Cartas de lectores

10 Oct 2013

INSEGURIDAD

Vivo en el Barrio 24 de Septiembre hace 34 años y estoy cansado de tanta inseguridad. Nos asaltan a la mañana, a la tarde, a la noche. No podemos salir tranquilos para ir a trabajar o para realizar las compras diarias porque nos asaltan para quitarnos lo poco que llevamos; si nos resistimos nos golpean. Alperovich dice que tenemos más industrias, más trabajos, menos desocupación, más kilómetros de pavimento. ¿Por qué no habla de la inseguridad? También dice que hay más policías. ¿Dónde están? ¿No cree que la Policía, en estos tiempos que vivimos, rodeados de delincuentes, debería cuidarnos las 24 horas? ¿O es que tenemos que salir armados a matar o morir? Debería hacer una encuesta (a Ud. le gustan) preguntando si fuimos asaltados una, dos, tres o más veces. Sin temor a equivocarme podría decirle que un 99% de las respuestas serían afirmativas. Somos ciudadanos con obligaciones, y muchas. Pagamos impuestos bastante elevados. ¿Pero qué pasa con nuestro derecho de vivir en paz? Sin pensar que tal vez mañana me toque a mí o a cualquiera de mi familia o vecinos. A mi sobrina la asaltaron dos veces en tres días. ¡Esto es tierra de nadie! ¡Haga algo, gobernador, para combatir tanta delincuencia! Enfóquese en erradicar de una vez la droga, que es la madre de tantos males. Si Ud. no puede con esto, dé un paso al costado, por el bien de la provincia.

Ramón Alberto Alarcón
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BELGRANO Y BERNABÉ ARÁOZ

Respondo carta del lector Carlos Civili Mir (8/10). La carta de Rudecindo Alvarado confirma lo que vengo manifestando. La reunión de vecinos revolucionarios se hace en casa de Bernabé Aráoz por convocatoria de este y de allí la propuesta a Belgrano que se encuentra en Burruyacu. Balcarce venía a requisar armas tucumanas para reforzar el ejército en retirada a Córdoba, y la respuesta de los tucumanos fue: nada para dicha maniobra de abandono y todo para dar batalla en la ciudad. Pelear aquí fue un proceso de observación y evaluación político militar. Clara decisión de un hombre de ideas y convicciones, no las de un superhombre. Se llamaba Manuel Belgrano, no Súper Belgrano. Fue sí, un súper patriota. En tanto Aráoz, en esos días emergió como un líder indiscutido de los tucumanos, no justamente valorado por la historiografía porteña ni tampoco por la local, patética y claudicantemente tributaria de la primera. Aráoz y Belgrano no compitieron puerilmente. Sí acordaron una estrategia para la Gran Batalla. Todo muy distinto a lo que cree el respondido, que analiza los hechos, planteándose una inexistente puja de "derecho de autor" acerca de la decisión que llevó a la victoria en el Campo de las Carreras. Con esto doy por concluida la polémica, agradeciendo al adversario por su lealtad intelectual y a LA GACETA por haber cedido el espacio para el debate.

Luis Horacio Yanicelli
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COSECHA DE LUZ

El viernes 4 de octubre leí en LA GACETA sobre la presentación de "Cosecha de luz", libro del periodista Roberto Espinosa. Algo me anunciaba que podía pasar un buen momento. Efectivamente así fue; siempre que tengo que esperar o hacer tiempo hago oraciones al Altísimo agradeciendo la vida, el trabajo, la salud y la familia. Pude hacer algunas oraciones hasta el inicio de la ceremonia. Cuando la sala estaba colmada de gente linda, apareció la primera figura y el presentador que tiró un paquete de emociones, como una promesa de talento y poesía que aparecen en el momento menos esperado y nos llenan de emociones con ganas de compartir un buen vino que es como un camino que conduce a la amistad sincera. Me sentí amigo de todos, más la música con una vocecita suave y bella que aún conservo en mis oídos. Cuando terminé de leer esta obra de arte, pensé cuantas cosas están desperdiciadas, cosas sencillas que nos muestran bellezas que están en la vida y que por la ansiedad que nos provocan cierta gente no la vemos. "Cosecha de luz" me abrió los ojos del corazón. Creo que es una forma de aprender a vivir y apreciar todo lo que Dios nos regala.

Julio Mohfaud
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HOSPITAL AVELLANEDA

Respecto al artículo del 8/10 sobre la Sala de Madres del Hospital Avellaneda, y las historias de quienes trabajan o trabajaron para que su funcionamiento sea posible, cabe decir que desde hace años, muchos tucumanos determinados y anónimos colaboraron y colaboran para que ese rincón de amor funcione: la cooperadora del Hospital Avellaneda, sus actuales integrantes y su inolvidable mentora, Marta Biagosch de García Marengo. Extraña sobremanera el lapsus y la falta de memoria de los entrevistados sobre el aporte material y espiritual de la cooperadora, que llegó a construir una capilla en el hospital. Esta fue además una protagonista incansable de toda iniciativa de ayuda a las madres y a sus hijos, único propósito que anima a sus miembros. El olvido es falta de memoria, pero el descuido es falta de cuidado y atención. Solamente anhelamos, por quienes nos acompañan y nos alientan, que en otra oportunidad, no se repita esta ingratitud, sobre todo, por la memoria de quienes ya no están, que dieron horas de su vida y ejemplo, para ayudar a que este refugio de amor funcione como tal.

