Megacausa: 235 crímenes por resolver

Los nombres de las víctimas -y casos- se irán agregando a diario, (en el orden en el que figuran en los expedientes judiciales). Algunos casos cayeron debido a la separación de tres de los imputados.

14 Dic 2012
José Gabriel Agüero (desaparecido)
El estudiante de medicina fue secuestrado el 21/09/77. Iba con su esposa, Estela Josefina López, a la Terminal de Ómnibus. Fue visto por última vez en la Jefatura de Policía.

Estela Josefina López (desaparecida)
Estaba junto a su esposo, José Gabriel Agüero, la noche en que las fuerzas represivas los secuestraron cuando iban a buscar unos conocidos que llegaban de viaje.

Yolanda Esther Argüello (desaparecida)
La sacaron de su casa de Cebil Redondo en mayo de 1977; fue llevada a la Jefatura, donde la torturaron. La liberaron, pero fue secuestrada a los cuatro meses, estando embarazada.

Lilia Estela Sesto (desaparecida)
Fue abatida por las fuerzas represoras en su casa, ubicada en calle Uruguay al 1.353. El cuerpo fue llevado a la Jefatura, y luego llevado a una fosa del Cementerio del Norte.

Olga del Valle Rabsium (desaparecida)
Estaba en la casa de Lilia Sesto. Junto con ellas fue ultimado un hombre que jamás fue identificado. Sus restos también fueron depositados en el Cementerio del Norte.

Enrique Camilo Sesto (secuestrado)
El padre de Lilia Sesto fue detenido por un policía que habría confesado ser el homicida de su hija. Lo liberaron tras pagar una coima y obligarlo a no seguir indagando.

José Carlos Méndez (secuestrado)
El trabajador rural y militante peronista fue detenido por policías en marzo de 1976. Estuvo en el CCD "La Escuelita" (Famaillá), donde lo torturaron. Fue liberado en mayo.

Gloria y Fernando Curia (desaparecidos)
Los estudiantes, de 23 y 18 años, fueron secuestrados de su casa de la capital en mayo de 1976. Estuvieron alojados en el CCD que funcionó en la ex Jefatura de Policía.

Víctor Manuel Moreira (desaparecido)
El joven de 23 años era estudiante y militaba en la Juventud Peronista. Fue secuestrado en la calle en abril de 1977. Habría sido ejecutado en el CCD de la Jefatura.

Pablo Benito Brito (secuestrado)
En 1976 fue detenido en su trabajo por soldados al mando de Juan Durán (interventor militar de la Fotia). Fue torturado en la Jefatura y en la Brigada de Investigaciones.

María Barrionuevo (desaparecida)
En mayo de 1977 uniformados la secuestraron en su casa de Tafí Viejo. Fue trasladada al CCD de la Jefatura de Policía, donde prestó declaración bajo tortura. Se cree que allí fue ejecutada.

Raúl René Romero y Roberto Valenzuela (desaparecidos)
Fueron secuestrados junto en julio de 1977 de su casa de Luisiana (Cruz Alta). Fueron trasladados al CCD Jefatura de Policía. Habrían sido ejecutados.

Reyes Alcario Romero (desaparecido) y María del Valle Bazán de Romero 
El matrimonio fue secuestrado de su casa, en Estación Pacará, departamento Cruz Alte, el 20 de julio del 77. María Bazán estaba embarazada de seis meses. Desvalijaron la casa y quemaron lo que quedó. Reyes continúa desaparecido. 

María Cristina Bejas (desaparecida)
La psicóloga, e integrante del Movimiento Familiar Cristiano, fue secuestrada en abril del 77 en la puerta del Colegio Belgrano (Chacabudo y General Paz) por una persona vestida de civil. Un testigo la vio en la Jefatura, donde fue sometida a torturas. Sigue desaparecida. 

Elda Calabró (desaparecida)
La abogada laboralista, sin militancia política o social. Fue secuestrada el 15 de junio del 76, cuando iba en el auto con su hermano, Juan Antonio Calabró. Los llevaron al parque 9 de Julio, donde la trasladaron a otro auto y dejaron a su hermano, que los siguió hasta ver que entraban a la Jefatura. Habría sido ejecutada. Sus familiares fueron extorsionados para que dejasen de buscarla.

Juan Manuel Carrizo (desaparecido)
Era contador público nacional y hasta 1968 había sido jefe de contadores fiscales de la Casa de Gobierno. El 20 de mayo del 76 fue secuestrado por el Ejército en Cebil Redondo, para ser trasladado a la Jefatura de Policía. Su cuerpo sin vida fue visto por varios testigos en ese CCD.

Juan Ignacio Cativa (liberado, con secuelas físicas por las torturas)
Había sido empleado de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán y delegado gremial. El 18 de marzo de 1978, cerca de las 14.30, cuando descendía de un colectivo de la línea 7, en Castro Barros y pasaje Santillán (barrio Kennedy), dos individuos lo interceptaron y lo obligaron a subir en un Ford Falcon verde. Lo trasladaron hasta el CCD de Jefatura de Policía, donde le vendaron los ojos y lo encadenaron. Lo interrogó Roberto Heriberto Albornoz (lo reconoció por la voz, porque en dos oportunidades anteriores ya había sido interrogado por el imputado). Fue torturado e interrogado durante 10 o 15 días y luego liberado en avenida Ejército del Norte, frente al Hogar San Roque. Como consecuencia de las torturas, sufre actualmente de graves problemas de salud.

Ezequiel Matías Claudio Pereyra (desaparecido) y María Cristina Verónica Pereyra (liberada)
Matías Claudio Pereyra (militante peronista) fue secuestrado el 6 de julio del 77, las 21.30, mientras se encontraba conversando con su amigo Segundo Juri, en 25 de Mayo y Santa Fe. Fueron abordados por tres hombres armados que vestían de civil y llevaban ponchos negros. Dos de ellos introdujeron a Pereyra en el interior de un automóvil Ford Falcón verde, sin chapa patente mientras lo encañonaban con un revólver en el cuello. Fue trasladado al CCD de Jefatura de Policía, según declararon testigos.

Tres meses después, su hermana, María Cristina Verónica Pereyra, fue secuestrada y llevada al CCD de Jefatura de Policía. Allí pudo escuchar a su hermano. María Cristina fue liberada y Matías Claudio continúa desaparecido

Javier Hipólito Centurión (desaparecido)
Tenía 39 años, estaba casado, tenía dos hijos, trabajaba en un taller mecánico y cursaba el 6º año de la carrera de Ingeniería Mecánica en la Universidad Tecnológica Nacional. Era militante de la Juventud Peronista. El 19 de agosto del 76, alrededor de las 20.30, cuando salía del bar "Il Sorpasso" (Mendoza 536), fue interceptado en Mendoza y 25 de Mayo, por un Torino de cuatro puertas, azul/celeste, chapa patente de Capital Federal, del que descendieron cinco hombres vestidos de civil, con armas cortas y largas, entre ellos Ricardo Oscar Sánchez y Froilán Ruiz (a) "Carpincho" y lo introdujeron en el coche.

El secuestro fue presenciado por amigos de Centurión, desde la vereda del bar. Dos de ellos subieron a su auto y siguieron al Torino, que se dirigió hasta la ex Jefatura de Policía. En ese CCD fue visto por un testigo entre agosto y octubre de 1976. Centurión figura en una lista elaborada por la policía de la provincia titulada "Indice de declaraciones de Delincuentes Subversivos", con la sigla DF que indica que su ejecución fue decidida por la llamada "Comunidad Informativa de Inteligencia".

Hasta la fecha, permanece desaparecido.

Carlos Oscar Jiménez (desaparecido)
Era delegado gremial de la fábrica Grafanor, en Famaillá. El 25 de enero de 1977, a las 21.15, cinco hombres vestidos de civil, que se trasladaban en un furgón Chevrolet blanco, encapuchados, con borceguíes, pantalones verdes de fajina y armas largas ingresaron a su domicilio en calle Colón 835, de la ciudad de Concepción, luego de voltear la puerta a patadas. Lo sacaron de la casa y le vendaron los ojos. Todo ocurrió en presencia de su madre, María Corbalán de Jiménez.

