La Corte citó a Zecca por sus denuncias sobre corrupción e impunidad en el Estado

La Corte citó a Zecca por sus denuncias sobre corrupción e impunidad en el Estado

En un duro comunicado y sin dar nombres, el Arzobispado había afirmado que en los poderes públicos hay personas que permiten que los delitos queden impunes.

CITACIÓN. Los miembros de la Corte Suprema invitaron a Zecca a un encuentro para que pueda manifestar sus concretas denuncias y preocupaciones. ARCHIVO LA GACETA CITACIÓN. Los miembros de la Corte Suprema invitaron a Zecca a un encuentro para que pueda manifestar sus concretas denuncias y preocupaciones. ARCHIVO LA GACETA
18 Octubre 2016
El arzobispo de Tucumán, monseñor Alfredo Zecca, fue citado por los miembros de la Corte Suprema de Justicia para que dé precisiones y nombres respecto a las denuncias de corrupción e impunidad en el Estado que emitió el Arzobispado a través de un duro comunicado por la muerte del padre Juan Viroche.

"Esas expresiones generales e imprecisas no hacen más que afectar el buen nombre y honor de quienes cotidiana y dignamente ejercen su función en el Poder Judicial", manifestó el alto tribunal en un comunicado que cuenta con las firmas de Antonio Gandur, René Goane, Claudia Sbdar y Antonio Estofán.

Mirá más sobre la muerte del padre Juan Viroche

"En ese sentido, la Corte Suprema de Justicia invita al señor arzobispo de Tucumán a mantener una instancia de diálogo respetuoso y honesto con sus miembros, en la cual pueda manifestar sus concretas denuncias y preocupaciones", se agregó en el comunicado.

La denuncia

En el texto, publicado en LA GACETA, la Iglesia había pedido justicia por el sacerdote y realizado una denuncia sobre personas “corruptas” que se encuentran en los poderes del Estado, pero sin nombrar a nadie en particular.

"No podemos dejar de lamentar y denunciar la corrupta complicidad de algunos miembros de los poderes públicos que permiten que estos delitos queden impunes y sigan creciendo hasta amenazar la posibilidad de una convivencia justa y pacífica en nuestra sociedad tucumana”, habían advertido.

El comunicado completo de la Corte Suprema

La Corte Suprema de Justicia de la Provincia Tucumán considera propicio manifestar que las declaraciones vertidas por el arzobispo de Tucumán, monseñor Alfredo Zecca (publicadas en el diario LA GACETA, edición del viernes 14 de octubre de 2016, sección policiales, página 19), no constituyen un aporte para la solución del conflicto que pone de relieve, toda vez que no precisa ningún modo en que consistirían los hechos de corrupción, ni cuáles serían los autores.

En rigor, esas expresiones generales e imprecisas no hacen más que afectar el buen hombre y honor de quienes cotidiana y dignamente ejercen su función en el Poder Judicial.

En ese sentido, la Corte Suprema de Justicia invita al señor arzobispo de Tucumán a mantener una instancia de diálogo respetuoso y honesto con sus miembros, en la cual pueda manifestar sus concretas denuncias y preocupaciones.

Finalmente, la Corte Suprema de Justicia reitera su absoluta disposición para receptar las inquietudes de la ciudadanía toda, pues es la primera interesa en mejorar el servicio jurisdiccional de modo de hacer realidad el compromiso constitucional de afianzar la justicia.


El comunicado completo del Arzobispado, titulado "Un mensaje a los tucumanos"

Los sacerdotes de la Arquidiócesis de Tucumán, juntos y unidos a nuestro arzobispo, deseamos estar cerca de todos los tucumanos, heridos pero de pie.

Nos dirigimos especialmente a la comunidad parroquial de Nuestra Señora del Valle de La Florida y a la familia del Padre Juan Viroche. Como pastores, queremos estar presentes al lado de sus luchas y también entregarles una palabra de consuelo y de esperanza en medio de tanto dolor, de tanta incertidumbre.

La muerte del P. Juan Viroche desnuda y expone la gravedad de la situación social que vivimos. Durante su vida, él mismo se encargó de poner de manifiesto públicamente los males que amenazan y matan a los pueblos de su parroquia, especialmente a los más pobres y vulnerables.

Nos duele en lo más profundo la muerte del P. Juan y pedimos a la justicia que implemente con honestidad todos los medios necesarios para esclarecer las circunstancias que la provocaron y encontrar a los responsables. Nos duele también inmensamente la pérdida de miles de vidas de adolescentes, jóvenes y adultos que se apagan consumidas por la droga, el alcohol y la violencia. Nos aterroriza el escándalo de la explotación sexual de menores. No podemos dejar de lamentar y denunciar la corrupta complicidad de algunos miembros de los poderes públicos que permiten que estos delitos queden impunes y sigan creciendo hasta amenazar la posibilidad de una convivencia justa y pacífica en nuestra sociedad tucumana.

Valoramos la entrega sacerdotal del P. Juan. Como Iglesia queremos continuar al servicio de los pobres y necesitados, con una sincera conversión personal y pastoral, siguiendo a Jesús, "el enviado para llevar la Buena Noticia a los pobres, para anunciar la libertad a los cautivos" (Lc 4, 18). Nos toca volver a escuchar la llamada del Señor a caminar juntos, haciéndonos cargo del compromiso diario en la construcción de una sociedad justa, solidaria, inclusiva, con oportunidades reales de vida digna para todos. Como ciudadanos responsables, nos toca continuar exigiendo a las instituciones democráticas que destierren la corrupción, el miedo, la instalación del delito organizado.

Como padres y hermanos queremos aprender a estar más cerca de cada uno de ustedes. Cerca de cada persona que tiene su vida amenazada, especialmente los niños, adolescentes y jóvenes. Queremos alimentar su pasión por la vida, sus sueños y la alegría de transformarlos en realidad. Llamamos con el corazón a todos los tucumanos a hacer lo mismo.

Convocamos a todas las comunidades de la arquidiócesis a una jornada de oración y ayuno para el próximo viernes 21. Los sacerdotes ofrecemos la Eucaristía diaria por cada uno de ustedes.

Confiamos a la misericordia del señor al padre Juan. El Señor y la Virgen María, la intercesión del cura Brochero, y de tantos otros testigos del Evangelio de Jesús, nos inspiren y fortalezcan.

El Arzobispo de Tucumán y el Presbiterio tucumano

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