La Maratón de Lectura, una loable experiencia

30 Sep 2012
Una nueva edición de la Maratón de Lectura en todo el país acaba de cumplirse con récord de participación y un renovado interés de la comunidad educativa en un proyecto que se consolida y echa raíces. Esta vez el acontecimiento tuvo el mérito de superar los cuatro millones de participantes, unos 200.000 más que el año anterior, un éxito que acompañó la décima celebración de este clásico de la lectura, que coincidió con los 15 años de existencia de la Fundación Leer (fue creada en 1997) la principal entidad organizadora de la reunión.

Esta jornada viene convocando a niños y jóvenes junto con sus familias y a docentes y demás miembros del mundo escolar a disfrutar de un día dedicado a la lectura y a la magia de los libros. La Fundación Leer, además de este encuentro, desarrolla programas en todas las provincias, distribuye libros e impulsa trabajos dirigidos a incentivar la lectura y promover la alfabetización de niños y jóvenes, la capacitaron de adultos y la apertura de cientos de bibliotecas infantiles.

Apoyo importante para la marcha de las actividades escolares, se debe subrayar que la Fundación Leer estructura su agenda en torno de la comprensión lectora, el pensamiento crítico y la autoevaluación de los docentes, directivos y supervisores. Así, la Maratón se impulsa con el objetivo de promover la concientización de la población sobre la importancia que tiene la lectura para el desarrollo personal y el crecimiento de las sociedades, reforzar las experiencias de lectura individual y compartida, crear un clima que propicie la alfabetización y la profundización de los vínculos entre el hogar, las diferentes instituciones y la comunidad. Este 28 de setiembre han sido 3.754.162 niños, 272.402 adultos (maestros, padres, familiares, vecinos, amigos) pertenecientes a 13.051 organizaciones escolares distribuidas en 2.475 ciudades y pueblos de la Argentina los que dijeron presente en la altruista jornada educativa.

El día de la Maratón, chicos de todo el país, junto a sus docentes, familias, voluntarios y demás miembros de la comunidad educativa, convocados por la escuela a la que pertenecen, se reúnen en un determinado lugar para dedicar horas a leer y escuchar cuentos, compartir historias, participar en obras de teatro y de títeres, que disfrutan por placer. En Tucumán, esta experiencia convocó a 155.298 estudiantes de 542 establecimientos educativos y a 6.930 adultos, cifras muy por encima de la convocatoria de 2011. No sólo es importante destacar la iniciativa de esta institución sin fines de lucro; también corresponde subrayar que la consistencia y vitalidad de la propuesta llegó para agregar un mensaje de ilusión y compromiso con un aspecto de las actividades (la lectura) que no siempre ocupa un lugar preponderante en el calendario o en el desarrollo curricular, muchas veces marcadas por las necesidades básicas de la escolarización.

Construido como si fuera un taller, los preparativos, la organización, la búsqueda y elección de los textos que serán utilizados y la inscripción de sus lectores han ido convirtiendo esta propuesta en un programa atractivo, contagioso y esperanzador.

Entre las temáticas que debatieron ministros y funcionarios en la Asamblea del Consejo Federal de Educación que se reunió en Tucumán, uno de los desafíos más importantes es la deserción escolar. Afligidos por encontrarle una respuesta efectiva a este drama de la niñez y la adolescencia que abandonan sus estudios (y los que no van a la escuela), los gobiernos vienen impulsando entregas de equipos, construcciones de escuelas y aulas, cursos de capacitaciones. La incentivación de la lectura a través de programas propios y como los de la Maratón de Lectura bien pueden constituirse también en una alternativa superadora que agregue valor a la estrategia de fondo. Así, la escuela, la comunidad educativa y entidades como la Fundación Leer multiplicarían un trabajo virtuoso para un mismo y noble fin.

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