Venezuela ataca a Obama por un caso de espionaje

Acusan de conspiración a un director de cine.

06 Mayo 2013
CARACAS, Venezuela.- Venezuela le restó importancia a las críticas del presidente de EE.UU., Barack Obama, y se mantuvo firme en su posición de que un estadounidense detenido en Caracas es un espía que se hace pasar por director de cine.

En una gira por Latinoamérica, Obama señaló el sábado que la acusación contra Timothy Tracy, de 35 años, era "ridícula".

Pero el ministro del Interior venezolano, Miguel Rodríguez, insistió en que los agentes de Inteligencia que seguían a Tracy desde fines de 2012 recogieron amplia evidencia de que estaba complotando con militantes opositores para desestabilizar Venezuela.

"Cuando uno quiere hacer trabajo de Inteligencia en otro país, todas esas grandes potencias que hacen ese tipo de trabajo y hacen espionaje utilizan mucho la fachada de cineasta, de documentalista, de fotógrafo, de periodista", señaló Rodríguez en una entrevista televisada. "Porque bajo esa fachada ellos pueden ir a cualquier parte, penetrar cualquier sitio", agregó.

Enfurecido
Los comentarios de Obama sobre Tracy, sumado a otros cuestionamientos a las credenciales democráticas del presidente Nicolás Maduro, tras las ajustadas elecciones del mes pasado, enfurecieron al Gobierno y reavivó las acusaciones de "injerencia imperialista". 

El sábado, Maduro criticó fuertemente a Obama y en declaraciones que recordaban el lenguaje antiestadounidense de su mentor, el fallecido Hugo Chávez, se refirió al presidente de EEUU como "el jefe mayor de los diablos".

Maduro, un ex chofer de autobús de 50 años que se convirtió en canciller y vicepresidente de Chávez, protestó contra Washington en los mismos términos que el fallecido líder bolivariano, aunque también ha avivado las esperanzas de algún acercamiento diplomático al momento de ofrecer diálogo.

"Creo que Maduro, de hecho, quiere mejorar las relaciones con el norte (EEUU), pero como es vulnerable dentro de su país en este momento necesita revivir viejas retóricas para reforzar su apoyo interno", dijo un diplomático occidental en Caracas.

El caso Tracy será una prueba de las intenciones de Maduro hacia EEUU, país que sigue siendo el principal mercado de exportación del petróleo venezolano a pesar de años de hostilidad política.

Amigos y familiares de Tracy, que ejercía como director y productor en Los Angeles, dijeron que el joven se volvió un apasionado de la política venezolana y que tenía excelentes relaciones en ambos países. Sin embargo, el ministro del Interior venezolano dijo que Tracy se había "disfrazado" como militante pro-Chávez para ganar credibilidad en algunos círculos.

Unos 500 videos de él e intercambios de correo electrónico con activistas de la oposición demuestran que estaba en medio de violentas conspiraciones con estudiantes, agregó Rodríguez. "En esos videos, los muchachos -esos radicales, fascistas- piden dólares al gringo (a Tracy)", dijo.

Diplomáticos de EEUU no pudieron visitar en prisión a Tracy, quien espera cargos formales. (Reuters)

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