Fue visto en la base militar del ex Ingenio Nueva Baviera en el año 1977 y en el CCD de Jefatura de Policía. Continúa desaparecido.

Demetrio Angel Chamatrópulos (liberado, "bajo vigilancia")
Era guardaparques de la UNT. El 5 de mayo de 77, después de la medianoche, y mientras descendía del cerro San Javier en su camioneta rastrojera, acompañado por una enfermera, fueron interceptados por un Ford Falcon color azul, en cuyo interior habían cuatro personas encapuchadas. A Chamatrópolus, lo golpearon y obligaron a acostarse el asiento trasero de un Ford Falcon, le pusieron un arma en la cabeza y lo taparon con una capa.

Fue trasladado al CCD de Jefatura de Policía, donde fue encerrado, con los ojos vendados y maniatado. Fue torturado y acusado de colaborar con los guerrilleros. Pudo divisar a través de un ventiluz la calle Santa Fe y escuchó gritos de otros hombres y mujeres que eran torturados. Entre sus captores estaba Luis Armando De Cándido. Le asignaron el número 25, que llevaba escrito en un pedazo de madera terciada y colgado con un hilo. En una oportunidad pudo ver a Antonio Bussi, Albino Mario Zimmermann y Roberto "el Tuerto" Albornoz, cuando visitaban el lugar donde estaba detenido.. 

Fue liberado el 13 de junio del 77 a las 2.30 de la madrugada, luego de un simulacro de fusilamiento, pero continuó bajo vigilancia.

Pedro Antonio Cerviño y José Ramón Cerviño (secuestrados, torturados) 
Los hermanos fueron secuestrados el 8 de febrero del 77, cuando regresaban de su trabajo, en la Empresa Industrias Refractarias del Norte S.A. en Lastenia, en su auto AMI 8. Al llegar a la Banda del Río Salí los interceptó un Peugeot 504. Cuatro personas armadas, vestidas de civil, los obligaron a bajar del auto y los introdujeron por la fuerza en el asiento trasero del Peugeot, donde los llevaron agachados hasta el CCD de Jefatura de Policía.

Pedro Antonio Cerviño compartió cautiverio con Azucena Nélida de Forti, Pedro Corroto, Ricardo Salinas y su mujer, Griselda Ponce y una señora Margarita. El 7 de marzo de 1977 fue trasladado a la Brigada de Investigaciones de la Policía de Tucumán y sometido a tormentos. Recibió amenazas de muerte sobre su familia, que se materializaron con el posterior secuestro de su madre, Matilde Palmieri de Cerviño.

José Ramón Cerviño estuvo detenido en el CCD de Jefatura de Policía por dos o tres semanas, durante las cuales también fue torturado. Luego lo liberaron y le dieron prisión domiciliaria.

Ambos fueron sometidos a un Consejo de Guerra, en la V° Brigada de Infantería, el cual fue presidido por el entonces teniente coronel Jorge Carmen Rafael Montero. A Pedro Cerviño lo condenaron a 14 años de prisión por el delito de asociación ilícita calificada en base a una declaración falsa que le hicieron firmar. A José Ramón lo absolvieron. En marzo de 1977 fue trasladado al penal de Villa Urquiza y posteriormente a Sierra Chica donde fue liberado en diciembre de 1982.

José Guetas Chebaia (desaparecido)
Fue secuestrado de su domicilio, en avenida Mate de Luna 3.921, el 24 de marzo de 1976, cerca de la 1.30 de la madrugada, por un grupo de personas armadas, encapuchadas, con borceguíes negros y pantalón de grafa azul, al mando de Roberto Heriberto Albornoz, que se identificaron como pertenecientes a "Coordinación Federal". Luego de revisar la casa y llevarse los objetos de valor que encontraron, secuestraron a Chebaia y se retiraron en tres vehículos, un Ford Falcon, un Torino y un Renault 12.

Rubén Chebaia (hijo del desaparecido) y Vicente Daniel Villagra intentaron seguirlos en su vehículo particular, lo que les fue impedido por soldados apostados en avenida Mate de Luna y América. Dos horas después, llegó una patrulla del Ejército, al mando del Coronel Norberto Ricardo Villegas, con una orden para que José Guetas Chebaia se presentara ante el Comando de la V° Brigada de Infantería. Al serle informado de los hechos, requisaron la casa y se marcharon. Antes, hicieron una llamada telefónica desde ese domicilio. Manifestaron, textualmente: "Operativo 12 cumplido".

Según el testimonio de Andrés Francisco Valdez ante la Comisión Nacional de Desaparición de Personas (Conadep), la víctima fue interrogada en 1976 por el Regimiento de Infantería de Monte 28 de Tartagal, aproximadamente a las 22 horas por órdenes directas de Antonio Domingo Bussi, y posteriormente fue ejecutado. Permanece desaparecido.

Fidel Emilio Correa (liberado luego de ser torturado)
Era empleado del Ingenio Ñuñorco y delegado gremial. Conducía un plan de lucha de los empleados por un manejo incorrecto de la empresa. El 11 de noviembre de 1977, a las 18.30, fue detenido junto a tres compañeros, en su lugar de trabajo, por efectivos del Ejército fuertemente armados, entre ellos el Mayor Zapata, quien lo acusó de agitador y subversivo y lo amenazó con pegarle un tiro en la cabeza si le comprobaban algo; todo esto en presencia del comisario Almirón.

Fue llevado a la Comisaría de Monteros, donde permaneció incomunicado por dos días. Luego fue trasladado a la Brigada de Investigaciones de la Jefatura de Policía, donde permaneció detenido por nueve días. Luego fue liberado.

Pedro Guillermo Corroto (desaparecido)
Dirigente de la Juventud Peronista, secuestrado el 21 de enero del 77, a las 2 de la madrugada, por un grupo de personas vestidas de civil, fuertemente armadas, que violentaron la puerta de su domicilio, en Monteagudo 42, de Monteros. Allí estaban sus hijos menores de edad y su esposa. Afuera de la casa había soldados, un camión del Ejército y un vehículo blindado en el que viajaban el comisario Juan Martín Almirón, junto a su chofer Juan Carlos Valdéz y Hugo Ricardo Andrada de la Policía de Monteros, todos ellos pertenecientes a un grupo de tareas al mando de Marcos Urrutia, quien era segundo jefe de vigilancia del Ingenio Nuñorco.

Corroto estuvo detenido en el CCD que funcionaba en el Ex Ingenio Nueva Baviera en enero de 1977. En febrero de 1977, fue trasladado al CCD Jefatura de Policía de Tucumán, donde fue torturado. En ambos lugares fue visto por testigos.

A la fecha, Pedro Guillermo Corroto continúa desaparecido.

Francisco Rafael Díaz (dos veces secuestrado, liberado), Francisco Rafael Díaz (h) (desaparecido)
En diciembre de 1975 Francisco Rafael Díaz fue sacado de su casa de Lavalle 3.354 de San Miguel de Tucumán, por un grupo de policías comandado por Roberto Heriberto Albornoz y llevado a la Brigada de Investigaciones, donde fue sometido a un interrogatorio. En el hecho participó además el Jefe de Policía, Arrechea. Fue liberado al día siguiente.

En la primera semana de marzo de 1976 Francisco Rafael Díaz fue nuevamente secuestrado de su domicilio por unas 15 personas de civil, fuertemente armadas, con bigotes postizos y botas militares. A la madrugada, Díaz fue llevado en un auto a la casa de su ex esposa, donde secuestraron a su hijo, Francisco Rafael Díaz (h). Fueron trasladados a la Escuela Universitaria de Educación Física (EUDEF) donde fueron sometidos a un interrogatorio. Fueron liberados al día siguiente.

El 25 de mayo del 78, pasada la medianoche, Francisco Rafael Díaz (h) fue secuestrado nuevamente, por un grupo de unas seis o siete personas armadas, que se identificaron como miembros de la Policía y del Ejército. Fue trasladado a la Brigada de Investigaciones de la Jefatura de Policía. A la fecha, Francisco Rafael Díaz (h) permanece desaparecido.

