Con sabor a poco

El 1 a 1 con Arsenal acortó las ilusiones de un River que perdió mucho más que dos puntos.

MORA HIZO POCO Y NADA. Rodrigo, que en el complemento ingresó por un flojísimo Carlos Luna, no pudo desequilibrar arriba y River lamentó las fallas de las pocas llegadas que generó el equipo ayer. TELAM
MORA HIZO POCO Y NADA. Rodrigo, que en el complemento ingresó por un flojísimo Carlos Luna, no pudo desequilibrar arriba y River lamentó las fallas de las pocas llegadas que generó el equipo ayer. TELAM
Por Marcelo Androetto 15 Abril 2013
BUENOS AIRES.- De Avellaneda a Nuñez, la ambición de River de gritar campeón en Primera tras cinco años retrocedió dos casilleros en apenas una semana. En el Monumental, el equipo de Ramón Díaz no pudo repetir la feliz actuación que tuvo contra Racing ni resolver el acertijo de Arsenal: el pálido 1-1 lo deja a cuatro puntos del líder Lanús y con una ilusión más acotada, más ajustada a su realidad.

Se sabe que Arsenal es como esos boxeadores que retroceden sólo para poder asestar una mano de nocaut al rival. Y así sucedió poco antes que el reloj diera el primer cuarto de hora: el lateral Damián Pérez se disfrazó de wing, desairó dos veces a Luciano Abecasis en la banda derecha y metió el centro al corazón del área. Darío Benedetto, que ya había tenido una clara, esta vez no falló y pisando el área chica la metió arriba, junto a un palo.

El partido se ponía a pedir del equipo de Gustavo Alfaro, con resultado a favor y carta libre para atrincherarse atrás y seguir apostando a la contra. Pero para fortuna de River, la zurda de Ariel Rojas sacó un conejo de la galera, un pase magnífico de 40 metros que se encontró con la arremetida de Rogelio Funes Mori. "El Melli" la tocó de cacheteada y dejó a Cristian Campestrini a mitad de camino. Pero el conjunto de Sarandí siguió molestando el planteo de Ramón. Y ni qué hablar del desgarro de Leonardo Ponzio, en la recta final del primer tiempo.

Las segundas partes nunca son buenas, se dice sobre las películas-secuela. Y esta vez la verdad del cine se trasladó al fútbol. El complemento fue un festival de imprecisiones, mucha lucha y pocas emociones. Arsenal, más armado como equipo, manejaba los tiempos. Y River, con un Manuel Lanzini ausente en la creación, no lograba generar juego asociado.

Ramón buscó revertir la historia con cambios, Iturbe y Mora, pero ellos cambiaron poco y nada. Apenas ganó algo en vértigo, y Campestrini respondió siempre bien.

Así se consumió un empate que por razones obvias dejó más conforme a Alfaro que a un Ramón que perdió algo más que dos punto.

¡Cuántos dolores de cabeza, Ramón!
BUENOS AIRES.- A la amargura por dejar pasar una chance para seguir on fire, prendido arriba en la tabla, Ramón Díaz le sumó un gran fastidio: los soldados caídos para el duelo la próxima fecha, en Mendoza frente a Godoy Cruz.

El que peor la pasó fue Leonardo Ponzio, que antes del primer tiempo salió desgarrado (aductor izquierdo) y tendrá, al menos, tres semanas de recuperación. Lo que lo ausentará sin dudas contra el "tomba" y también pondría en peligro su participación en el superclásico con Boca, por la fecha 12.

Las otras dos bajas seguras para lo que viene son Leonel Vangioni y Rogelio Funes Mori ¡Justo que el 9 se había reencontrado con el gol luego de una ronda entera! Dato: su última conquista fue justamente vs Arsenal, el torneo pasado. No tuvo suerte "FM", que al igual que el lateral, sumó su quinta amarilla.

Y sufre Ramón, que deberá retocar el 11 con lo que quede a disposición. Igual, el DT puede llevarse de las estadísticas para recuperar el ánimo: dirigió a River (contando todos sus mandatos) en 311 partidos, de los cuales ganó 161, empató 82 y perdió 68, un porcentaje de 60,6%, más que esperanzador para sacar al equipo adelante. (Especial)

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