Un argentino consume 110 chicles promedio por año

El mercado de las gomas de mascar factura anualmente en el país 1.500 millones de pesos.
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BUENOS AIRES.- Los argentinos consumimos cerca de 110 chicles promedio per cápita al año. Los niños y adolescentes prefieren los que les permitan hacer globos, los adultos optan por variantes sin azúcar, para refrescar el aliento o evitar los atracones de hambre. El mercado de las gomas de mascar factura en la Argentina alrededor de 1.500 millones de pesos por año y en la variantes de los chicles para adultos las ventas llegan a 473 millones de packs anuales en todas las marcas, según un informe de la consultora de consumo masivo Nielsen. Los recuerdos de la infancia incluyen los inolvidables Bazooka con gusto a frutilla, historieta incluida, y con la posibilidad de estirarlos y hacer globos. En la adolescencia, las variantes de los Bubaloo son las preferidas.

La vida adulta lleva al consumo de chicles sin azúcar, ya sea para evitar el mal aliento o como una suerte de engaño al estómago.

Los chicles sin azúcar son consumidos por un público mayor de los 12 años y el target que opta por esta variante de goma de mascar es la gente mayor de 41 años. En la Argentina el mercado está liderado por los Topline de la alimenticia Arcor y por Beldent de Mondelez.

En materia de precio promedio por unidad, un chicle cuesta 2,85 pesos y si se los compra en un envase que agrupa a varias unidades, el gasto promedio es de alrededor de 5 pesos por compra.

La historia cuenta que el consumo de chicles se remonta a la época de los egipcios, griegos y mayas, civilizaciones que mascaban las resinas provenientes de árboles, recuerda Diego Serantes, gerente de marketing de Chicles y Caramelos Mondelez. (Télam)

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