificación de la tradición en tanto como afirma Giddens hemos pasado de una sociedad tradicional a una sociedad pos-tradicional en la que, si bien la tradición no desaparece pierde ese estatus privilegiado de ser la fuerza dominante en cuanto a los comportamientos socialmente aceptados”, explica.

Según el especialista, en nuestras sociedades ya nada se justifica sólo a partir de la tradición: “los padres no crían a sus hijos del modo que ellos fueron criados, no hay una única dieta legítima que sólo incluye lo que cocinaban mis abuelos o mis padres, etcétera. La tradición pasa a ser una información más a tener en cuenta a la hora de generar determinada práctica”, resalta. Y ejemplifica: “los padres tendrán en cuenta los consejos de los abuelos sobre la socialización de sus hijos en la misma medida en que toman en cuenta los consejos del pediatra, de una revista especializada, de sus amistades o de internet y la práctica resultante será el resultado de un proceso de reflexión que ni siquiera tiene por que ser consciente o racionalizado. Las personas actúan en base a la información y la tradición es una información más”.

La globalización

Arué se refirió a la globalización y a cómo este proceso, que es tanto económico como cultural, hace que la interconexión entre lugares espacialmente lejanos pueda ser instantánea. “Esto pone en diálogo lo local con lo global e implica tensiones y relaciones de poder entre gustos, consumos culturales o estilos de vida de diferentes culturas; en estas tensiones nosotros podemos encontrar tanto procesos de homogeneización cultural como movimientos de revalorización y de defensa de lo local frente a lo global”, sostiene.

Según el experto, por lo general las personas generan una hibridación de gustos o estilos de vida. Así la empanada puede convivir con la sfija sin problemas. O un grupo de amigos que hoy se juntan a comer asado pueden reunirse la próxima semana a comer sushi sin sentir que eso es contradictorio o que están yendo en contra de la tradición.

Tensiones

A Fulvio Rivero Sierra, docente de Facultad de Filosofía y Letras de la UNT e investigador del Conicet, le parecen interesantes las tensiones que se establecen en el seno social por fijar lo que es y no es, o lo que sería y no sería parte de una determinada “tradición”.

“El término tradición cada vez da más lugar a elementos de la cultura popular moderna. A los tucumanos nos gusta decir, por ejemplo, que no hay casi nada tan ‘tradicional’ como comer un buen sándwich de milanesa porque se interpreta que es una costumbre que nos representa. Y esto refleja una suerte de tensión entre la tradición desde una concepción conservadora, a una concepción que busca reflejar lo que la gente hace cotidianamente”, explica.

Para Rivero Sierra, incorporar nuevas costumbres, que son ajenas a las nuevas, ocurre independientemente de la opinión que tengamos al respecto. Es parte de la dinámica social y cultural.

“Toda sociedad está envuelta en procesos de transformación y cambio permanente y no sólo de elementos que preserva o busca preservar. Estos cambios son producidos por distintos factores entre los cuales, por ejemplo, se encuentra el intercambio cultural provocado por distintas corrientes inmigratorias. Desde una opinión más personal, diría que el término ‘tradición’ implica cierta forma conservadora de pensar la sociedad, ya que valora especialmente las permanencias más que los cambios, y reconoce casi siempre un riesgo en cualquier transformación social”, concluye.


así nos ven los extranjeros
llegó desde francia hace 15 años y ya no se imagina la vida sin tomar mates todos los días
Una de las primeras costumbres que adoptan los extranjeros que se instalan en Argentina es tomar mate. “Tomo todos los días”, dice Liberal Hostier, que llegó desde Francia en 1999 y se quedó por amor. ¿Cuáles te parecen que son las tradiciones más fuertes que tenemos los argentinos?, le preguntamos. “El fenómeno futbolístico,por los equipos, torneos, hinchas, simpatizantes, y penetración mediática hacia toda la sociedad. Desde que llegué al país he visto que están cambiando algunas tradiciones; por ejemplo las alimenticias. La gente se inclina por la comida industrial, lo cual es malo para el resguardo gastronómico regional”, reflexiona Liberal, que tiene 36 años y se interesa por investigar las costumbres de los pueblos originarios. “Como no soy argentino, me parecen importantes para entender el devenir histórico y la cultura social”, explica.
las reuniones familiares, el asado y bailar se le pegaron rápidamente a un egipcio
Ezz Elhelw, de 29 años y oriundo de Egipto, conoció a una tucumana por internet, se enamoró y se vino a vivir a Tucumán en febrero de este año. Lo que más le llamaba la atención al comienzo, cuenta, eran las rondas de mate. No podía entender por qué gustaban tanto. “Hasta que inevitablemente me prendí”, cuenta. Las reuniones familiares, los asados y bailar son las costumbres nuestras que más se le pegaron. “En cuanto a las tradiciones en general, veo que los jóvenes están dejando de lado el tango y el folclore por otros ritmos. Creo que el tango y el fútbol es lo que más identifica a la gente de acá”, resume.

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Ezz Elhelw, de 29 años y oriundo de Egipto, conoció a una tucumana por internet, se enamoró y se vino a vivir a Tucumán en febrero de este año. Lo que más le llamaba la atención al comienzo, cuenta, eran las rondas de mate. No podía entender por qué gustaban tanto. “Hasta que inevitablemente me prendí”, cuenta. Las reuniones familiares, los asados y bailar son las costumbres nuestras que más se le pegaron. “En cuanto a las tradiciones en general, veo que los jóvenes están dejando de lado el tango y el folclore por otros ritmos. Creo que el tango y el fútbol es lo que más identifica a la gente de acá”, resume.

Homenaje al Martín Fierro

El 10 de noviembre se instituyó como Día de la Tradición en conmemoración del natalicio del autor del superclásico de los argentinos, el poema “Martín Fierro”. Se considera a la obra fundamental de José Hernández uno de los mojones fundacionales, no sólo de nuestra literatura, sino también de una manera de entender la argentinidad. En la actualidad existen muchas versiones del libro. Se consigue en todas las librerías (desde $ 200 hasta $ 400 o más), aunque la demanda de estos textos ha bajado bastante en los últimos años. Generalmente se compra para actividades escolares.

1 Comentarios

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Francisco_Vergalito #1 06 Nov 2016 09:52 Hs

Ninguno de los expertos habla de la tradición con la comprensión del uso que se hace del término. La tradición no es "un tipo más de información" como dice Arué, la tradición se supone que es toda la BUENA información (objetos, prácticas, valores) que se pasa de una generación a otra. Si mi nene está enfermo, aplico primero la tradición (la buena información) y después pruebo alternativas si no funciona. Por tanto no es "conservadurismo" como dice Rivero, es supervivencia. Los gauchos son tradición no por su ropa y su música, sino por sus valores deseables (que se manifiestan en su ropa y su música, y también en muchos otros aspectos).