09 Noviembre 2012 Seguir en 
En las declaraciones que brindaron durante el juicio, pudo percibirse la enemistad que tenían contra Irma Lidia Medina, José Fernando "Chenga" Gómez, Mariana Bustos y María Azucena Márquez. Ese habría sido el motivo por el que todas esas mujeres dijeron que Marita Verón estuvo en los prostíbulos riojanos. Así lo consideró ayer el abogado Juan Carlos López Casacci, que respondió la demanda civil por estos cuatro acusados.
"No podían haber declarado en otro sentido. Fue un intento de una vendetta en el tiempo", explicó. Al justificar su hipótesis de la venganza, López Casacci dijo que en todo ámbito existen normas que deben cumplirse.
"También en una whisquería. Obviamente que no son las mismas que en una clase universitaria. No hace falta ahondar en las personas que concurren a las whisquerías, el tipo de estrato social. Había normas y a veces no se las cumplía. Tal vez eso generó una enemistad, y ahora están cobrando un ajuste", manifestó el abogado, quien rechazó que Marita haya estado en los burdeles riojanos.
López Casacci consideró que todas las testigos que estuvieron en las whisquerías de Medina y de su hijo "Chenga" lo hicieron por su propia voluntad. Por primera vez, desde la parte acusada reconocieron que en esos locales se ejercía la prostitución.
"Las mujeres que trabajan de mozas o coperas en whisquerías, en la mayoría de los casos son prostitutas, pero no eran obligadas, sino que lo hacían por cuenta propia", argumentó el abogado.
El decir que estaban privadas de la libertad en La Rioja fue un latiguillo al que recurrieron, según López Casacci, para poder justificar ante su familia que estaban ejerciendo la prostitución. "¿Si no cómo se explica este ir y venir de una provincia a la otra?, ¿cómo explicarles a sus padres, madres, hijos, que se estaban prostituyendo en esos lugares? Diciendo que estaban privadas de la libertad", manifestó.
Sin pruebas
El primero en dar sus alegatos ayer a las 9 fue Sergio Pérez, defensor penal de María Azucena Márquez, conocida como "doña Claudia", según las testigos. "Revisé en detalle los 55 cuerpos de este expediente. No encontré ningún elemento objetivo que involucre a las 13 personas que están aquí sentadas", expresó.
Antes de comenzar a analizar las pruebas que supuestamente hay en contra de Márquez, el abogado contó parte de la historia de vida de la acusada. "Así como se habló de la vida de Marita, quiero hablarle de Márquez", dijo. Nació en San Juan y a los 15 años tuvo su primer hijo, según el relato del abogado. Con 19 años y habiendo sido madre dos veces más, abandonó a su pareja que la maltrataba física y psicológicamente.
Así llegó a La Rioja, donde encontró resguardo en la casa de Medina. Allí realizó tareas domésticas hasta que durante 2000 encontró "el amor por primera vez", comentó el abogado.
"Acá se investigó mal. Fueron directamente a La Rioja. Los 13 ya están condenados desde que comenzó el juicio, porque en la prensa sólo sale lo bueno para la querella", manifestó Pérez y pidió la absolución de Márquez.
La demanda civil
Al comenzar la conclusión final por la demanda civil interpuesta por Susana Trimarco (la madre de Marita), López Casacci pidió que a sus cuatro defendidos se les otorgue el beneficio de litigar sin gastos. También solicitó que ese beneficio le sea revocado a Trimarco, quien lo había obtenido durante la etapa de instrucción. "Ella reconoció que gana $ 8.000 como funcionaria del Poder Ejecutivo Nacional", argumentó el abogado.
Al rechazar el pedido que hizo Carlos Varela Alvarez, el representante de la acción civil, López Casacci manifestó que sus defendidos no saben qué pasó con Marita. "Es más, bregan porque aparezca para poder apagar el calvario que vienen sufriendo desde hace 10 años, recuperar algo de la dignidad que han perdido y poder caminar tranquilos por la calle", dijo. "Tuvieron que vender lo poco que tenían para solventar el gasto que significa trasladarse hasta esta ciudad desde La Rioja. Ni siquiera $ 1 tienen para pagar", agregó.
Finalmente, manifestó que la tarea de Trimarco en la fundación María de los Ángeles no es tal cual lo describe su presidenta. "No son chicas privadas de la libertad, sino que son rescatadas de la forma de vida que llevan en la prostitución, y no me consta que hayan cambiado su forma de vida", afirmó.
El cronograma final
El último alegato
A las 8.30 comenzará a dar sus conclusiones finales Carlos Posse, defensor de Irma Medina y Mariana Bustos. Luego seguirá Jorge Cáceres, por José Fernando "Chenga" Gómez.
