TRANSPORTE URBANO

Ante la falta de tarjetas Ciudadana, implementan un abono temporario para viajar

Cada empresa venderá abonos para paliar temporariamente el faltante. Amaya relativizó los reclamos por las largas colas por el plástico. Video.
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MALHUMOR SOCIAL. Numerosos usuarios madrugaron ayer para poder comprar sus tarjetas en el Centro de Distribución de calle Junín. LA GACETA / CAPTURA DE VIDEO DE ANDRÉS FIGUEROA
Enojo y corte de calle por no poder adquirir la Tarjeta Ciudadana
Enojo y corte de calle por no poder adquirir la Tarjeta Ciudadana
Encuesta

¿A quién responsabilizás por las dificultades en la implementación de la Tarjeta Ciudadana?

A la Municipalidad
A la empresa proveedora de los plásticos
A los locales de venta
A los usuarios por esperar hasta último momento
Encuesta

¿Cómo juzga el cambio del cospel por la tarjeta ciudadana en los ómnibus?

Muy bueno
Bueno
Regular
Malo
No sé

“Hay gente que hace cola todos los meses en instituciones nacionales y provinciales. La gente va a un restaurante y espera media hora para comer en vacaciones, esto (la fila para comprar la tarjeta Ciudadana) se hace una vez en la vida”. Enfático. Así se refirió el intendente capitalino, Domingo Amaya, a los reclamos de los usuarios de ómnibus urbanos que aún no pudieron hacerse de la Tarjeta Ciudadana.

Anoche, los empresarios dijeron a LA GACETA que acordaron, junto con representantes sindicales de los choferes, que cada empresa venderá -individualmente- boletos transitorios similares a los abonos, según versa el comunicado enviado por la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat). “La medida, de aplicación inmediata, regirá hasta tanto se regularice la provisión y recarga de las tarjetas”, consignaron.

Al mediodía, la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat) había solicitado al intendente el regreso del cospel de manera transitoria, hasta que la distribución se regularice, y se habían encontrado con una negativa cerrada a ese planteo.

Desde el sábado, la tarjeta se había convertido en la única forma de pago para viajar en las 14 líneas urbanas. Los últimos siete días, los tucumanos se volcaron desesperados para conseguir el plástico. El martes, el responsable provincial de Atos (empresa a cargo de la distribución), Jesús Moya, admitió que estaban sobrepasados por la demanda.

Un cambio cultural

Amaya, que se encontraba en el barrio de La Costanera para dar por iniciadas las obras para convertir en un paseo público la Avenida Costanera, indicó que no existe ninguna problemática con la distribución de las tarjetas y que se trata de un cambio cultural. “Ya distribuimos 200.000 tarjetas, lo que significa la gente esta viajando. Se trata de un cambio cultural muy grande, es una modernización enorme la implementación de la tarjeta como medio de pago”, dijo, y aclaró que los reclamos de los usuarios responden lógicamente a la sustitución del cospel, luego de 25 años de vigencia, y que todo cambio es “traumático”.

“Estamos implementando un sistema súper moderno, un sistema revolucionario y todo cambio revolucionario que se produce genera este tipo de situaciones (refiriéndose a las largas filas en los puntos de venta). Tenemos que estar felices porque San Miguel de Tucumán ha implementado este sistema que se usa en todo el mundo”, insistió.

Usuarios en problemas

“Y ahora: ¿en qué viajamos?”, fue la pregunta repetida hasta el hartazgo en Junín primera cuadra por la centena de personas que se congregó antes de que abriera el Centro de Atención al Usuario (CAU), un punto donde se adquiere la Tarjeta Ciudadana.

Mucha gente empezó a hacer cola desde las 6. Sin embargo, se llevaron la peor “sorpresa” cuando los policías que organizan el acceso del local informaron que no se distribuirán tarjetas en los próximos días. Indignados, las personas congregadas cortaron el tránsito y protestaron frente al CAU, que permaneció cerrado hasta pasadas las 10.

“Hicimos la cola desde las 6 y ahora nos venimos a enterar de que no nos venden la tarjeta hasta el viernes, según nos dijeron”, reclamó -indignado- Mario Chesada. Entre las primeras personas que arribaron, se encontraba Estela Lizárraga, que se trasladó desde Tafí Viejo para conseguir una tarjeta para su hijo, que trabaja en la capital. “Desde las 6.30 que estoy esperando. Necesito la tarjeta porque mi hijo no puede gastar $18 en taxi todos los días”, reclamó la mujer.

Unos pasos detrás se encontraba Ana Zerralde, que no lograba aguantar su indignación. “Que no digan que dejé para último momento este trámite, porque desde enero que busco la tarjeta y no logro dar con ella”, bramó.

“Soy una persona mayor, ¿le parece que puedo hacer cola? Les damos de comer a los choferes y a las empresas. Vean como estamos vestidos, somos gente trabajadora y jubilados: no podemos darnos el lujo de viajar en taxi”, reclamó, ofuscado, Juan Bautista González. En cuanto a los puntos de recarga, estos funcionaron con normalidad.

Fuentes del Municipio indicaron que -para acelerar el proceso- modificaron levemente el sistema para la asignación de las tarjetas nominadas, y el posnet ya no indicaba si la persona que solicitaba el plástico tenía otra tarjeta asignada a su número de documento. “Se generaron muchas tarjetas por duplicado y por triplicado para el mismo número de DNI, por ello es que comenzamos a repartir formularios para asegurarnos de que no se produzca este hecho”, indicaron desde el municipio.

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