Ismael Adriss (desaparecido)
Tenía 26 años, estaba en el último año de la carrera de Ciencias Económicas y militaba en la Juventud Peronista. El 16 de noviembre del 77, a las 15.30, en 9 de Julio y Lavalle, cinco hombres armados lo obligaron a subir en un auto marca Opel, color verde limón, chapa patente C 617.395. Alcanzó a gritar su nombre mientras se lo llevaban.

Fue trasladado ese mismo día al CCD de Jefatura de Policía. De allí fue trasladado por miembros del Destacamento 142 de Inteligencia sin rumbo conocido.

Ismael Adriss continúa desaparecido.

Daniel Alfredo Díaz (liberado), Juan Leandro Eudaldo Díaz, Susana Macor de Díaz, José Américo Díaz (desaparecidos)
El 27 de mayo del 76, cerca de las 3, seis personas armadas y encapuchadas vestidas de civil y una con uniforme militar color verde oliva, que se identificaron como policías, irrumpieron violentamente en una obra en construcción de calle Rivadavia, casi esquina pasaje Berthés de esta ciudad, donde Daniel Alfredo Díaz cumplía funciones de sereno y electricista. Fue golpeado, encapuchado con su propia camisa e introducido en el baúl de un Ford Falcon. Lo llevaron a su domicilio familiar, en Rivadavia 616 de San Miguel de Tucumán. De ese lugar, los mismos captores se llevaron secuestrados a Juan Leandro Eudaldo "Parche" Díaz y a José Américo "Cuqui" Díaz, hermanos de Daniel Alfredo, y a Susana Macor de Díaz, esposa del primero.

Todos fueron conducidos al CCD de Jefatura de Policía, en donde fueron esposados y les vendaron los ojos. Fueron brutalmente golpeados.

Daniel Alfredo Díaz fue liberado a los 10 días aproximadamente, mientras que Juan Leandro Díaz, José Américo Díaz y Susana Macor de Díaz, permanecen desaparecidos.

Daniel Alfredo Díaz fue nuevamente detenido y torturado. Fue llevado a la Comisaría de San Pablo, donde quedó detenido ilegalmente por "presunto guerrillero" durante cuatro días más. Al tercer mes de ser puesto en libertad, incendiaron su casa con una bomba molotov.

Manuela Margarita Díaz
Era maestra en la Escuela Nacional Nº 14 de la localidad de Palma Sola, provincia de Jujuy. El 17 de febrero de 1977, entre las 21.30 y las 22, tres hombres con armas de fuego (uno de ellos con la cara tapada), descendieron de tres vehículos e ingresaron violentamente a su domicilio, en Calle 16, n° 134 de El Manantial, Tucumán, donde vivía junto con sus padres, a quienes encerraron en el baño y secuestraron a Manuela Margarita. Fue trasladada al CCD de Jefatura de Policía, permaneciendo allí detenida ilegalmente y siendo vista por Pedro Cerviño y Carlos María Gallardo.

Víctor Felipe Egloff (desaparecido)
Secuestrado el 12 de mayo del 77, a la 1.30, de su domicilio de San Martín 2.728, por siete personas armadas, con las caras cubiertas y vestidas de civil que se identificaron como policías. Ingresaron violentamente al inmueble, y entre ellos habría estado Roberto Heriberto Albornoz.

Fue trasladado al CCD de Jefatura de Policía o a la Brigada de Investigaciones, donde prestó declaración bajo tortura. Al día de hoy Víctor Felipe Egloff continúa desaparecido.

Raúl Edgardo Elías (liberado luego de ser torturado)
Detenido el 6 de junio del 76, en un Renault 12 rural color naranja. El operativo estaba a cargo de Félix Arturo González Naya, en el que también participaron el oficial ayudante Juan David Flores, y otro policía de apellido Ibarra.

Fue llevado al CCD de Jefatura de Policía, donde permaneció vendado y esposado. Los torturadores, además de los nombrados, eran Roberto Heriberto Albornoz, Luis Armando De Cándido y un tal Chaile.

Fue liberado el 9 de octubre de 1976.

Juan Antonio Fote (secuestrado, torturado y luego liberado)
El 19 de abril de 1975, cerca a las 3 de la madrugada, unas 30 personas con uniformes policiales, se presentaron en su domicilio de Cebil Redondo, departamento Yerba Buena. Se lo llevaron en un Torino verde, conducido por el oficial Rodolfo Quintana, que se incorporó a una larga caravana de autos que iba realizando allanamientos y secuestros. Luego, Fote fue introducido en un carro de asalto. A las 6 llegaron a la Brigada de Investigaciones de la Jefatura de Policía, donde fue torturado. En una oportunidad, al caérsele la venda de los ojos, pudo reconocer a dos de sus torturadores, el "Rengo" Chocobar y Roberto Heriberto Albornoz. También formaban parte de ese CCD, el hermano de Albornoz, de nombre Hugo, un tal Escobar, Miguel Ángel Carrizo (quien en dicho momento era secretario de Albornoz), Hidalgo, un sargento Pérez y Ricardo Oscar Sánchez.

El 2 de mayo, fue conducido al CCD "La Escuelita", de Famaillá. El 28 de mayo, el oficial Quintana lo trasladó nuevamente al CCD de Jefatura de Policía, donde fue interrogado una vez más por Roberto Albornoz y por Miguel Ángel Carrizo. El 9 de junio del 75, fue trasladado al Penal de Rawson, donde estuvo por cinco años aproximadamente, el 9 de junio de 1980 fue enviado al Penal de La Plata, donde permaneció hasta el 17 de noviembre del 81, cuando quedó con libertad vigilada hasta el 10 de diciembre del 82.

Alberto Luis Gallardo (secuestrado cuatro veces, torturado y liberado) y Carlos Alberto Gallardo (14 años, torturado y luego liberado)
En agosto del año 1975 un grupo de 12 o 15 hombres armados, algunos vestidos de civil, otos con prendas militares o cascos de la policía federal, irrumpieron en el domicilio de Alberto Luis Gallardo, militante de la Juventud Peronista, en Mendoza 1.340, golpearon a todos los moradores y se llevaron a Alberto Luis Gallardo y a su hijo de 14 años Carlos Alberto. Fueron llevados al CCD llamado "La Escuelita", que funcionaba en la Escuela Diego de Rojas de Famaillá, donde fueron interrogados y torturados durante tres días. Luego fueron dejados en la Iglesia San Pío X.

La noche del 24 de marzo de 1976, detuvieron por segunda vez a Luis Alberto Gallardo y lo trasladaron al CCD de Jefatura de Policía, donde fue interrogado y golpeado por un grupo de alrededor de siete personas, entre las que se encontraba Roberto Heriberto Albornoz. A las cinco de la mañana del día siguiente, lo dejaron en libertad.

Fue nuevamente secuestrado en abril de 1976, al mediodía, en San Martín y 25 de Mayo. Lo volvieron a trasladar al CCD de Jefatura de Policía. Allí, Roberto Albornoz ordenó que le pusieran una capucha y se lo llevaron al CCD Arsenal Miguel de Azcuénaga. Un día después lo sacaron, esposado y con capucha, y lo liberaron, en horas de la noche, en las inmediaciones del Parque 9 de julio.

Cuando regresó a su casa, se encontró con que había sido saqueada nuevamente, que golpearon a su esposa y a sus hijos y que se llevaron dinero, joyas, documentación del partido, equipos de trabajo, entre otras cosas.

A fines de abril de 1976, alrededor de las 22, Luis Alberto Gallardo fue nuevamente interceptado en su vehículo. Lo encapucharon, esposaron y lo trasladaron al CCD de Jefatura de Policía. Allí fue sometido a interrogatorios bajo torturas. Luego lo condujeron al CCD Arsenal Miguel de Azcuénaga, donde continuaron torturándolo. Fue liberado en la avenida Juan B. Justo.

