Carlos Oviedo, cantante: "lo que no puedo decir, lo canto"

Artistas callejeros: "lo que no puedo decir, lo canto"

El tucumano, que ganó un concurso de canto, recorre todo el país. Sus problemas para hablar desaparecen cuando comienza la canción.

09 Sep 2016

Carlos Oviedo padece de tartamudez. Sin embargo, la música le permitió ganar un concurso de canto, abrirse camino y recorrer el país.

Sentado en un banco en la peatonal Mendoza, casi llegando a esquina Junín, Marcelo Thames vitorea a su ídolo. "Una de Sandro", pide efusivo. Frente a él, Carlos Oviedo, cantante, cumple con el pedido de su público. Su voz, poderosa como la de los legendarios cantantes de tango, entusiasma a la audiencia. Nadie se imagina que cuando la música se detiene, Carlos sufre de tartamudez.

Hace dos meses que Oviedo viaja todos los días desde Alberdi, localidad ubicada al sur de la provincia de Tucumán, para ocupar el mismo escenario improvisado. Con un carrito transporta un parlante, al que le conecta un micrófono y un ipod, donde tiene las pistas grabadas de los temas que interpreta. Empezó a cantar a los cuatro años y nunca se detuvo.

Tomó clases de vocalización y de ópera. Su repertorio es amplio y va desde el tango, Gari, Sandro, hasta los clásicos de Nino Bravo. Dice admirar a Elvis Presley y los Beatles, pero sin duda su look se parece al "Rey": zapatos bien lustrados, una camisa extravagante, chaleco y corbata, anteojos de sol, anillos dorados en cada dedo y un peinado de los años setenta.

En poco tiempo, Oviedo ya se ganó la fidelidad de su público: Marcelo, un jubilado de 74 años, se reconoce como su "hincha" y lo escucha a diario. Para él, su ídolo hace la "metamorfosis" cuando canta. Y tiene razón, apenas el micrófono se enciende, Carlos se transforma y su dificultad en el habla se esfuma por completo.

Dios me dio este defecto, pero también tengo este don y cuando doy un show soy otro, explica. El oriundo de Alberdi agrega: "cuando era chico iba al fonoaudiólogo y al psicólogo. Me dijeron que cuando canto, como ya sé la letra, no tengo drama, pero cuando estoy con gente que no conozco hasta que lo pienso, ya se me viene todo".

La dificultad de este artista es un mal que aqueja al 1% de la población mundial. Se trata de un trastorno en el habla, pero con importantes implicancias sociales. Sin embargo, esto no le impidió a Oviedo hacerse de un par de éxitos.

Cuenta que en Buenos Aires tuvo "buenas chances" de triunfar, pero desistió porque tiene a su mamá y a su hija en Tucumán. Hace 17 años ganó en "Si lo sabe cante", el programa conducido por Roberto Galán. También tuvo oportunidad de cantar en el canal 26 de Buenos Aires.

Desde entonces pasó la vida arriba de todo tipo de escenarios: subtes,trenes, colectivos, calles, bares, fiestas y teatros. Durante algunos meses del año viaja a Buenos Aires, San Juan y Córdoba y recorre las calles cantando.

En la peatonal tucumana, trabaja entre siete y ocho horas y los fines de semana canta en eventos. A los 46 años, se define a sí mismo como un "bohemio".

"Tengo el sueño del que quiere triunfar. No importa ser viejo, que vean tu voz, las ganas que yo pongo?", sostiene.

Cierra su show matutino con "A mi manera", versión en español de "My way", canción reconocida en la voz de Frank Sinatra y Elvis Presley. Los transeúntes se detienen deslumbrados, el público aplaude cariñoso.

Lo que no puedo decir, lo digo cantando, con todo mi sentimiento y lo que yo sé y lo que soy, explica. Carlos dice que se siente dos personas al mismo tiempo. Para él la música es más que su profesión, es su "otro yo" que lo sostiene en la vida.

Comentarios