Estudiaron en el Gymnasium; los encerraron en la Jefatura

Al menos seis egresados del colegio universitario son víctimas en el histórico juicio

14 Abr 2013
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EFERVESCENCIA. En los 70, con protestas, los estudiantes secundarios consiguieron remover una interventora. LA GACETA / ARCHIVO

Como piezas de un rompecabezas, los nombres y las fechas   saltan de los expedientes, se entrelazan y componen las páginas de historias comunes. En esta oportunidad, una de efervescencia, inquietud, opresión y muerte. Ocurre que entre las víctimas de la megacausa "Arsenales II-Jefatura II" hay casos paradigmáticos que dan cuenta de las tareas de inteligencia y persecución del terrorismo de Estado sobre conjuntos sociales específicos. Uno de ellos reúne a al menos seis egresados del colegio Gymnasium (UNT): Carlos María Gallardo, Horacio Ponce, Daniel Somaini, Gustavo Santillán, Víctor Moreira y Ricardo Salinas.
 Sólo Gallardo pudo contar en el juicio sus secuestros en primera persona. El resto de ellos también fue privado de su libertad, pero cuatro permanecen desaparecidos desde entonces. Los restos de Salinas, en tanto, fueron identificados en 2012 en una fosa común en el ex Arsenal.
En sentidos relatos, sus familiares y allegados testimoniaron que todos se conocían, que tenían poco más de 20 años, que algunos de ellos eran amigos entre sí  y que habían integrado el Club Colegial Gymnas (CCG), el Grupo Evolución Tucumán (GET) o la Juventud Peronista (JP). Todos ellos, sin embargo, habrían dejado de participar mucho antes de ser detenidos.
Gallardo fue secuestrado en diciembre de 1976. Un mes después, fue el turno de Salinas (apresado en Jujuy junto a su esposa Silvina Parrile). Moreira, el 11 de abril de 1977, fue el siguiente. Pero lo más llamativo fue que Ponce, Somaini y Santillán fueron sacados de sus casas la madrugada del 22 de abril.
Todos habrían estado en la Jefatura. De hecho, en la lista de detenidos aportada por el testigo Juan Carlos Clemente, figuran sus nombres con la sigla "DF" (disposición final). 
Militancia social
"Los que habíamos egresado de allí éramos sospechosos de supuestas malas ideas. Era un manto de sospecha el haber ido al colegio", recordó Julio Santillán, hermano de Gustavo, frente a los jueces. Relató el periplo de su familia para obtener respuestas sobre su paradero. Precisó que es familiar del ex capitán Héctor Mario Schwab y que recurrieron a él.   "Nos dijo que le digamos a Antonio Bussi que estábamos dispuestos a dar nombres. Nos negamos. Afirmó que de Gustavo no sabía nada, pero que a Horacio (Ponce) lo habían matado la noche del secuestro", reveló. Schwab está prófugo de la Justicia y se cree que formó parte del pelotón de fusilamiento del Arsenal. Beatriz Moya, esposa de Gustavo, recordó durante su testimonio que junto a suegra lograron entrevistarse con el entonces Jefe de Policía, Mario Zimmerman. "Fue casi un interrogatorio. Me sacó un recorte del diario sobre 'El Tucumanazo' de una nota que decía que como presidente del CCG, Gustavo había apoyado un paro de estudiantes", manifestó.
Julia Salinas, hermana de Ricardo, explicó en la sala que a principio de los 70, el  colegio fue intervenido y que los jóvenes participaron de manifestaciones hasta que la interventora fue removida. "El mensaje para ellos fue claro: la militancia era una herramienta para cambiar la realidad. Ricardo y otros se unieron al GET", contextualizó.
La mujer hizo un retrato de esa agrupación que no tenía, en principio, una filiación política: "defendían la posibilidad del pueblo de rebelarse contra las injusticias. Tenía claramente una actitud contra la lucha armada". Gallardo recordó que realizaban principalmente tareas comunitarias: "queríamos mejorar las condiciones sociales. Teníamos entre 14 y 15 años. Gran parte nos unimos luego a la JP y otros dejaron. Jamás ninguno estuvo en grupos armados".  
La querellante Julia Vitar está convencida de que el grupo era "una muestra de lo que la nefasta dictadura combatía". "Eran comprometidos y tenían inclinaciones políticas vinculadas con la igualdad y la justicia social. Además, tuvieron mucha visibilidad por lo que lograron en el colegio y participaron de protestas estudiantiles". La abogada consideró al Gymnasium como  una institución paradigmática para las clases medias progresistas e intelectuales.
El fiscal Pablo Camuña recordó que los ámbitos cañeros y universitario fueron los más castigados durante los 70. "La UNT, a la que pertenecía el colegio, fue uno de los blancos identificados por el terrorismo estatal  como un lugar a destruir. Por eso, los egresados resultaban como un enemigo del régimen", concluyó.

Detalles del expediente y del juicio
1- Con 41 imputados y más de 200 víctimas, la megacausa juzga los crímenes de lesa humanidad cometidos en Jefatura y Arsenales.
2- Entre los secuestrados y desaparecidos hay sindicalistas, dirigentes sociales, políticos, estudiantes y trabajadores rurales.
3- El Tribunal está recibiendo los últimos testimonios de Jefatura. Pronto comenzarán a pasar los testigos de Arsenales.

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