Carlos María Gallardo (secuestrado, torturado y luego pasado a disposición del PEN)
El 27 de diciembre del 76, alrededor de las 18, Carlos María Gallardo fue interceptado por dos personas vestidas de civil, en San Juan y Laprida de la ciudad de San Miguel de Tucumán, quienes lo introdujeron en la parte trasera de un Ford Falcon, donde le taparon los ojos con una venda y lo golpearon.

Fue trasladado al CCD de Jefatura de Policía, donde fue interrogado y torturado durante cuatro días seguidos. Figurando en el "Indice de declaraciones de Delincuentes Subversivos" con la palabra "Libertad".

Fue trasladado al penal de Villa Urquiza y puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional. En el mes de octubre de 1978 fue liberado del Penal de Sierra Chica.

Luisa Ana Ibáñez (desaparecida)
Tenía 29 años, trabajaba como secretaria en el Sanatorio Rivadavia y militaba en la Juventud Universitaria Peronista. El 27 de mayo del 77, a la 22, después de salir de su trabajo y mientras caminaba con otras personas por Muñecas y Santiago del Estero, fue detenida por un grupo de tres personas armadas, vestidas de civil, que circulaban en un Ford Falcon anaranjado sin patente. Fue obligada a subir al vehículo y la trasladaron al CCD Jefatura de Policía. Allí prestó declaración bajo tortura. Fue vista en julio de 1977, en el CCD Jefatura de Policía. Hasta el día de hoy, Luisa Ana Ibáñez continúa desaparecida.

Miguel Antonio Lapetina (secuestrado, torturado antes de recibir la libertad)
Fue detenido a fines de 1975 o principios de 1976, en el bar Bernasconi, sito en calle San Martín de por dos personas vestidas de civil y liberado luego de ser sometido a interrogatorio por una persona de apellido Abbas.

Nuevamente detenido a fines de agosto de 1976, esta vez, fue llevado a un centro clandestino de detención ubicado en Choromoro, a cargo de militares, donde fue interrogado bajo tormentos. El 16 de setiembre del 76 fue trasladado a la Brigada de Investigaciones de la Policía, donde Félix Arturo González Naya y Roberto Heriberto Albornoz lo interrogaron y lo golpearon.

Se le inició una causa judicial ante el Juzgado Federal de Tucumán (a cargo de Manlio T. Martínez) por supuesta infracción a la ley de estupefacientes, fue trasladado a la unidad penitenciaria de Villa Urquiza. A causa de las graves lesiones sufridas fue internado en el Hospital Padilla de esta ciudad. Se ordenó su excarcelación el 4 de mayo de 1977.

Francisco Eudoro Lazarte (torturado y obligado a entregar tierras y una casa)
Fue secuestrado de su domicilio, en Amaicha del Llano (paraje Km 1.240), el 6 de enero del 77, por un grupo de personas encapuchadas con armas en mano. Fue trasladado a la Jefatura de Policía, lugar donde fue torturado. Pudo reconocer a Juan Abraham (a) "el Turco". Lo amenazaron de muerte a él y su familia si no entregaba la casa y las tierras que había adquirido por la compra de acciones y derechos de un juicio referido a una finca en el departamento de Monteros y a un departamento ubicado en la calle Florida 611. Luego de 45 días fue dejado en el parque 9 de Julio.

Días después, recibió un mensaje del jefe de Policía, Mario Albino Zimmermann, mediante el cual le hacían saber que debía presentarse en la Escribanía de Angel Guillermo Figueroa. Allí, el escribano le puso enfrente un acta notarial en la cual quedaba asentado que le devolvía a la señora Abregú de Gattei la finca y la casa de la calle Buenos Aires, y que se negaba a recibir pago. Posteriormente desde la Jefatura de Policía lo intimaron a presentarse en la Comuna de Santa Rosa y los Rojos -Monteros- para pagar unos impuestos de las propiedades que ya había sido obligado a ceder; pagos que realizó debido al temor que sentía en ese momento.

Ricardo Daniel Somaini (desaparecido)
Fue secuestrado violentamente de su domicilio familiar de avenida Juan B. Justo 1.451, el 22 de abril de l 77, a las 2 de la madrugada. Lo obligaron a ir hasta la casa de otra persona y luego trasladado al CCD de Jefatura de Policía, donde permaneció en cautiverio por lo menos hasta junio de 1977. Allí prestó declaración bajo tortura. Ricardo Daniel Somaini continúa desaparecido.

Antonio Domingo Paz (desaparecido)
Era estudiante de Ciencias Económicas. Fue secuestrado de su domicilio en Los Ralos, el 9 de octubre del 76, a 3.20 de la madrugada, mientras descansaba junto a su esposa y su hijo de dos años y medio. Era un grupo de alrededor de cinco personas portando armas de guerra, uniformadas y encapuchadas, que se identificaron como policías. Cuando la esposa le preguntó al que parecía el jefe de los secuestradores adónde llevaban a su marido, le respondió con tonada cordobesa: "a Investigaciones". Fue trasladado al CCD de Jefatura de Policía o a la Brigada de Investigaciones, donde prestó declaración bajo tortura. Continúa desaparecido.

Miguel Angel Núñez y Carlos Moisés Núñez (secuestrados, liberados)
Miguel Angel Nuñez fue secuestrado el 14 de mayo del 75 por un grupo de policías vestidos de civil. Pudo reconocer al policía Ramón Chaile (f) entre sus captores y escuchó a los policías que hablaban de órdenes impartidas por el Comisario Albornoz. Ese mismo día, a las 3, otro grupo de policías (de civil y portando armas largas) secuestró a Carlos Moisés Núñez de su domicilio en Emilio Castelar 2.521. Lo llevaron a la Jefatura de Policía, lugar que reconoció al levantarse la venda. Allí también reconoció la voz de su hermano Miguel Angel.

Miguel Angel fue trasladado al CCD "Escuelita de Famaillá" donde fue torturado. Al tiempo, fue trasladado a la cárcel de Villa Urquiza y cinco días después, al Penal de Rawson. Fue puesto en libertad el 23 de octubre del 83.

Carlos Moisés fue llevado en un auto, por un camino con parte de asfalto y de ripio hasta llegar a un lugar donde lo hicieron ingresar y fue entregado a la guardia de Gendarmería. En ese lugar permaneció 15 días, en una pieza con muchos detenidos. Fue sometido a torturas y supo que sus captores, que pertenecían a Gendarmería. Ellos mismos afirmaron que los interrogatorios los efectuaban policías federales. Carlos Núñez fue liberado, previa firma de un documento que no pudo leer. Al llegar a su domicilio se encontró con que su casa de madera había sido quemada. Supo por sus vecinos que los autores del incendio fueron sus captores.

Juan Carlos Castro (desaparecido)
Era cabo de la policía y sumariante en la comisaría de La Reducción. El 29 de abril de 1977 subió a un automóvil Ford Falcon, de color metalizado, en el que se encontraban tres o cuatro policías uniformados. Nunca llegó a su casa.

Su esposa intentó hacer la denuncia pero el jefe de la comisaría de La Reducción, Hernán Carrizo, se negó a recibírsela.

Fue trasladado a la Brigada de Investigaciones de la Jefatura de Policía, donde prestó declaración bajo tortura. Figura en el "Indice de declaraciones de Delincuentes Subversivos" con la sigla DF (Disposición Final).

El 25 de mayo de 1977, el comisario David Ferro le dijo a la esposa de Castro que su esposo estaba detenido en la Brigada de Investigaciones porque el jefe de la comisaría de Monteros, de apellido Almirón (anterior jefe de Castro), había producido un informe en su contra. Juan Carlos Castro continúa desaparecido.

Salvador Leocadio Navarro (secuestrado y luego liberado, fallecido)
El 13 de julio de 1976, a las 17, estaba trabajando con su esposa en una finca, entre la Curva de Los Vega y Los Pocitos, Departamento Tafí Viejo, cuando llegaron al lugar cuatro o cinco automóviles y un camión de los que descendieron alrededor de seis hombres vestidos de civil, a cara descubierta y fuertemente armados. Del camión hicieron bajar a una mujer de nombre Liliana, quien señaló a Navarro diciendo "ese es". Entonces lo golpearon y secuestraron.

