›› ABUSO SEXUAL | UN CASO ESPELUZNANTE

Un hombre de 43 años llevó a su hija de 10 años a un hotel alojamiento y la violó

Un policía y un grupo de vecinos lograron detener al abusador, cuando había salido del hotel alojamiento en una motocicleta. La madre de la niña llegó desesperada a las puertas del local. Hubo un intento de linchamiento que frustró la fuerza policial
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Miguel Velardez
LA GACETA
OPERATIVO. El personal de la División de Policía Científica permaneció afuera del hotel alojamiento "Eros", para luego inspeccionar la habitación. LA GACETA / FOTOS DE FRANCO VERA

Aberrante. Terrible. Innombrable. El sólo hecho de saber que un hombre llevó a su propia hija a un hotel alojamiento y la violó genera repugnancia, y alimenta los mayores sentimientos de odio contra ese individuo.

¿Quién no quisiera hacer justicia ante un ser que despreció a una niña de tan sólo 10 años?... Es un hombre enfermo podrán decir algunos, pero eso no logra frenar las ganas de aplicar el mayor castigo posible. Eso fue quizás lo que pensó un policía cuando lo atrapó ayer a la salida del hotel alojamiento "Eros", ubicado en la autopista de circunvalación.

El violador, de 43 años, intentó resistir el arresto, pero el policía había alertado a otros vecinos y entre todos lo golpearon en la vía pública hasta reducirlo. El hombre, apodado "El Mocho", había salido en una moto con su hija. La niña llevaba el casco protector puesto. El policía le dio la voz de alto y junto a los vecinos le bloquearon el paso. En un segundo, bajaron a la niña y comenzaron a darle una tremenda golpiza. Le tiraban patadas, y piñas en la cara. Lo derribaron, cayó al piso y le seguían pegando. La niña todavía asustada lloraba a unos metros. El hombre estaba boca abajo y un hilo de sangre le caía por la comisura de los labios.

Se le hinchó el ojo derecho por uno de los tantos golpes hasta que el policía dijo basta. Logró calmar la ira del grupo y le colocó las esposas al violador, que quedó tendido con las manos en la espalda.

Con el casco

Todo comenzó alrededor de las 18, cuando "El Mocho" ingresó al hotel alojamiento en una moto. En la parte trasera del asiento iba una mujer con casco puesto, como es usual entre los clientes que llegan en moto. Una vez adentro de una de las habitaciones, alguien habría alertado el caso, cuando escuchó la voz de una nena que imploraba clemencia y sollozaba.

Del otro lado de la puerta, se escuchó a la niña decir una palabra clave: "papá". Tenía la voz quebrada por el llanto contenido, pero alguien la escuchó y se contactó con un policía. A su vez, el policía llamó a otros vecinos y fueron directo al hotel. Pero al llegar, una empleada de recepción les dijo que el cliente de la moto acaba de salir. Sin demoras, giraron hacia el lado en que iba el individuo y lograron alcanzarlo.

Después llegó más personal policial al hotel, donde se realizó el operativo bajo la supervisión del comisario Antonio Quinteros, jefe de la Unidad Regional Capital. También se presentó el personal de la Policía Científica, que realizó las pericias correspondientes. La noticia corrió por toda la zona hasta que se enteró la madre de la niña. Desesperada, la mujer llegó a las puertas del hotel. La situación estaba por descontrolarse, otra vez, porque todo el mundo quería linchar al violador. De inmediato, el hombre fue trasladado en un patrullero a la subjefatura de Policía, donde quedó detenido, mientras que la niña fue examinada por los médicos de policía, que constataron que el hecho había sido consumado.

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