El fiscal Brito podría convertirse en el nuevo Campagnoli

El fiscal Brito podría convertirse en el nuevo Campagnoli

Milani pidió la destitución del funcionario

EL DEFENSOR. Adolfo Bertini ayer, en el Juzgado Federal N°1. EL DEFENSOR. Adolfo Bertini ayer, en el Juzgado Federal N°1.
10 Enero 2015
Acusado por la procuradora general Alejandra Gils Carbó de haberse excedido en la investigación del empresario kirchnerista Lázaro Báez, el fiscal José María Campagnoli dedicó buena parte de 2014 a defenderse en la Procuración General de la Nación hasta que su proceso de destitución cayó por inconvenientes de quienes debían juzgarlo. En el medio, Campagnoli se convirtió en un símbolo de la resistencia contra la pretensión del poder político y económico de avanzar sobre la Justicia. Carlos Brito, fiscal federal N°1 en Tucumán, ¿reeditará durante 2015 la historia de su colega porteño?

La formulación de esa pregunta resultó inevitable luego de corroborar que César Milani, coimputado en la causa “Ledo” y jefe del Ejército ascendido por este Gobierno, había denunciado a Brito ante Gils Carbó. Según el militar, el funcionario tucumano incurrió en mal desempeño y cometió irregularidades en la investigación que lo involucra. “Luego de seguirse el procedimiento correspondiente, deberá ser sancionado y apartado de su cargo”, exigió.

Milani formuló su denuncia a posteriori de que Brito pidiese al juez federal N°1, Daniel Bejas, que cite al jefe del Ejército a prestar declaración indagatoria en carácter de supuesto falsificador del sumario de la deserción del soldado Alberto Ledo, y de supuesto encubridor del secuestro y asesinato del conscripto. “Encontrándose en trámite su recusación, produjo un requerimiento de instrucción y solicitó que me convoquen a declarar (N. de la R.: la recusación y el requerimiento fiscal ingresaron al Juzgado Federal N°1 durante el mismo 22 de diciembre, con diferencia de horas)”, dijo el militar. Y añadió: “asimismo le imputo al fiscal Brito haber basado el dictamen en fotocopias simples del expediente de deserción de Ledo cuya exclusión probatoria también se encontraba en pleno trámite y no había sido resuelta siquiera en primera instancia (N. de la R.: la defensa formuló ese planteo el 15 de diciembre)”.

Todo ello acredita, de acuerdo con el criterio del denunciante, el obrar imprudente y negligente de Brito. “Cuanto más, este actuó con la intención de generar actos irregulares, pero con trascendencia mediática y política. En ambos casos, se verifica el mal desempeño del magistrado”, opinó Milani. El jefe del Ejército incluso expresó que Brito había requerido su citación recién cuando se vio cuestionado por la querella (las familiares de Ledo). Y sostuvo que el fiscal federal desafió al juez Bejas al presentar el pedido de indagatoria antes de que quedase definida la cuestión de la recusación.

Perjuicio “criminalizante”
La denuncia que el general Milani presentó a Gils Carbó, quien lidera del movimiento judicial afín al kirchnerismo Justicia Legítima, integra la ampliación de los fundamentos de la recusación incorporada a la causa penal el 6 de enero pasado. Ese escrito firmado por el defensor oficial Adolfo Bertini indica que el “temor de falta de objetividad” invocado el 22 de diciembre para apartar a Brito quedó confirmado por el requerimiento de indagatoria de Milani. Además, dice que a esa causal se suma la de “enemistad manifiesta”.

“Resulta claro e innegable concluir que, a partir de la realidad que se generó como consecuencia de la manera en la que el fiscal actuó luego de saberse recusado por esta defensa y la posterior denuncia que, por considerar vulnerado su derecho de defensa interpuso mi defendido, la coexistencia de Brito y de Milani en una misma causa resulta inadmisible e inevitablemente se traducirá en perjuicio ‘criminalizante’ en contra de este último”, concluyó Bertini, que, siendo fiscal ad hoc designado en forma discrecional y provisoria, fue nombrado defensor en propiedad a finales del año pasado.

Tanto ese letrado como el codefensor ad hoc Manuel Bonnin y Brito asistieron ayer a la audiencia de recusación en el Juzgado Federal N°1. Dicho acto, que insumió menos de diez minutos, habilitó al magistrado Bejas para resolver si aparta o no a Brito de la pesquisa que procura esclarecer qué pasó con el soldado Ledo.

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