Fue trasladado a la Brigada de Investigaciones de la Policía de la provincia, donde lo torturaron. Luego de permanecer detenido un mes y cuatro días, le informaron que sería puesto en libertad, y le advirtieron que nunca más debía meterse en política.

Salvador Leocadio Navarro falleció en el año 1986.

Berta Soldati (desaparecida) y Carlos Severino Soldati (liberado luego de sufrir torturas)
El 6 de junio del 76, a las 10.30, varios hombres vestidos de civil, fuertemente armados y a cara descubierta irrumpieron en el lugar de trabajo de Berta Soldati, en San Juan al 800, y se la llevaron secuestrada. Fue trasladada en un Renault 12 al CCD Jefatura de Policía, donde fue vista en agosto de 1976. Según testigos, prestó declaración bajo tortura y figura en el "Indice de declaraciones de Delincuentes Subversivos" con la sigla DF que indica que fue ejecutada.

Hasta la fecha Berta Soldati permanece desaparecida.

Carlos Severino Soldati (hermano de Berta), fue secuestrado de su domicilio en la zona de Manuela Pedraza, Departamento Simoca, el 28 de setiembre del 76, a la madrugada, por un grupo de entre 15 y 20 personas, fuertemente armadas, que se movilizaba en un Torino, un furgón y un camión del Ejército.

Fue llevado a un CCD en la localidad de Famaillá, presumiblemente el ex Ingenio Nueva Baviera, donde fue interrogado bajo torturas. La noche siguiente fue trasladado al CCD de la Jefatura de Policía, donde también fue torturado. Su cautiverio se mantuvo en esas condiciones durante 11 días, luego de lo cual fue dejado en libertad bajo amenazas de que no contara nada de lo que le había sucedido.

José Manuel Rodríguez (desaparecido)
El 3 de septiembre de 1976, a las 17.30 horas, un grupo de alrededor de 10 militares rodeó la manzana y luego irrumpió en el domicilio de José Manuel Rodríguez, en Matheu 665, donde se robaron todo, y luego lo cargaron en un camión.

Rodríguez fue trasladado a la Brigada de Investigaciones de la Policía. Sus hermanos se enteraron dónde estaba y le llevaron comida. El 8 de septiembre le permitieron a Marta Elsa visitar y conversar con su hermano. El 11 de septiembre, cuando volvió a visitarlo, le informaron que había sido puesto en libertad la noche anterior y le mostraron un libro donde constaba el egreso.

José Manuel Rodríguez prestó declaración bajo tortura. Figura en el "Indice de declaraciones de Delincuentes Subversivos", con la sigla DF que indica que su ejecución fue decidida por la llamada "Comunidad Informativa de Inteligencia".

Al día de hoy continúa desaparecido.

Humberto Rubén Ponce (desaparecido)
Militante de la Unión Cívica Radical que el 31 de mayo de 1977, a las 13.40, fue secuestrado de su domicilio en Buenos Aires 671, por un grupo de cinco personas jóvenes que portaban armas cortas y que manifestaron pertenecer al Ejército. En el mismo operativo los captores robaron dinero y el automóvil Dodge 1.500 modelo 1974, de propiedad del padre de la víctima.

Ponce fue trasladado al CCD de Jefatura de Policía donde fue reconocido por testigos en julio de 1977. Prestó declaración bajo tortura, y figura en el "Indice de declaraciones de Delincuentes Subversivos” con la sigla DF que indica que su ejecución fue decidida por la llamada “Comunidad Informativa de Inteligencia”.

Hasta la fecha Humberto Rubén Ponce continúa desaparecido.

Ricardo Luis Salinas y Silvina Parrile de Salinas (desaparecidos)
Fueron detenidos en la vía pública de San Salvador de Jujuy el 7 de enero del 77. Luego fueron trasladados al CCD de Jefatura de Policía de Tucumán (febrero de 1977), en donde fueron torturados. Al menos dos sobrevivientes de ese CCD los reconocieron como detenidos ilegales en ese lugar. Ambos prestaron declaración bajo tortura y figuran en el "Indice de declaraciones de Delincuentes Subversivos" con la sigla DF.

A la fecha, ambos permanecen desaparecidos.

Wilfredo Rodríguez (secuestrado)
Fue secuestrado de su lugar de trabajo, en calle Laprida 213, el 30 de julio del 76, por personal perteneciente a la Policía de Tucumán. También irrumpieron en su domicilio. Fue trasladado a la Seccional IIº de la Policía, donde estuvo como detenido incomunicado. Al día siguiente fue liberado y en el mismo momento fue detenido por dos policías uniformados, quienes lo trasladaron a la Brigada de Investigaciones. Lo liberaron el 4 de agosto del 76 fue liberado, y durante mucho tiempo , sufrió llamadas telefónicas intimidatorias.

Luis Rojas y José Dalmiro Rojas (padre e hijo, ambos desaparecidos)
Luis Rojas tenía 46 años, estaba casado y trabajaba en el Ingenio Concepción como mecánico. José Dalmiro Rojas era su hijo, tenía 23 años, era soltero y trabajaba como bibliotecario en la Uni-versidad Nacional de Tucumán. Fue secuestrado del domicilio familiar en 25 de Mayo al 100 de Banda de Río Salí el 21 de junio del 77, a las 2 de la madrugada, por un grupo de hombres armados, algunos con uniforme de policía.

El 13 de agosto de ese mismo año se llevaron a su padre, Luis. A las 3 de la madrugada, se realizó otro operativo en el mismo domicilio y se lo llevaron diciendo que “querían que conversara con su hijo”. Previamente lo envolvieron con una sábana.

Ambos estuvieron detenidos en el CCD de Jefatura de Policía. Luis y José Dalmiro Rojas prestaron declaración bajo tortura y figuran en el "Indice de declaraciones de Delincuentes Subversivos con la sigla DF (que indica que fueron ejecutados).

Al día de la fecha ambos continúan desaparecidos.

Domingo Nicolás Romano (desaparecido)
Trabajaba como empleado administrativo en los Talleres Esperanza (CONASA), tenía actividad sindi-cal, y era hermano del político y dirigente gremial Benito Vicente Romano. Fue secuestrado de su domicilio en Delfín Gallo, Departamento Cruz Alta, el 12 de enero del 78, a las 5 de la madrugada, por personal de la Brigada de Investigaciones de la Policía de Tucumán, lugar a donde fue trasladado y luego torturado.

Hasta la fecha, permanece desaparecido.

Arturo Alberto Lescano (desaparecido)
De 16 años de edad. En diciembre de 1975 fue detenido ilegalmente en su domicilio de la ciudad de Santiago del Estero, por personal de la SIDE. Fue privado de su libertad y torturado durante siete días.

Por temor a ser nuevamente secuestrado, Lescano escapó a la provincia de Tucumán y permaneció en contacto con su madre por vía telefónica hasta los primeros meses de 1976. Por una llamada anó-nima su madre pudo saber que Lescano había sido detenido en un operativo policial el 12 de mayo del 76, mientras transitaba en bicicleta en la localidad de Cebil Pozo.

Fue trasladado al CCD de Jefatura de Policía, donde fue visto en el mes de agosto de 1976. Prestó declaración bajo tortura, de la que existe una presunta constancia manuscrita.

Hasta la fecha Arturo Alberto Lescano continúa desaparecido.

María Esther Silva (desaparecida)
En la madrugada del 8 de junio de 1976, en horas de la madrugada, cuatro personas vestidas de civil y una con uniforme policial irrumpieron en el domicilio de Marta Lía Silva viuda de Masaguer, ubicado en el barrio San Agustín de la localidad de Alderetes. Buscaban a su hijo Juan Masaguer, a quien no encontraron.

Por temor, Marta Lía Silva hizo viajar a su hijo a la República de Bolivia, y ella con su marido, se fueron a vivir a casa de su hermana. Durante ese tiempo pudieron constatar que su casa de Alderetes había sido arrasada en varias oportunidades y se encontraba ocupada por personas armadas. Ante ello, se fue a vivir a casa de una familia de apellido Viojo.

