La mañana se despereza a las seis. Se encienden las primeras computadoras y se empieza a desplegar la información en la web. Con olor a café y a tostadas se van revisando las noticias que aún no se despabilaron en la edición papel. El despertar dura minutos porque el vértigo de estos tiempos rápido se instala en LAGACETA.com. Pero cuando los periodistas quisieron apretar el acelerador para cargar sus noticias se dieron con que el motor no funcionaba. Ninguna de las notas se podían subir en el sitio, por eso los lectores vieron hasta cerca de las 17 prácticamente las mismas noticias. Mientras los técnicos e ingenieros trabajaban, los periodistas recibían la misma respuesta que no calmaba la ansiedad: "hay un problema de conectividad en el datacenter de Claro". Por la tarde, se solucionó, pero no alcanzó para evitar que el desayuno y el almuerzo les cayeran mal a más de uno y hasta para que las rosas del día de la Mujer quedaran marchitas.







