Diferentes criterios para definir el número de víctimas latinoamericanas

La federación regional de periodistas incluye en su relevamiento los crímenes cometidos por cualquier motivación. Cifras dispares.

12 Ene 2013
México es el país de América Latina más peligroso para el ejercicio del periodismo, apenas por delante de Brasil. En el relevamiento efectuado por la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF), durante 2012 fueron asesinados en forma violenta y por el ejercicio de su profesión seis trabajadores de prensa, pero la cantidad se eleva a 17 víctimas según un estudio de la Comisión Investigadora de Atentados de la Federación Latinoamericana de Periodistas (Felap).

La diferencia entre los cálculos se justifica por los criterios de interpretación de los hechos delictivos, que son mucho más amplios en la Felap. RSF sólo registra los casos que se vinculan directamente con la labor periodística. Sin embargo, ambas instituciones entienden que en México, el peligro se cierne especialmente sobre los reporteros que abordan temas relacionados con el narcotráfico, la corrupción, la infiltración de la mafia del crimen organizado entre las autoridades políticas o policiales, y las violaciones a los derechos humanos desde sectores del Gobierno, en el contexto de una confrontación militarizada contra los cárteles de la droga que impulsó el ex presidente, Felipe Calderón.

La estadística sobre Brasil también difiere entre las organizaciones, pero en ambos casos es preocupante: mientras que para Felap hubo 10 crímenes en 2012, RSF cifró los asesinatos en la mitad. En estos casos, también se vincula las agresiones con el accionar del narcotráfico y su influencia con los poderes políticos y económicos locales (ver "Problema..."). El 9 de este mes, RSF registró el asesinato de Renato Machado Gonçalves, director de una radio en un municipio al norte de Río de Janeiro; es el primer caso en el continente en 2013.

En el siguiente peldaño figura Honduras (dos muertos, según RSF; nueve para la Felap), país atravesado por la violencia contra la prensa desde el golpe de Estado de 2009 contra el entonces presidente, Manuel Zelaya.

En la Argentina
El estudio elaborado por la Felap incluye también un caso mortal en la Argentina: se refiere al asesinato de Alexis Céparo, de 22 años, conductor de radio en Cerrito, Entre Ríos. El autor fue Adrián Molaro, pero el crimen fue por un móvil estrictamente personal y no profesional. El deceso ocurrió el 25 de enero de 2012, cuando se conmemoraba en el país el 15 aniversario del asesinato del fotógrafo, José Luis Cabezas, en Pinamar.

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