María Esther Silva fue secuestrada de su domicilio el 21 de setiembre del 76, y trasladada al CCD de Jefatura de Policía. Prestó declaración bajo tortura.

Al día de hoy, María Esther Silva continúa desaparecida.

En el año 1984, en la casa de María Esther vivía el agente de policía Luis Antonio Maldonado Ovejero. Antes que él, esa casa estuvo ocupada por otro agente de policía, de apellido Quintana.

Nélida Azucena Sosa de Forti (secuestrada con sus cinco hijos, desaparecida)
Fue secuestrada el 18 de febrero del 77, a las 8.45, cuando junto con sus cinco hijos (de 16, 13, 12, 11 y 8 años) se encontraban en el aeropuerto de Ezeiza, a bordo del vuelo 284 de Aerolíneas Argentinas que partía a Caracas (Venezuela) para reunirse con su esposo y padre de los niños. Las víctimas ya se encontraban embarcadas. Los hicieron descender a la fuerza y luego entregados a cinco personas vestidas de civil que se movilizaban en dos automóviles. Se habían identificado previamente como un Mayor del Ejército y personal a sus órdenes que se apersonaban para cumplir las órdenes de detención del matrimonio Forti "emanadas de autoridades militares de la Provincia de Tucumán".

Los trasladaron a un CCD en la Provincia de Buenos Aires.

El 22 de febrero de 1977, fueron llevados en dos vehículos, con los ojos vendados y manos atadas. Los cinco chicos fueron dejados al costado de la calle, cerca de un domicilio conocido, con los ojos vendados y junto con su equipaje, sin volver a tener contacto con su madre.

Nélida Azucena Sosa fue trasladada a Tucumán y permaneció cautiva en el CCD de Jefatura de Policía, donde fue torturada. Pudieron verla en ese lugar en varias oportunidades, desde marzo de 1977, en pésimo estado de salud. Roberto Heriberto Albornoz le dijo a un testigo que Azucena Sosa de Forti se encontraba en ese centro.

Al día de hoy continúa desaparecida.

Rubén Lindor Tártalo
Médico que fue secuestrado por personas desconocidas en la vía pública de la ciudad de San Miguel Tucumán el 24 de junio del 76. Su auto apareció luego abandonado en las inmediaciones del Instituto de Maternidad.

Fue trasladado al CCD de Jefatura de Policía, donde prestó declaración bajo tortura. Un testigo pudo presenciar la muerte de Rubén Lindor Tártalo en ese CCD, que ocurrió una mañana en la que éste amaneció sin vida, a su lado, a consecuencia de un infarto que se le habría producido en la sesión de torturas. El cuerpo sin vida de Tártalo nunca fue entregado a sus familiares.

Juan Carlos Di Lorenzo y María del Pilar Carmen Toledo (desaparecidos)
Secuestrados el 6 de noviembre del 76, entre las 18 y las 19, mientras circulaban por avenida Independencia al 2.000, en una motocicleta. Fueron trasladados al CCD de Jefatura de Policía, donde fueron vistos en diciembre de 1976. Luego, María del Pilar habría sido trasladada a otro CCD de Buenos Aires. Prestó declaración bajo tortura en Jefatura. Figura en el "Indice de declaraciones de Delincuentes Subversivos" con la sigla DF (Disposición Final). Ambos permanecen desaparecidos.

Héctor Gerardo Tula (desaparecido)
Fue secuestrado el 8 de junio de 1976, las 4, de su domicilio, de esta ciudad, por un grupo de 11 personas fuertemente armadas, algunas con uniforme verde y otras de civil. Fue trasladado al CCD de Jefatura de Policía. Tula prestó declaración bajo tortura y figura en el "Indice de declaraciones de Delincuentes Subversivos" con la sigla DF, que indica que fue ejecutado.

Al día de hoy, continúa desaparecido.

Aida Inés Villegas y Jorge Villegas (desaparecidos)
El 2 de noviembre del 76, entre las 14.30 y 15, un grupo de personas armadas, de civil, con el rostro cubierto por medias, gorros y pañuelos, portando armas cortas y largas, ingresó al domicilio de Aída Inés Villegas. La golpearon y le aplicaron descargas eléctricas con el cable de un velador. Luego la sacaron de la casa, con la cara ensangrentada y amordazada, y la introdujeron en uno de los autos que esperaba afuera, que no tenía patente. Había dos vehículos más y un camión del Ejército con soldados armados. Según testigos, fue trasladada al CCD de Jefatura de Policía.

Jorge Villegas fue detenido en forma violenta y secuestrado del mismo domicilio, el 8 de junio de 77, alrededor de las 3 de la madrugada, por un grupo de cinco personas. Fue trasladado al CCD de Jefatura de Policía, donde fue visto en julio de 1977 por un testigo.

Ambos prestaron declaración bajo tortura en el CCD Jefatura. Ambos continúan desaparecidos.

Raúl Alfredo Carlevaro, Rosa del Carmen Quinteros de Viecho, Eduardo César Araujo (ejecutados en un falso enfrentamiento) y Juan Alberto Miño (logró escapar)
Rosa Quinteros de Viecho fue secuestrada entre mayo y julio de 1976 en la localidad de Río Seco, Tucumán, cuando se dirigía hacia San Miguel de Tucumán en un transporte público. Fue trasladada primero al CCD que funcionaba en la base militar del ex Ingenio Nueva Baviera, en Famaillá, donde fue reconocida por Juan Alberto Miño. Luego fue llevada a San Miguel de Tucumán, al CCD de Jefatura de Policía.

Juan Alberto Miño fue secuestrado en julio de 1976 durante la madrugada en Río Seco, Tucumán, junto a Juan Carlos Clemente (a) "Perro". Fue trasladado a Nueva Baviera, donde permaneció durante aproximadamente dos semanas y luego pasó al CCD de Jefatura de Policía. En ambos lugares fue torturado.

Eduardo César Araujo (a) "Viru", fue secuestrado el 14 de agosto del 76, junto con Juan Martín, cuando se encontraban en un bar de avenida Alem y Bolívar, por un grupo operativo integrado por Arturo Félix González Naya (f), los subcomisarios José Bulacio y Angel Custodio Moreno, los oficiales Luis De Cándido, Guillermo Agustín Fariña, Hugo Rolando Albornoz, y el cabo Carlos Reynoso. Fue trasladado al CCD de Jefatura de Policía.

Araujo, Carlevaro y Quinteros de Viecho prestaron declaración bajo tortura. Junto con Miño, fueron sacados del CCD de Jefatura de Policía y llevados en la caja de una camioneta a una vivienda en Blas Parera al 200 de esta ciudad, en donde todos fueron fusilados, excepto Miño, que logró escapar. Al día siguiente se publicó en los periódicos que había habido un "enfrentamiento" en el que habían resultado "abatidos tres extremistas" en el domicilio mencionado.

Justo Francisco Ontivero (liberado) y Juan Carlos Ontivero (desaparecido)
Justo Francisco Ontivero, de 15 años de edad, fue detenido el 13 de mayo del 76, en la casa donde vivía un hombre de apellido Jiménez, junto a su esposa, en el pueblo ex Ingenio Lules, por personal de la Policía Federal, en carros de asalto. Fue llevado a su domicilio, en el el Ingenio Lules, de donde secuestraron a su hermano, Juan Carlos Ontivero. Ambos fueron llevados junto a Juan Carlos Torres y otras personas a un CCD ubicado en Famaillá. Estuvieron cuatro días con los ojos vendados y fueron objeto de amenazas y a golpes. Luego fueron trasladados al CCD de Jefatura de Policía, donde estuvieron siete días y fueron liberados el 24 de mayo del 76.

El 26 de mayo del 76, alrededor de las 4 de la madrugada, volvió un grupo de personas vestidas de civil y -a cara descubierta- irrumpió nuevamente en el domicilio de ex Ingenio Lules y secuestraron a Juan Carlos Ontivero. Al día de hoy Juan Carlos Ontivero continúa desaparecido.