Nery Estévez de García Biagosch, Gilda de Teufel, Clara Vera Robinson y Ana Trevisan de Ferro, entre otras firmantes 
Haití 56 
San Miguel de Tucumán


SUBSIDIO DE SALUD

El Subsidio de Salud, la obra social con mayor número de afiliados y una planta de personal que supera ampliamente lo imaginable, nos obliga a hacer interminables colas para obtener las órdenes de cualquier tipo. Tengo 34 años en la administración, o sea que pasé desde el sistema de carpetas que se acumulaban en los subsuelos hasta el actual, totalmente informatizado. Nada justifica que debamos padecer al igual que hace 30 años para obtener una orden de consulta cada vez más restringida en las bocas de expendio. No me toca como afiliado imaginar o inventar métodos rápidos de atención a los pacientes, cuando todos estamos perfectamente identificados en esa gran base de datos. Nada justifica el actual sistema de números, demoras y auditoría. Con mis 59 años, seguro que las tengo, y los controles deben ser periódicos. Peregrinar entre ventanillas y médicos se vuelve muy odioso cuando estamos enfermos. Las actuales autoridades, seguramente con una "sordera" sin igual, no imaginan nada para acelerar los tiempos de un paciente dentro de esa mole de impedir. Me resulta enojoso hacer kilométricas colas que me obligan a hacer, y a imaginar que el día que no pueda, me atenderán por la ventanilla donde se puede leer: "Sólo discapacitados e impedidos con carnet". Pareciera relato de terror, pero es la realidad de docenas de miles de tucumanos.

José Jandar
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LA PAZ

Todos los países del mundo deben contribuir con su esfuerzo para lograr la paz, que es lo que cada ser humano anhela. En estos días, una vez más EEUU quiso avasallar con sus armas a Siria, antes de agotar todos los intentos de negociación, consenso y conciliación. Numerosos países se pusieron de pie, exigiendo y propiciando todas las instancias conciliatorias. No cabe duda que un gran paso se ha concretado, al no avalar la decisión bélica del país del Norte. También estalló el escándalo de los espionajes de EEUU en países a los que Obama llama "amigos". La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, suspendió una reunión programada con Obama y le reclamó explicaciones, disculpas y el compromiso de no invadir el ciberespacio con fines de espionaje, ya que este hecho no sólo es una afrenta para Brasil, sino también para otros países del mundo. El papa Francisco criticó una vez más el capitalismo y su desapego por los valores humanos. Estados Unidos es el país más poderoso del planeta, pero ello no lo autoriza a extralimitarse en hechos y conductas que nada tienen que ver con la paz ni con los derechos humanos a los cuales el presidente Obama (premio Nobel de la Paz) hace sistemáticamente alusión. El poder no hace a la razón como tampoco el delirio del poder. Nada podrá superarse en el mundo si antes no se establecen códigos que respeten la libertad y los derechos de cada país. Debemos seguir propiciando una política internacional que propicie y tienda a un equilibrio socio económico global, el mejor camino para alcanzar el mundo en el que queremos vivir los cultores de filosofías humanas que abogamos por la paz y el trabajo, lejos de todo avasallamiento o fanatismo.

Héctor L. Bravo
Avda. Ejército del Norte 429-5° piso A 
San Miguel de Tucumán


EL FUTBOLISTA Y EL PERRO (I)

Discrepo con el lector Gabriel Molina (carta "El futbolista y el perro", del 9/10) en algunos de sus párrafos. "Hacer semejante lío por una reacción": significaría que es normal aplastar contra una pared u otro objeto, un gato, un conejo, un hamster, un pollito, etcétera, una verdadera locura. "Las personas que se han vuelto adictas a las mascotas, carecen de comunicación, diálogo, afectos": expresión errónea, ya que muchas personas que poseen estas, son comunicativas, caritativas, solidarias, personas de bien y que cuentan con afectos, se lo aseguro. "Se ha sacado la perrera por los reclamos de los proteccionistas, hoy estamos invadidos de perros callejeros": ¿Acaso pretende que regrese la sanguinaria perrera a fin de subsanar el mal proceder de las personas que abandonan, sin ninguna compasión y que se arreglen los demás, a sus canes? "¿Por qué no ponen todos esos defensores de los animales de su bolsillo para mantenerlos entonces?: ¿Cree que estos altruistas voluntarios tienen una posición económica holgada para tal fin? La solución inquisitoria que propone no va a terminar con el problema, que pasa por otro lado. Por último, voy a recordar a Mahatma Gandhi: "En la forma en cómo tratan a sus animales, se manifiesta la cultura de los pueblos".

Ramón Alfredo Maldones
[email protected]


EL FUTBOLISTA Y EL PERRO (II)

Como el lector Gabriel Molina (carta del 9/10) decidió quiénes deben vivir y quiénes no entre los seres que el Supremo puso en su creación, ¿por qué no comienza él mismo a exterminar esos animales que están de más y tanto le molestan? Los "racionalistas" se lo agradecerán.

Miguel Argañaraz
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