Un pasaje aéreo anticipado sale casi igual que viajar en micro

Los usuarios que optan por el avión tratan de ahorrar tiempo, pagando un poco más. Según los gremialistas, la paridad de valores se explica, en parte, por los subsidios a Aerolíneas. "Son medidas regresivas".

21 Marzo 2013
La Semana Santa se aproxima y muchos aprovecharán para organizar una escapada; tal vez a Buenos Aires. Entonces surge la duda: ir en micro o en avión. Por estos días, los precios de los pasajes terrestres y los valores de los boletos aéreos están bastante parejos. Según pudo averiguar LA GACETA, el costo de un ticket de Aerolíneas Argentinas, ida y vuelta al Aeroparque Jorge Newbery, para salir, por ejemplo, el martes 26 y regresar el domingo 31, es de $ 1.603, según publica la empresa estatal en su servicio de venta por internet. En tanto, LAN ofrece, también en su plataforma digital, boletos en las mismas condiciones y al mismo destino a $ 1.631. Cabe destacar que ambas firmas tienen vigente promociones de $ 1.236 y de $ 1.237, respectivamente aunque hay que reservar con antelación.

Ahora bien: el precio de un pasaje en micro de una empresa de larga distancia, en iguales fechas de partida y de retorno, desde Tucumán a la terminal de Retiro, oscila entre $ 1.246, el más barato, y $ 1.638, el más caro. En una compañía de servicio ejecutivo se ofrecen pasajes en las mismas fechas y a igual destino a $ 1.460 (el ejecutivo) y a $ 1.700 (el suite premium). Entonces, la diferencia entre el precio del boleto de Aerolíneas ($ 1.603) y el valor más económico que ofrece en micro ($ 1.246) es de $ 357. En tanto, entre el boleto de LAN ($ 1.631) y el pasaje de ómnibus más barato ($ 1.246) hay una diferencia de $ 385. En caso de obtener el oferta promocional ($ 1.236 y $ 1237), la diferencia es aún más escueta.

Llegar más rápido

Tal vez, muchos tucumanos que planean descansar unos días fuera de la provincia estudien la posibilidad de viajar por aire ya que, por ejemplo, el trayecto a la Capital Federal, donde se pueden hacer combinaciones, se completa en menos de dos horas, contra las 15 que, en promedio, tarda en llegar un ómnibus. Irma Salazar contó que en Semana Santa viajará a Buenos Aires para visitar a familiares. "Cuando averigüé el precio de los boletos de micro, me di cuenta que había poca diferencia", manifestó, mientras esperaba su turno para comprar un ticket de Aerolíneas. Santiago Leiva contó que visitará a sus parientes en San Luis, pero antes pasará por la Capital Federal. "La diferencia es baja. Vale la pena hacer el esfuerzo y llegar más rápido", dijo.

Competencia

El secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), César González, afirmó, en diálogo con LA GACETA, que la paridad de precios que hay entre los pasajes de micro y los de avión se debe a que las compañías aéreas, en especial Aerolíneas, reciben subsidios del Estado nacional para las tarifas.

"Es una competencia desleal, porque las empresas de larga distancia están en inferioridad de condiciones", señaló, y añadió que sería más justo que la subvención favorezca a los usuarios. "Debería implementarse un mecanismo similar a la tarjeta SUBE (Sistema Único de Boleto Electrónico), que se usa en Buenos Aires. Así habría más control de los subsidios y la distribución de los fondos sería más pareja", opinó.

Según un informe de la Administración Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública (Asap), hasta noviembre de 2012 Aerolíneas había recibido $ 3.397,5 millones en concepto de subsidios. De esa suma, $ 3.224,9 millones fueron transferencias corrientes y $ 172,7 millones, de capital.

A propósito, la economista de la Fundación Mercado, Susana Nuti, calificó de regresivas las subvenciones que reciben las empresas aerocomerciales, en particular la firma estatal. "Antes es necesario que el Gobierno nacional mejore el funcionamiento y la calidad del transporte que usan, cotidianamente, la mayoría de las personas. Hay rutas que no se reparan y el sistema ferroviario también está descuidado", reflexionó.

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