Del Tucumanazo a la Policía desbocada

04 Sep 2015 5 155

Si una piba se saca una selfie en medio de una marcha y la tuitea, ¿está banalizando el Tucumanazo? Por supuesto que no. Un hashtag no tapará nunca el bosque de la historia provincial. Las redes sociales son una apasionante marca de época, tiempos que no son mejores ni peores de los que pasaron, apenas distintos. De allí que haya mucho de sobreactuación en quienes están indignados por la presunta afrenta al Tucumanazo que implica ese hashtag. #Tucumanazo sirvió como paraguas para las movilizaciones de la semana pasada y para las que puedan venir. Es un rótulo, una etiqueta, tan líquida como la cultura dominante. No hay que enojarse tanto.

A nadie se le cruzaría la idea de comparar las luchas populares que se opusieron a la dictadura 1966-73 con estos reclamos en la plaza Independencia. Para quienes no conocen lo ocurrido durante aquellos años se recomienda el documental de Rubén Kotler, colgado en YouTube y de consulta gratuita. También hay libros, como los de Emilio Crenzel, Eduardo Rosenzvaig, Silvia Nassif y Roberto Pucci, entre muchas otras investigaciones. Y está, claro, el testimonio de quienes fueron protagonistas o testigos. El Tucumanazo fue único e incomparable; por ende, irrepetible.

Para ilustración de nuevas generaciones o para refrescar a algún desmemoriado es más que suficiente un apunte: muchísimos de los actores de aquellas jornadas terminaron asesinados. El cierre de los ingenios y la pérdida de la autonomía universitaria derivó en un frente policlasista conformado por estudiantes y obreros. Unidos pusieron en jaque al onganiato y a la vuelta de los años, con el terrorismo de Estado desatado, les pasaron la factura. Hay demasiadas memorias para honrar y respetar en nuestro Tucumán, y están por encima de discusiones ocasionales.

Entre los miles de manifestantes que acudieron a la plaza Independencia los jóvenes se hicieron notar. Es una generación que nació, creció y vive en democracia, un tesoro para un país que se desangró durante medio siglo de golpe en golpe. Que se hayan movilizado para exigir calidad institucional es un paso gigantesco y habla de una evolución social. Nuestra democracia es perfectible y el sistema electoral es uno de sus talones de Aquiles. No da para más, y así quedó expresado por una importante franja de la ciudadanía. Entre la polifanía de voces que se alzaron y se alzan -porque son las reglas del juego cuando una multitud se concentra- ese fue el mensaje más valioso.

Se puntualiza entonces: ¿dónde están todos ellos cuando marchan las madres del pañuelo negro? ¿Dónde están cuando se mueven los jubilados que piden el 82% móvil? ¿Dónde están cuando el admirable Alberto Lebbos carga en soledad contra los poderosos? ¿Dónde están cuando las organizaciones de base agitan en la puerta del Ministerio de Desarrollo Social porque Tucumán se cae a pedazos? La respuesta pasa por ver el vaso medio lleno. Nadie nació marchando, siempre hay una primera vez. Para muchos, este reclamo por una provincia mejor es una primera vez en la calle. Lo deseable es que el compromiso haya prendido para siempre, porque resultaría la prueba palpable de un cambio definitivo, el comienzo de una etapa de participación plena y decisiva. Apropiadas del espacio público y embarcadas en el ejercicio de asumir sus contradicciones las sociedades adquieren una potencia formidable.

Mientras tanto, hay problemas gravísimos para los que no se encuentran soluciones. El de la Policía es central. La misma Policía que en diciembre de 2013 llevó a Tucumán al caos salió la semana pasada a repartir palazos y balas de goma, desnudando que su matriz represiva permanece intacta. Sigue siendo la Policía del “Tuerto” Albornoz y del “Malevo” Ferreyra, la misma que maltrata a las mujeres que acuden a una comisaría para denunciar violencia de género. ¿Cómo se modifica de raíz a una institución que le falla en esa medida a la provincia? Es una cuestión en extremo compleja y 32 años de frustradas gestiones democráticas lo atestiguan. El fracaso de la política de seguridad del alperovichismo, queda subrayado, fue clamoroso.