Horacio Marcelo Ponce (desaparecido)
Fue secuestrado el 24 de junio del 75 y conducido al CCD de Jefatura de Policía y luego al CCD conocido como "La Escuelita" (escuela Diego de Rojas, en Famaillá) donde lo interrogaron y lo dejaron en libertad dos días después.

El 22 de abril del 77, a la 1.30 de la madrugada, fue secuestrado de su casa por un grupo de personas vestidas de civil que portaban armas. Fue trasladado al CCD de Jefatura de Policía, donde fue visto en junio de 1977. Prestó declaración bajo tortura y se presume que fue ejecutado.

Horacio Marcelo Ponce continúa desaparecido.

Carlos Ernesto Pettarosi (torturado y luego liberado)
Fue secuestrado el 26 o 28 de mayo de 1975, a las 13, mientras se encontraba trabajando en el Cargadero Agua Blanca del Ingenio La Fronterita, Famaillá. Tres personas armadas lo introdujeron con los ojos vendados en una camioneta Rastrojero. Permaneció en cautiverio durante tres o cuatro meses, durante los cuales fue torturado. Fue liberado cerca del cementerio de Acheral y el Río Arenillas.

Su vivienda ubicada en Famaillá fue requisada en numerosas ocasiones por personal de las fuerzas armadas y de seguridad.

El 14 de abril del 76, alrededor de las 21 horas, volvió a ser detenido violentamente, por grupo de personas vestidas de civil, quienes decían cumplir órdenes de Roberto Albornoz. Lo llevaron primero a una comisaría -y a la madrugada- a la Escuela General Lavalle de Famaillá, que estaba a cargo de Almirón, donde fue sometido a distintos tipos de torturas físicas y psíquicas. Durante su cautiverio pudo saber que allí estaba el coronel Antonio Arrechea.

Finalmente, Petarrosi fue trasladado a la Brigada de Investigaciones de la Jefatura de Policía de la provincia, donde le sacaron las vendas y pudo ver que había más personas detenidas y pudo también reconocer entre sus captores a Insaurralde y a Roberto "Tuerto" Albornoz.

El 20 de julio del 76 fue liberado.

Raúl Gustavo Santillán (desaparecido)
Era estudiante y empleado municipal. El 22 de abril del 77, a la 1.30, fue secuestrado en su domicilio de Yerba Buena, por personas armadas que se movilizaban en un Peugeot 504 amarillo y un Ford Falcon. Su esposa, su hija de un año, su cuñado y su suegra fueron dejados encerrados en una habitación.

Fue trasladado al CCD de Jefatura de Policía, donde fue visto un testigo en junio de 1977. Prestó declaración bajo tortura, y se presume que fue ejecutado.

Al día de hoy continúa desaparecido.

Luis Alberto Barrionuevo (secuestrado y luego liberado)
Fue secuestrado en octubre de 1978, frente a los tribunales de San Miguel de Tucumán, por un grupo de cuatro personas vestidas de civil y armadas, que se movilizaban en una camioneta rural de color azul de la Policía Federal. Fue conducido hasta su domicilio, en Barrio Sur, el que fue requisado. Más tarde, lo llevaron a la Brigada de Investigaciones de la Jefatura de Policía, donde fue interrogado en varias ocasiones. A la semana lo trasladaron al Juzgado Federal. Lo liberaron dos días después.

Víctor Hugo Elías (desaparecido)
Era empleado de la UNT. El 29 de diciembre del 76, alrededor de las 20, mientras se encontraba trabajando en la inauguración del Museo Provincial, fue secuestrado por hombres vestidos de civil que se identificaron como personal de la Brigada de Investigaciones, dependencia a la que fue llevado.

Al día siguiente su esposa Julia Lemme se dirigió a la Brigada donde le informaron que Víctor Hugo se encontraba detenido por averiguaciones de antecedentes. Al día siguiente, Lemme volvió a concurrir a esa dependencia, donde le informaron que esa noche Elías iba a ser dejado libertad, lo que nunca sucedió.

Elías prestó declaración bajo tortura en la Brigada de Investigaciones o en el CCD Jefatura de Policía. Se presume que fue ejecutado.

Su esposa pudo averiguar que Elías estaba registrado en el libro de mesa de entradas de la Brigada, como ingresado el 2 de enero del 76, y como puesto en libertad el 4 de enero del 77.

Al día de hoy Víctor Hugo Elías permanece desaparecido.

Dora María Pedregosa (secuestrada y liberada luego de sufrir torturas)
Fue secuestrada de su domicilio en calle Marcos Paz, en la madrugada el 13 de marzo de 1976, por personas encapuchadas y armadas, que rompieron la puerta de ingreso de la casa. Ella se encontraba con a su marido y su hijo de 7 años. Fue trasladada al CCD de Jefatura de Policía, donde fue torturada e interrogada sobre el domicilio de su hermano Alfonso Humberto Pedregosa.

Al día siguiente fue trasladada a la Escuela Universitaria de Educación Física (Eudef) de la UNT, donde permaneció 45 días, siendo todas las noches sometida a torturas.

Compartió cautiverio con María Esther Moretti (desaparecida), su hermano Manuel Francisco Pedregosa (desaparecido), su cuñada Juana Peralta de Pedregosa quien se encontraba embarazada (liberada), y la compañera sentimental de su hermano Alfonso Humberto Pedregosa, Justina Carrizo alias "Tina" (desaparecida).

Una noche la sacaron del lugar, la pusieron en la parte trasera de una camioneta y la dejaron tirada al costado de la ruta en la zona de la Rinconada, sobre Avenida Solano Vera.

Carlos Antonio Soto (secuestrado y liberado, con graves secuelas por la tortura)
Fue secuestrado de su domicilio en avenida Belgrano al 2.000, a las 2.30 del 11 de enero del 76. Fue introducido en un automóvil y trasladado al CCD de Jefatura de Policía, donde fue torturado e interrogado. Después fue trasladado a la Escuela Universitaria de Educación Física (EUDEF) y más tarde al CCD Arsenal Miguel de Azcuénaga. De allí lo volvieron a llevar a la Jefatura, donde le preguntaron si conocía a un tal "Japonés" de apellido Valdez, a lo que respondió afirmativamente puesto que vivía en la misma cuadra.

Cuando trajeron a Héctor Juan Valdez le preguntaron si lo conocía a Soto, a lo que contestó de manera afirmativa, que siempre fueron vecinos. Cuando le preguntaron a Valdez por la militancia de Soto y su pertenencia a grupos subversivos, Valdez lo negó en reiteradas oportunidades. Luego sacaron a Soto y el guardia le dijo que le acababa de salvar la vida y que a Valdez lo matarían.

Carlos Antonio Soto fue liberado el día 21 de marzo de 1976. Como consecuencia de las torturas y de las condiciones de detención sufrió graves secuelas que duran hasta el presente.

Ricardo Aroldo Coman y Ramón Antonio Coman (secuestrados dos veces, torturados)
Ricardo Coman fue detenido el 2 de mayo del 75, en su domicilio, de Villa Carmela, por personal de la Policía. Lo subieron a un camión donde estaba Pascual Suárez, luego subieron a su hermano, Ramón Coman.

Fueron trasladados al Comando de la Vª Brigada de Infantería donde permanecieron detenidos durante nueve meses, siendo víctimas de numerosos interrogatorios y torturas, que le dañaron a Ricardo la audición del oído izquierdo. Fue liberado el 10 de febrero del 76 en la zona del Dique Celestino Gelsi.

Diez días después fue nuevamente detenido en su casa, por militares que lo llevaron a la Jefatura de Policía. Estuvo secuestrado y fue torturado durante tres meses. Fue liberado el 28 de mayo del 76, en el cerro San Javier.

Ramón Antonio Coman fue secuestrado por primera vez a principios de 1975 por el ejército y la policía. Fue llevado a una especie de galpón en donde habían otros detenidos. Allí lo interrogaron sobre gente de Villa Carmela. Fue torturado con golpes y picana eléctrica. Lo liberaron en junio de ese año en la zona del Cadillal.