En 18 días
Los jueces definieron que el 20 de noviembre los acusados comenzarán a decir sus últimas palabras. El 27 hablará el último de ellos. A la tarde de ese día, habrá sentencia.
"No podían haber declarado en otro sentido. Fue un intento de una vendetta en el tiempo", explicó. Al justificar su hipótesis de la venganza, López Casacci dijo que en todo ámbito existen normas que deben cumplirse.
"También en una whisquería. Obviamente que no son las mismas que en una clase universitaria. No hace falta ahondar en las personas que concurren a las whisquerías, el tipo de estrato social. Había normas y a veces no se las cumplía. Tal vez eso generó una enemistad, y ahora están cobrando un ajuste", manifestó el abogado, quien rechazó que Marita haya estado en los burdeles riojanos.
López Casacci consideró que todas las testigos que estuvieron en las whisquerías de Medina y de su hijo "Chenga" lo hicieron por su propia voluntad. Por primera vez, desde la parte acusada reconocieron que en esos locales se ejercía la prostitución.
"Las mujeres que trabajan de mozas o coperas en whisquerías, en la mayoría de los casos son prostitutas, pero no eran obligadas, sino que lo hacían por cuenta propia", argumentó el abogado.
El decir que estaban privadas de la libertad en La Rioja fue un latiguillo al que recurrieron, según López Casacci, para poder justificar ante su familia que estaban ejerciendo la prostitución. "¿Si no cómo se explica este ir y venir de una provincia a la otra?, ¿cómo explicarles a sus padres, madres, hijos, que se estaban prostituyendo en esos lugares? Diciendo que estaban privadas de la libertad", manifestó.
Sin pruebas
El primero en dar sus alegatos ayer a las 9 fue Sergio Pérez, defensor penal de María Azucena Márquez, conocida como "doña Claudia", según las testigos. "Revisé en detalle los 55 cuerpos de este expediente. No encontré ningún elemento objetivo que involucre a las 13 personas que están aquí sentadas", expresó.
Antes de comenzar a analizar las pruebas que supuestamente hay en contra de Márquez, el abogado contó parte de la historia de vida de la acusada. "Así como se habló de la vida de Marita, quiero hablarle de Márquez", dijo. Nació en San Juan y a los 15 años tuvo su primer hijo, según el relato del abogado. Con 19 años y habiendo sido madre dos veces más, abandonó a su pareja que la maltrataba física y psicológicamente.
Así llegó a La Rioja, donde encontró resguardo en la casa de Medina. Allí realizó tareas domésticas hasta que durante 2000 encontró "el amor por primera vez", comentó el abogado.
"Acá se investigó mal. Fueron directamente a La Rioja. Los 13 ya están condenados desde que comenzó el juicio, porque en la prensa sólo sale lo bueno para la querella", manifestó Pérez y pidió la absolución de Márquez.
La demanda civil
Al comenzar la conclusión final por la demanda civil interpuesta por Susana Trimarco (la madre de Marita), López Casacci pidió que a sus cuatro defendidos se les otorgue el beneficio de litigar sin gastos. También solicitó que ese beneficio le sea revocado a Trimarco, quien lo había obtenido durante la etapa de instrucción. "Ella reconoció que gana $ 8.000 como funcionaria del Poder Ejecutivo Nacional", argumentó el abogado.
Al rechazar el pedido que hizo Carlos Varela Alvarez, el representante de la acción civil, López Casacci manifestó que sus defendidos no saben qué pasó con Marita. "Es más, bregan porque aparezca para poder apagar el calvario que vienen sufriendo desde hace 10 años, recuperar algo de la dignidad que han perdido y poder caminar tranquilos por la calle", dijo. "Tuvieron que vender lo poco que tenían para solventar el gasto que significa trasladarse hasta esta ciudad desde La Rioja. Ni siquiera $ 1 tienen para pagar", agregó.
Finalmente, manifestó que la tarea de Trimarco en la fundación María de los Ángeles no es tal cual lo describe su presidenta. "No son chicas privadas de la libertad, sino que son rescatadas de la forma de vida que llevan en la prostitución, y no me consta que hayan cambiado su forma de vida", afirmó.
El cronograma final
El último alegato
A las 8.30 comenzará a dar sus conclusiones finales Carlos Posse, defensor de Irma Medina y Mariana Bustos. Luego seguirá Jorge Cáceres, por José Fernando "Chenga" Gómez.
En 18 días
Los jueces definieron que el 20 de noviembre los acusados comenzarán a decir sus últimas palabras. El 27 hablará el último de ellos. A la tarde de ese día, habrá sentencia.







