Evaluación psicológica, una manera de detectar talentos

El desempeño de los colaboradores no sólo depende de destrezas técnicas o de la experiencia laboral adquirida en un campo específico, sino que involucra además, aspectos motivacionales y características de personalidad. Es la información valiosa que debe aprovechar la empresa para potenciar las habilidades de sus empleados y corregir las debilidades.

28 Ene 2013
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Cada vez resulta más necesario, para las organizaciones que pretendan ser efectivas, emprender un proceso de cambio en la forma de gestionar sus recursos humanos. El aporte del profesional psicólogo a la empresa, define Ana Paula Lionti, responsable de Selección y Evaluación de la consultora Más Personas (www.maspersonasrrhh.com.ar). Cuando hablamos de "Recursos Humanos", siempre hacemos referencia a las personas que forman parte de la organización. Sujetos con intereses, historias, deseos y motivaciones singulares. Formas de ser y actuar particulares, indica la especialista.

Actualmente son más las organizaciones que incluyen a profesionales de la psicología en sus equipos de trabajo. "Esto se debe a que los psicólogos pueden realizar un aporte valioso a las organizaciones", enfatiza.

El desempeño de los colaboradores no sólo depende de destrezas técnicas o de la experiencia laboral adquirida en un campo específico, sino que involucra además, aspectos motivacionales y características de personalidad.

Una herramienta útil de la psicología, utilizada en el ámbito laboral es la evaluación psicológica, que puede servir a varios propósitos: colaborar en los procesos de selección de personal, completar información relevante para promociones internas, analizar el grado de satisfacción laboral actual de los trabajadores, elaborar planes de capacitación, aportar al análisis de desempeño laboral, entre otros.

"Fundamentalmente apunta a detectar fortalezas y espacios de aprendizaje o mejora", señala Lionti. Puede ser realizada por un profesional perteneciente a la organización o por uno que intervenga en forma externa.

La complejidad de la personalidad obliga a llevar a cabo la evaluación utilizando para ella varias herramientas. "Por lo general, supone una serie de entrevistas en profundidad en las cuales, además de indagar aspectos laborales y motivacionales, se administran tests y técnicas de exploración psicológica que arrojan datos sobre estilos de personalidad, de trabajo o el modo en que la persona encara sus relaciones interpersonales", enumera.

Si bien, las evaluaciones no suelen ser el único documento que se toma en cuenta a la hora de tomar decisiones de vital importancia para la organización, ayudan a complementar la mirada y evaluación realizada por los superiores que toman o tomarán esas decisiones, colaborando a disminuir el margen de error.

"Es indispensable remarcar que el profesional psicólogo, sea cual fuera el área en la que se desempeñe, responde a un código que garantiza al evaluado y obliga al profesional, a que la información a la que accede en este tipo de procesos es confidencial y será tratada con sumo cuidado y respeto", puntualiza la experta.

La devolución
La devolución es necesaria en todas las áreas, pero lo cierto es que en el sector laboral se presenta una particularidad: la demanda no es del candidato o evaluado, sino de la empresa, dice Lionti. Por esa razón, sugiere aprovechar la oportunidad de evaluación para conocer más sobre las fortalezas y puntos de mejora.

El acceso del evaluado a la información recolectada y analizada por el profesional se hace a través de la entrevista de devolución.

• La entrevista de devolución es un espacio en el que se comunica al evaluado, qué aspectos se indagaron en el proceso de evaluación y qué se observó.

• El propósito, en todos los casos deber ser el de colaborar, ayudar o promover bienestar y salud en el evaluado; nunca debe perjudicar al mismo.

• Aporta datos que se observaron pura y exclusivamente durante el proceso de evaluación, nunca deben remitirse a apreciaciones personales o extraídas de otro plano o fuente.

• Ayuda al entrevistado a conocer qué áreas puede desarrollar para mejorar su desempeño.

• Fomenta a continuar trabajando y fortaleciendo las áreas más desarrolladas.

"Es preciso que el evaluado comprenda lo que se le devuelve, por lo que, si el lenguaje es muy técnico o difícil de comprender, sería saludable solicitar al evaluador que repita lo que quiere expresar", sugiere, finalmente, Lionti.

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