José Nazaro nos despertó. "Muchachos: les mando un videito", decía el sintético e-mail de nuestro enviado en Roma. Él puso en marcha la jornada de LAGACETA.com en la mañana de ayer. Pocas horas después, el Papa Francisco siguió marcando el pulso de nuestro trabajo. Primero fue el encuentro con la Presidenta y luego varias reuniones para planificar el suplemento que entregaremos el miércoles. Nos fuimos a nuestros hogares con la obligación de encontrar la idea-sorpresa porque sentíamos que la planificación tenía lo lógico, lo seguro.
Después de las 19 llegó la hora de discusión mayor: la foto de tapa. Estábamos seguros que era la de Cristina con Bergoglio. ¿Dándose la mano? ¿Con el mate y la bombilla? ¿Hablando ellos dos? ¿El beso? Optamos por esta última, infringiendo las reglas de que no se veían los rostros y sólo aparecían las espaldas. Pero sentíamos que era una foto distinta.
Después de las 19 llegó la hora de discusión mayor: la foto de tapa. Estábamos seguros que era la de Cristina con Bergoglio. ¿Dándose la mano? ¿Con el mate y la bombilla? ¿Hablando ellos dos? ¿El beso? Optamos por esta última, infringiendo las reglas de que no se veían los rostros y sólo aparecían las espaldas. Pero sentíamos que era una foto distinta.