Volvieron a detenerlo en julio, mientras transitaba por la ruta 315. La policía lo metió a patadas en un carro de asalto y lo tiró encima de otras personas que estaban allí apiladas. Fue llevado a Jefatura de Policía, donde fue brutalmente torturado. Allí oyó que nombraban y mencionaban permanentemente al "Tuerto" Albornoz y al "Pilo" Bordón. Fue liberado en agosto de ese año.

A principios del 1976 fue nuevamente secuestrado en Villa Carmela. Lo subieron a un camión del ejército en el que ya había gente secuestrada. Los llevaron a un lugar grande donde había mucha gente detenida y se oía ruido de vehículos permanentemente. Allí lo volvieron a interrogar bajo torturas. Fue trasladado en varias oportunidades a otros lugares y luego era llevado nuevamente al mismo centro.

Fue finalmente liberado en Agosto de 1977 cerca de la ruta 38.

María Cisterna de Bulacio (embarazada de 4 meses) y Pastor Roberto Cisterna (ambos desaparecidos)
María Cisterna de Bulacio (20 años y embarazada de cuatro meses) y su hermano Pastor Roberto Cisterna (19 años) fueron sacados del domicilio, en Concepción, en donde vivían con el oficial de la policía de la provincia, Ricardo Oscar Sánchez (miembro del Servicio de Información Confidencial), entre los días 7 y 9 de noviembre de 1977 fueron secuestrados. 

La madre de las víctimas, María Luisa Giménez, nunca pudo dar con el paradero de sus hijos. Incluso increpó a Sánchez, culpándolo de su desaparición, sin obtener resultados. Un año después recibió un telegrama fechado el 20 de diciembre, sin año, enviado desde Buenos Aires, cuyo texto decía: "estamos bien besos. Mary".

María Cisterna de Bulacio y Pastor Roberto Cisterna, y el hijo de la primera que habría nacido en cautiverio, permanecen desaparecidos a la fecha.

Luis Román Gerez (desaparecido)
Fue detenido por un grupo de sujetos algunos uniformados y otros de civil en su lugar de trabajo en ADOS, en Mendoza al 100, el 25/03/76. Fue conducido junto con al contador con el que trabajaba y otros compañeros en su propio automóvil al CCD de Jefatura de Policía o a la Brigada de Investigaciones.

Su madre se dirigió al Comando de la Vª Brigada donde le informaron que se encontraba en una lista para declarar. Rosa Paula Esteban, esposa de la víctima, se dirigió al mismo lugar donde le dijeron que a Gerez lo tenía la policía provincial y que había sido detenido por personal militar junto con la policía.

Posteriormente, habría sido trasladado al CCD que funcionó en la Escuela Universitaria de Educación Física (EUDEF) de la UNT. A la fecha, Luis Román Gerez continúa desaparecido.

Ana María Cossio (secuestrada dos veces, liberada)
Fue detenida el 03/03/77, a la 1 cuando ingresó a su domicilio, y encontró a cuatro hombres desconocidos, uno de ellos apuntándole con una pistola a su padre.

Fue trasladada al CCD de Jefatura de Policía, donde fue interrogada bajo torturas. Uno de sus captores le bajó la venda para que pudiera reconocerlo y le dijo que se llamaba David Flores y que debía encontrarse en una determinada fecha y lugar con una mujer, en un bar llamado "Colonial".

Fue dejada en libertad el 10/03/76, pero Flores continuó intimidándola. Una noche, al retirarse del bar llamado “El Golpe” junto a tres amigos, la llevaron al CCD de Jefatura de Policía, donde fue nuevamente torturada e interrogada. Al decimoctavo día de cautiverio, tres hombres la hicieron subir a un automóvil, conducido por Flores y la dejaron en el límite con Santiago del Estero, cerca del control policial. Días después la trasladaron nuevamente a San Miguel de Tucumán, y luego puesta en libertad.

José Inocencio Racedo, Alcira Santos Ochoa de Racedo (desaparecidos)
Fueron secuestrados de su domicilio en la localidad de Caspinchango, Departamento Monteros, el 30/05/76 a las 3 de la madrugada, por un grupo de individuos armados. Fueron llevaron junto a otro grupo de pobladores de la misma localidad.

Los llevaron a la base militar de Santa Lucía y -luego de 3 días- junto a los hermanos Julio Guillermo y Manuel Humberto Suárez, los hermanos Lizárraga y Juan Manuel Quinteros, al CCD Arsenal Miguel de Azcuénaga.

Luego todo el grupo fue trasladado al CCD de Jefatura de Policía de Tucumán. Todos excepto el matrimonio Racedo, fueron llevados nuevamente al CCD Arsenal.

Hasta la fecha, José Inocencio Racedo y Alcira Santos Ochoa de Racedo permanecen desaparecidos.

Justo Agustín Alarcón, Pedro Antonio Alarcón (ambos hermanos están desaparecidos)
Justo Agustín Alarcón fue secuestrado de su domicilio, el 15/07/76, a las 2 de la madrugada, por varios sujetos de la policía y el ejército, todos encapuchados. Lo interrogaron por su hijo Justo Agustín, quien no se encontraba en el lugar, entonces le vendaron los ojos a otro de sus hijos, Pedro Antonio Alarcón, y lo llevaron secuestrado. Luego fueron al domicilio de su tía y lo saquearon. Finalmente detuvieron a Justo Agustín Alarcón en una casa de El Colmenar.

Se lo llevaron encapuchado al CCD de Jefatura de Policía o la Brigada de Investigaciones, donde prestó declaración bajo tortura. Se cree que allí fue ejecutado. Continúa desaparecido.

El 16/04/77, Pedro Antonio Alarcón (hermano de Justo Agustín) salió de su casa en bicicleta para retirar y vender diarios y fue secuestrado en las inmediaciones de la Iglesia Carmelitas Descalzas de Avenida Mitre al 1.600, por dos personas uniformadas que se trasladaban en un automóvil. Fue trasladado al CCD de Jefatura de Policía, donde prestó declaración bajo tortura y se cree que fue ejecutado.

Al día de hoy Pedro Antonio Alarcón continúa desaparecido.

Wenceslao Quinteros (desaparecido)
El 11/07/77, el ex Comisario de la Policía de Tucumán, Wenceslao Quinteros, salió a las 8 de la mañana de su domicilio junto a su hermano José Américo Quinteros en dirección a su trabajo. Debía cumplir guardia en la Sucursal Ciudadela del Banco Nación. Cuando su hermano pasó a las 11 de la mañana por el Banco para buscarlo, se enteró de que su Wenceslao nunca había llegado.

Según un testigo, Quinteros fue secuestrado en la calle por miembros del SIC, al mando del teniente Luis Ocaranza, Supervisor Militar del D-2. Se cree que el secuestro se realizó por orden del Roberto Heriberto Albornoz, para frenar investigaciones en razón de tener "cuentas pendientes" en actividades delictivas en los que habrían participado juntos, y para frenar investigaciones del Destacamento de Inteligencia 142 de Tucumán sobre el SIC.

Las pruebas presentadas indican que, para evitar que sea puesto en libertad, Albornoz fraguó informes personales sobre Quinteros como opositor al régimen. A la fecha, Wenceslao Quinteros continúa desaparecido.

Miguel Angel Olea, Norma Nassif, Blanca Martínez
Olea era estudiante de medicina y militante de la Juventud Peronista, como Nassif y Martínez. Fueron secuestrados entre los meses de febrero y marzo de 1976, en una casa de campo en la zona de Piedrabuena, mediante un operativo armado del ejército y la policía.

Fueron trasladados a la comisaría de Piedrabuena y luego a la comisaría de La Ramada, donde permanecieron dos noches, para finalmente ser llevados a la Brigada de Investigaciones dependiente de Jefatura de Policía. Allí fueron torturados e interrogados. Olea permaneció detenido y, después de casi un mes de cautiverio, fue sacado del CCD y subido a un vehículo junto a otro detenido, para liberarlo en la avenida Camino del Perú cerca del lugar donde está la antena de Radio Nacional.