14 Octubre 2012 Seguir en 
Cada año de esta crisis, iniciada a mediados de 2007, ha enseñado algo. Hasta el momento, 2012 parecería querer enviar un mensaje muy claro: los mercados han adoptado la noción de una permanente asistencia monetaria por parte de los dos principales bancos centrales del mundo: la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) y el Banco Central Europeo (BCE), y por lo tanto hasta parecería "estar fuera de moda" sortear a estos mercados. La FED ha articulado una muy extensa secuencia de medidas monetarias desde fines de 2007. Comenzó con poner su tasa de referencia en 0%. Luego inició dos Rondas de Flexibilización Cuantitativa (QEI y QEII) e implementó adicionalmente dos Operation Twists, con el objetivo de continuar aplanando la parte larga de la curva de tasas esta vez, esterilizando las compras de bonos largos. Y, para finalizar, el 13 de septiembre la FED de Bernanke anunció su Tercer Ronda de Flexibilización Cuantitativa (QEIII), con la característica que esta vez la intervención se hará en el mercado de deuda hipotecaria y que será con final abierto enviando un claro mensaje a todos aquellos que piensen en sortear riesgo global: "estoy, y no les voy a decir cuándo me correré del mercado como sostenedora en última instancia del nivel de precios de activos financieros". En forma más atenuada, como siempre ha sido el caso, Europa está intentando enviar un mensaje similar. El 6 de septiembre anunció su programa condicional de intervención en el mercado de deuda soberana europeo, con el objetivo de disminuir los niveles de yields en las partes largas de las curvas de países como España, por ejemplo, que afrontan un 25% de tasa de desempleo, aspecto clave para reestimular la inversión y con ella el crecimiento sostenido de largo plazo. El BCE también ha comunicado que su intervención será por tiempo indeterminado enviando un mensaje similar al de la FED de Bernanke. Sin embargo, este plan de intervención llamado OMT (Outright Market Transactions) será totalmente esterilizado resultando en una gran diferencia respecto al QEIII de la FED.
Lo cierto es que resulta muy evidente que ambos bancos centrales tienen un firme propósito de intervenir a los efectos de sentar un piso al riesgo global y esa actitud, al menos por el momento, ha sido muy festejada por los mercados. No es nuevo comentar sobre la existencia de puts gratis que de vez en cuando se arrojan al mercado vía inyecciones monetarias, a los efectos de generar reflación de activos y de esa forma vía ilusión monetaria intentar contagiar positivamente expectativas, en un entorno macro que todavía permanece débil y con una crisis de deuda en Europa a años enteros de resolución definitiva. Dado este marco de permanente expectativa de asistencia monetaria y de un claro intento desde la FED de impedir bajas importantes en los precios de activos financieros, en los meses de 2012, con excepción de mayo, se ha empecinado en no querer bajar y en no querer preocuparse sobre muchos de los fantasmas fundamentales que todavía existen y que en un pasado no tan lejano generaron pánico. Por ejemplo, si bien queda claro que el BCE parecería estar más dispuesto que antes en intervenir y comprarle oxígeno a las curvas soberanas de la Europa PIIGS, Grecia no ha avanzado a los efectos de mostrarle al mercado que será capaz de encaminarse a un sendero de estabilidad en su ratio de deuda/PBI. Lo que por 2011 resultó en una historieta de alto pánico, actualmente ha quedado relegada a una preocupante neutralidad. No caben dudas de que la política monetaria históricamente acomodaticia que viene aplicando la FED ha generado un colapso tan significativo en las tasas de retorno de los bonos que el mundo entero está ávido y en constante búsqueda de instrumentos que permitan generar tasas de retorno por sobre las implícitas en bonos soberanos de poco riesgo, tales como Estados Unidos y Alemania. Bajo este contexto, los activos que más rechazo sufrieron al inicio de la crisis a mediados del 2007, mortgage-backed-securities (instrumentos de renta fija con hipotecas subyacentes) son ahora, cinco años después, muy demandados porque ofrecen retornos extremadamente atractivos.
En un mundo en donde la FED está como sostenedora de última instancia, volvemos nuevamente a observar estructuras altamente apalancadas con hipotecas de subyacente, concepto que nos retrotrae al 2007. Es interesante observar como todo vuelve en los mercados internacionales. Todo lo que no se quería comprar en 2007/2008, parece actualmente atraer a una enorme cantidad de inversores buscando retornos en un mundo de tasas históricamente deprimidas. El 2012 parecería indicar que los mercados llevan ya tanto tiempo de permanente distorsión, que peligrosamente se ha tomado como un aspecto inherente del sistema y por lo tanto fundamental.
Lo cierto es que resulta muy evidente que ambos bancos centrales tienen un firme propósito de intervenir a los efectos de sentar un piso al riesgo global y esa actitud, al menos por el momento, ha sido muy festejada por los mercados. No es nuevo comentar sobre la existencia de puts gratis que de vez en cuando se arrojan al mercado vía inyecciones monetarias, a los efectos de generar reflación de activos y de esa forma vía ilusión monetaria intentar contagiar positivamente expectativas, en un entorno macro que todavía permanece débil y con una crisis de deuda en Europa a años enteros de resolución definitiva. Dado este marco de permanente expectativa de asistencia monetaria y de un claro intento desde la FED de impedir bajas importantes en los precios de activos financieros, en los meses de 2012, con excepción de mayo, se ha empecinado en no querer bajar y en no querer preocuparse sobre muchos de los fantasmas fundamentales que todavía existen y que en un pasado no tan lejano generaron pánico. Por ejemplo, si bien queda claro que el BCE parecería estar más dispuesto que antes en intervenir y comprarle oxígeno a las curvas soberanas de la Europa PIIGS, Grecia no ha avanzado a los efectos de mostrarle al mercado que será capaz de encaminarse a un sendero de estabilidad en su ratio de deuda/PBI. Lo que por 2011 resultó en una historieta de alto pánico, actualmente ha quedado relegada a una preocupante neutralidad. No caben dudas de que la política monetaria históricamente acomodaticia que viene aplicando la FED ha generado un colapso tan significativo en las tasas de retorno de los bonos que el mundo entero está ávido y en constante búsqueda de instrumentos que permitan generar tasas de retorno por sobre las implícitas en bonos soberanos de poco riesgo, tales como Estados Unidos y Alemania. Bajo este contexto, los activos que más rechazo sufrieron al inicio de la crisis a mediados del 2007, mortgage-backed-securities (instrumentos de renta fija con hipotecas subyacentes) son ahora, cinco años después, muy demandados porque ofrecen retornos extremadamente atractivos.
En un mundo en donde la FED está como sostenedora de última instancia, volvemos nuevamente a observar estructuras altamente apalancadas con hipotecas de subyacente, concepto que nos retrotrae al 2007. Es interesante observar como todo vuelve en los mercados internacionales. Todo lo que no se quería comprar en 2007/2008, parece actualmente atraer a una enorme cantidad de inversores buscando retornos en un mundo de tasas históricamente deprimidas. El 2012 parecería indicar que los mercados llevan ya tanto tiempo de permanente distorsión, que peligrosamente se ha tomado como un aspecto inherente del sistema y por lo tanto fundamental.