A todo esto, la pelota sigue en la Junta Electoral y allí quedará. La política continúa su juego con alguna que otra perlita, como la clase de peronismo que Victoria Donda le dio a Betty Rojkés. Es que cada vez que el alperovichismo está a punto de apagar un incendio la senadora abre la boca y al Gobierno le llenan la canasta de goles. Al PJ no sólo le arrebataron la calle; hasta tiene que recibir lecciones de doctrina impartidas por extrapartidarios. Con todo este clima más que nunca vale preguntarse ¿y esto cómo sigue?

Comentarios 5

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manco #5 05 Sep 2015 00:08 Hs

- El "TUCUMANAZO", así, con mayúscula, como suena, fue un levantamiento de TODO Tucumán contra lo que estaba ocurriendo. ESTO de ahora es solo una manifestación de DESCONTENTOS contra el resultado de un acto electoral - ¡Como quiere usted mi querídisimo señor que no estemos enojados con los que ponen el rótulo de aquella gesta multitudinaria a lo que está ocurriendo por estos días en nuestra provincia - Pese a todo lo felicito porque su digno comentario expresa claramente lo que realmente fue el TUCUMANAZO - En concreto -separemos los tantos, esto de ahora es un movimiento popular -grande, justo o no- no importa. pero pónganle otro nombre, el que quieran, pero no lo llamen TUCUMANAZO.-

Cdb_Percy #4 04 Sep 2015 23:29 Hs

Que nota mas mala, obvio que una "selfie" es la banalización de una protesta por demás vacia de contenido, arengada por la derecha que quiere sacar rédito a toda costa y los micos de derecha locales saliendo a repetir consignas que les dan. vos le preguntas a los que van y no saben mas que repetir fraude. no tienen idea. Y obvio que no van estar a lado del sr lebbos, ni el 82 % ni cualquier otra cosa que no los manden o que les afecte sus intereses. Una verguenza que lo rotulen como tucumanazo, realmente, y uds periodistas, repitiendo. y es obvio que la eleccion esta viciada de nulidad pero cuando ganaron con el sistema no escuche la palabra fraude.

just #3 04 Sep 2015 20:59 Hs

Muchísimas gracias Sr Guillermo Monti!!! Alberto Lebbos

Taxi Driver #2 04 Sep 2015 12:20 Hs

¡Donde están cuando el admirable Alberto Lebbos carga en soledad contra los poderosos? Es la pregunta que se hace el periodista Guillermo Monti al referirse a las marchas de los ciudadanos.A propósito el presbítero Melitón Chavez integrante de la Pastoral Social al abordar el tema de las manifestaciones tras las elecciones consideró que el descontento es responsabilidad de la clase política. Hay que caminar por el camino de la ley expresó. "Los verdaderos responsables son los políticos que desde hace décadas se aprovechan de la gente necesitada". Mirtha Legrand no vaciló en señalar que la situación de desamparo en que está sumido el país es producto de una dictadura. Y las dictaduras no escuchan los reclamos ni las injusticias. Es como la frase de la canción: Es un monstruo grande y pisa fuerte"

Mario Santamarina #1 04 Sep 2015 09:17 Hs

Estimado cronista. Me parece usted uno de los más lúcidos periodistas que tiene el diario. Por eso voy a intentar el dicenso en un marco de respeto y con el fin de realizarle un aporte. Primero, la gran mayoría de los autores que menciona tienen una mirada muy poco objetiva de los hechos que sucedieron (lo que no me parecería mal si en el prólogo de sus libros la manifestaran). Por otra parte concluir livianamente que el terrorismo de estado les pasó la factura a alguno de los protagonistas por esos hechos me parece cuanto menos irresponsable. A muchos de los que usted incluye en el "pase de factura" se les conoce una activa participación en la lucha armada que se desató desde fines de los 60 empuñando armas y utilizándolas en operaciones donde hubo muertos y heridos. Y muchos murieron en situaciones de combate abierto. Esto, nos guste o no también pasó, y no necesito que me refresque la memoria, yo lo viví. Saludos cordiales