03 Mayo 2013 Seguir en 
Las primeras pruebas practicadas a los restos del premio Nobel de Literatura, Pablo Neruda, concluyen que el poeta chileno efectivamente padecía de un cáncer de próstata avanzado y metastásico, confirmaron fuentes de la investigación según un cable difundido por la agencia Télam.
El informe de los exámenes radiológicos e histológicos realizados a los restos del escritor por el Servicio Médico Legal de Chile fue entregado hoy al juez Mario Carroza, quien instruye la causa para determinar el verdadero motivo de la muerte de Neruda, ocurrida el 23 de septiembre de 1973.
A raíz de una querella presentada por el Partido Comunista de Chile, los restos del poeta (1904-1973) fueron exhumados el 8 de abril de la tumba en que yacían desde 1992 junto a los de Matilde Urrutia, su tercera esposa, ambas situadas en Isla Negra, en el litoral central de Chile.
Una línea de investigación en esta causa apunta a que Neruda falleció debido a una metástasis por el cáncer de próstata, pero una segunda señala que la muerte fue ocasionada por la intervención de terceros cuando estaba hospitalizado en la Clínica Santa María de Santiago, días después del golpe militar de 1973. "Más allá de que se haya establecido que Neruda tenía un cáncer de próstata, aquí lo central es determinar si él fue realmente asesinado por medio de una inyección letal mientras permanecía internado", declaró Eduardo Contreras, abogado querellante en esta causa, publicó ayer la agencia EFE.
Un laboratorio de Estados Unidos analizará en los próximos días parte de los restos óseos para determinar si el poeta, que era un activo militante del Partido Comunista, murió por envenenamiento.
La sospecha de que mientras estaba hospitalizado Neruda fue intoxicado por agentes de la dictadura del general Augusto Pinochet la reveló en 2011 el exchofer del vate, Manuel Araya, quien hace un mes reiteró que el poeta fue asesinado y no murió de cáncer.
El informe de los exámenes radiológicos e histológicos realizados a los restos del escritor por el Servicio Médico Legal de Chile fue entregado hoy al juez Mario Carroza, quien instruye la causa para determinar el verdadero motivo de la muerte de Neruda, ocurrida el 23 de septiembre de 1973.
A raíz de una querella presentada por el Partido Comunista de Chile, los restos del poeta (1904-1973) fueron exhumados el 8 de abril de la tumba en que yacían desde 1992 junto a los de Matilde Urrutia, su tercera esposa, ambas situadas en Isla Negra, en el litoral central de Chile.
Una línea de investigación en esta causa apunta a que Neruda falleció debido a una metástasis por el cáncer de próstata, pero una segunda señala que la muerte fue ocasionada por la intervención de terceros cuando estaba hospitalizado en la Clínica Santa María de Santiago, días después del golpe militar de 1973. "Más allá de que se haya establecido que Neruda tenía un cáncer de próstata, aquí lo central es determinar si él fue realmente asesinado por medio de una inyección letal mientras permanecía internado", declaró Eduardo Contreras, abogado querellante en esta causa, publicó ayer la agencia EFE.
Un laboratorio de Estados Unidos analizará en los próximos días parte de los restos óseos para determinar si el poeta, que era un activo militante del Partido Comunista, murió por envenenamiento.
La sospecha de que mientras estaba hospitalizado Neruda fue intoxicado por agentes de la dictadura del general Augusto Pinochet la reveló en 2011 el exchofer del vate, Manuel Araya, quien hace un mes reiteró que el poeta fue asesinado y no murió de cáncer.







