FARÁNDULA

"Su" Giménez y "Maravilla", la nueva pareja del año

El romance remite a la inolvidable relación que mantuvo ella con otro boxeador: Carlos Monzón.
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DECIDIDA. Susana está dispuesta a viajar con su familia a Las Vegas. TELAM

Si el de Marcelo Tinelli y Guillermina Valdes era hasta el momento el romance del año, este nuevo amorío, sin dudas, lo supera. No solo por lo insólito, sino también por lo mediático. Se trata nada más y nada menos que de Susana Giménez y Sergio "Maravilla"Martínez, los protagonistas de una fogosa relación amorosa.

De esta forma, la diva de los teléfonos reincide con los boxeadores, luego de su relación con Carlos Monzón, hace 35 años. Según informó el diario Crónica, Giménez y Martínez mantuvieron un encuentro en Estados Unidos. Allí se generó muy buena onda entre ellos.

"Maravilla", uno de los más sensuales del mundo deportivo, la invitó a la pelea que tendrá lugar en Las Vegas el 15 de septiembre, en el estadio Thomas & Mack Center, con el mexicano Julio César Chávez Jr., hijo del hómonimo ex campeón. Susana quedó deslumbrada por la sencillez y humildad del boxeador, a quien considera también un hombre atractivo y seductor. Recordemos que mientras participó del "Bailando por un sueño" era uno de los solteros más codiciados y le sobraban candidatas. Incluso, hasta se rumoreó que mantuvo un romance con su "soñadora", la bellísima rubia Sofía Macaggi.

Algunos indiscretos sostienen que "Su" irá con toda su comitiva para alentarlo, para lo cual ya tiene reservado hotel.

Hace tres décadas

El romance de Susana con Monzón se inició en 1974 durante el rodaje de "La Mary", dirigida por Daniel Tinayre. El flechazo fue inmediato y la relación fue tan apasionada como turbulenta.

Se habló de golpes y de maltrato. Monzón estaba en su etapa de esplendor aunque, según los rumores del ambiente boxístico, a Susana no le gustaba y le pedía que abandonara la profesión. La relación duró cuatro años y la separación fue de mutuo acuerdo, aunque los celos, el alcoholismo y las malas compañías de Monzón fueron minando el romance.

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